Qué hacer con subordinados que quieren tu puesto
Son los más peligrosos: quieren tu despacho, tu salario (si ellos supieran...), tu vida... se imaginan que vives como una estrella de Hollywood, mientras que disfrutas dándoles órdenes. No tienen ni idea, los muy imbéciles. ¿Creen que tratar con ellos es un placer? Están encantados de conocerse y ni siquiera son conscientes de lo insoportables y lo malos profesionales que son.
Pero eso sí: el orgullo no se lo quita nadie. Más estúpidos imposibles: son imposibles de dirigir, no quieren formar equipo, muestran resistencia pasiva, se empeñan en ser antipáticos y en hacerse las víctimas, son absolutamente incapaces de ver los errores propios y siempre van de víctimas, si es posible, llorando también... Tengo una estúpida semejante en mi "equipo": tiene miedo de dejar de ser la "princesa" del jefe, de ser la niña mimada, y se comporta como una asquerosa niña consentida... autovictimizándose todo el rato, por supuesto. Todo lo que ella hace es perfecto, y todo lo que hacen lo demás es una mierda. Y, por supuesto, cuando la pillas en un renuncio recurre a las lágrimas: el recurso fácil de todas las mujeres que son unas putas, tanto en el trabajo como en la vida real. Es vomitiva. Mi estrategia a partir de ahora: decirle a todo que sí, sonreírle todo el rato y no dejar de recordarle a cada paso sus errores y sus defectos, que los tiene y muchos... Puta.
Dentro de poco ¿coches gratis?
Con la crisis galopante actual, no sería de extrañar que dentro de poco los fabricantes se vieran forzados a hacer cosas todavía más desesperadas que las que ya hacen, a saber: ofrecer coches por casi el precio de coste.
Resulta que algunas marcas, en su estrategia interna que por supuesto no desvelan, están diciendo ya a sus directivos que mejor que tener un coche en una campa que no se vende ni a la de tres, que se lo quiten de encima cuanto antes. Al precio que sea, dentro de unos márgenes lógicos, obviamente. Y es que lo que muy poca gente conoce es que a un fabricante le cuesta dinero y trabajo mantener un coche parado en una campa, puesto que los concesionarios (que son empresas privadas y no pertenecen a las marcas de coches) compran estos coches al fabricante pero a un plazo determinado, por lo que existen unos costes de inmovilización financieros, que hacen que cuanto más tarde un coche en venderse, peor sea para el fabricante.
Sabiendo esto, mejora sustancialmente nuestro poder de negociación como consumidores a la hora de adquirir un automóvil, porque basta con acudir al chantaje emocional para lograr ahorrarse no unos cuantos euros, sino incluso unos cuantos miles de euros. C'est la vie. Así que el que no lo sabía, ahora ya lo sabe. Y quién sabe: quizás dentro de muy poco tiempo veamos ofertas de coches gratis, con tal de el fabricante quitárselos de encima. Aunque seguramente el coche en cuestión no se parecerá al de la foto.