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viernes, diciembre 26, 2008

Tan cerca... y tan lejos


Me ha hecho gracia esta foto... un amor imposible, en medio del invierno... están al lado, y sin embargo, nunca llegarán a tocarse... tan cerca y tan lejos. Qué bien que exista gente con la creatividad suficiente como para ocurrírsele algo así.

Aprovecho para felicitaros las Fiestas, que no lo había hecho, mala de mí, y a anunciar "one big thing": este blog cambia de temática. O lo cierro. En realidad es más bien un dilema. Resulta que ya me he cansado de escribir sobre el mismo tema, y sobre todo, lo que me cansa es que mis lectores habituales esperen de mí que escriba sobre cierta temática cuando a mí me apetece otra totalmente distinta. Así que los que queráis leer sobre empleo, trabajo, carrera, etc... y todas esas cosas apasionantes, por favor, no volváis por aquí porque este blog ya no hablará de eso. De hecho, este blog nunca intentó ser uno dedicado "profesionalmente" al mundo laboral, sólo un lugar donde escribir mis pensamientos sobre lo que veía que estaba pasando a raíz de una experiencia algo desgraciada hace como 3 ó 4 años.

Necesitaba un lugar para reflexionar, pero siempre me ha fastidiado que me incluyeran como blog "de RRHH" cuando no era nada parecido, sino sólo mis propias reflexiones. Sentía algo así como una responsabilidad para escribir sobre el mismo tema, aunque con el tiempo me acabara hartando un poco de él. Incluso cuando empecé a variar la temática de los posts, hubo quien se atrevió a recriminármelo y todo... Es curioso cómo la relación de los lectores con sus blogs se vuelve tan posesiva que ya no se le permite al autor ni una...

Pues esto es igual que lo que les pasa a los bailarines de ballet clásico - el gran amor de mi vida y la que iba a ser mi carrera profesional, de hecho, si mi madre por desgracia no me lo hubiera impedido - : que en algún momento maduran, cambian, se hartan de las mismas piruetas, y deciden que se quieren dedicar a algo más íntimo y personal, y se van a la danza contemporánea. En algunos casos el cambio es de lo más radical.

Últimamente me notaba ya con menos ganas y con pereza de ponerme a postear lo de siempre en este blog, y cuando eso se te antoja más como una obligación que como un placer, es un claro síntoma de que ha llegado el momento de parar.

Creo que la temática del "empleo, trabajo, carrera, trucos, tips, etc..." está ya agotada para mí, no porque no queden temas por tratar - que alguno quedará, aunque este blog tiene casi 500 entradas y se ha analizado de todo - sino porque ya he superado la fase de sorpresa e indignación ante lo que es el mundo laboral. Creo que cuecen habas en todas partes, que hay empresas peores y mejores, pero que todas, al final, adolecen del mismo defecto: la naturaleza humana. Lo que hace los lugares de trabajo es la gente, y cuando las relaciones de poder, la ambición, la competición, la envidia, entran en juego, apaga y vámonos: aquello deja de ser un mero lugar de trabajo aséptico, y pasa a convertirse en un Bizancio lleno de intrigas. Darle vueltas a lo mismo e intentar proponer soluciones ya me cansa, ya que todo el mundo coincide sobre el papel, pero luego parecen sufrir una especie de amnesia cuando de aplicarlo a la vida real se trata. Es aquello típico de que consejos doy, para mí no tengo, uno de los rasgos de la personalidad más repulsivos que se me ocurren.

Me parece, sinceramente, una estupidez seguir escribiendo posts sobre "liderazgo, trucos para promocionar, etc..." cuando ya casi todo se ha dicho, pero parece que la gente siempre demanda más. Miro atónita la cantidad de gente que llega a este blog buscando respuesta a algo tan trascendental como "cómo ser un líder", la mayoría de América Latina (¿será que allí tienen una obsesión particular con este tema?). La gente que intenta practicar un liderazgo de libro de texto me da repelús y es de una ingenuidad infantil. Así como todo lo relacionado con el mundo laboral y sus eternos conflictos, también me da repelús. Quiero escribir ahora sobre las flores, sobre mis viajes, sobre mis fotos, sobre inquietudes tan trascendentales como qué cámara de fotos reflex debería comprarme, la Nikon A o la Nikon B, sobre los espectáculos de ballet en Royal Opera House a los que voy a ir esta temporada, sobre tantas cosas que no tienen nada que ver con el liderazgo y sí con mi vida.

Como veo difícil y se me antoja incómodo escribir sobre esas cosas en este mismo blog, lo más probable es que vaya a cerrar Por fin es lunes, y me abra otro, de manera totalmente anónima, pero sin dar la dirección. No me gustaría ser juzgada por la misma gente que me ha acompañado en estos dos últimos años en este blog, sino que quiero crearme una nueva audiencia desde cero, que conozca en exclusiva la otra parte de mi yo. Necesito lectores distintos, a los que apetezca comentar temas distintos.

Así que, queridos y queridas, hasta aquí hemos llegado, esto no da más de sí, he superado este tema, he cambiado, he madurado, aunque de vez en cuando - ¿quién sabe? - puede que vuelva para postear algo de una temática relacionada con el mundo laboral que no quepa en mi otro blog. Probablemente seguiré con el twitter, porque el tema del microblogging creo que se adaptará mejor a lo tendré que decir a partir de ahora sobre este tema, si es que la necesidad de expresarlo será tan fuerte. Veremos. Le daremos una oportunidad.

Os deseo a tod@s Felices Fiestas y gracias por haberme seguido. Hasta siempre.

martes, diciembre 09, 2008

Síndrome postvacacional con anticipación

Esta mañana, al volver al trabajo, he tenido que lidiar con el temible: el síndrome post-vacacional. Vale que sólo se trata de 3 míseros días seguidos, que no es para tanto, o no debería, pero no puedo evitarlo: sólo en previsión de volver a encontrarme con el tonto de mi jefe hoy - que pone su "huevada" en mi mesa cada vez que tiene ocasión y me tiene hablando de temas que no me interesan para nada - he empezado a tener taquicardia, sudores fríos, dolor de cabeza y he empezado a beber cada vez más cerveza en la víspera.

Sí: ahora entiendo a los alcóholicos, beben para poder hacer frente a la dura vida. Pues así yo también: he jurado que me traería una petaca de whisky para meterla en el cajón y pegar un sorbo antes de cada reunión con el susodicho... El viernes pasado, un colega, también presa de la desgana más profunda, estrenó también el fin de semana a las 10 de la mañana con un vinito.

Pues así estamos todos: entre desesperados, interneteros furibundos en búsqueda de una válvula de escape y deseando que llegue el mediodía o la noche para beber para olvidar.

viernes, octubre 24, 2008

Revelación


A la pregunta de esta semana, ha acertado el 14%. Y es que no todo es lo que parece...

viernes, octubre 17, 2008

Porfineslunes y el sexo

Últimamente a algunos de mis lectores les ha dado por preguntar esto.



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domingo, octubre 12, 2008

Meme: sobre tí (o sobre mí)

Recojo el testigo que altruistamente ha dejado Sísifo en su blog a disposición de cualquiera que quiera (y se atreva) a hacer semejante ejercicio.
  • ¿Quién eres? No tengo ni idea. Ni tampoco importa, puesto que los resultados en la vida dicen de sobra quién eres. Así que no hace falta definirse, porque esto no es un ejercicio de marketing autoimpuesto. Al final, la vida habla por tí. Si eres un ganador, lo eres, y si no, no. Simple, ¿no?
  • -¿Qué talento tienes y qué carrera se adapta a tí? Tengo muchos talentos: bailar, cantar, escribir tonterías, sea en un blog o en un libro, escuchar música, ser buen confidente y consejero, amable, cariñoso, trabajador... Creo que la carrera que mejor se adapta a mí es la de permanecer lejos de los tiburones de la vida profesional, me hacen mucho daño.
  • -¿Cuáles son tus puntos débiles? Muchos: creo que soy un perdedor. Que me da miedo tener éxito en la vida, teniendo sin embargo cualidades para obtener un éxito razonable. Creo que la calve está en un cabreo muy profundo que data de hace años y que todavía no me deja seguir adelante. Quién sabe, quizás sea tiempo de acudir a un psicólogo, a ver si acompañado puedo llorar y dar rienda suelta a mis amarguras, soltar lastre y conseguir tomar una dirección satisfactoria en la vida. Hasta ahora, la mayor parte del tiempo lo he dedicado a descubrir la cara menos amable de la existencia, y eso no me mola nada, por muy "sabio" que te vuelva. Quiero volver a ser niño, tener una hoja en blanco y no cometer los errores que he cometido, la mayor parte de las veces por no haber escuchado esa voz interior que me guiaba por el buen camino. ¡¡¡¿Por qué, por quéee?!!
  • -¿Cuál es tu misión en la vida y cómo puedes cumplir con ella? No tengo ni idea de cuál es la misión de mi vida, aparte de que dudo que, de tenerla, pudiera llevarla a cabo... no sé, se me antoja demasiado difícil en el mundo en que vivimos. La verdad y la honradez se aprecian demasiado poco. No es que sea perfecto, ni mucho menos, pero tengo cualidades que hacen que parezcan defectos en este mundo loco, loco, loco. ¿Alguien me entiende lo que quiero decir?
  • -¿Como adaptarte a tu pareja? A veces las parejas hacen lo que quieren. ¿Cómo seguirlas? ¿Alguien puede decir que no ha sufrido nunca de mal de amores?

lunes, junio 09, 2008

It's over

Se acabó. La empresa de los locos y de los desequilibrados mentales se ha quedado atrás. Ahora empieza un nuevo período, ciertamente de incertidumbre por la búsqueda de un nuevo trabajo, pero todavía creo que es posible encontrar normalidad en el puesto de trabajo futuro, porque lo de hasta ahora era el manicomio poblado por esquizofrénic@s, el infierno sobre la Tierra, un puto campo de concentración con francotiradores apostados en los tejados.

He acabado cansado, muy cansado, tanto física como anímicamente, pero al fin se ha acabado. Que no haya mal que por bien no venga.

domingo, abril 13, 2008

Otra vez procrastinar

Le tenía una cierta manía a este verbo, pero hete aquí que es uno de los más útiles que puedan existir: hacer como que no haces nada para no hacer lo que tienes que hacer pero que no te apetece nada, nada hacer. Más o menos como a mí en estos momentos, que tengo que hacer un análisis de mercado desde hace días y le tengo tanta manía que no me apetece nada. Porque es Domingo más que nada. Y porque encima ni me lo van a agradecer. Así que, que les den mucho por el culito.

Ahí va un magnífico video a propósito de esta actividad tan placentera, por decir algo. Ya hubo una primera parte en este blog, también muy buena creatividad. Este fue el trabajo de un estudiante de arte para su proyecto de fin de carrera. Que Uds disfruten la procrastinación típica del Domingo.


Via Comando Efe

sábado, marzo 29, 2008

On topic: cuando es mejor no entrar en ciertas empresas

5 meses después esto es un infierno. Por eso hace tanto tiempo que no escribo. Jornadas de hasta 14 y 15 horas, constituyen el 90% de mis días. Trabajo a destajo, y teniendo que aguantar latigazos, insultos, acusaciones falsas, gritos, malas caras, indiferencia en el mejor de los casos, mentiras... Esto no lo ponía en la descripción del trabajo y del ambiente de trabajo. Todavía me acuerdo del día de la entrevista: "en esta empresa hay muy buen ambiente de trabajo, buenísimo"... qué gran trabajo hizo la de Recursos Humanos engañándome... Por eso le pagan, por si a alguien le cabía alguna duda.

Estoy tan harto, tan cansado, tan agotado, física, mental y emocionalmente que ya no sé ni qué hago en esta empresa si no fuera porque hay que pagarse los putos garbanzos todos los días. Y los trabajos no crecen en los árboles. Esa es la segunda parte: que no me puedo ir de momento porque no sabría cómo justificar por qué lo hago tras sólo 5 meses, y siendo como es que ocupo un puesto muy bueno (a priori, sobre el papel). Si me pusiera a contar todo lo que pasa dentro, es que sencillamente no me creerían.

He sido hasta el momento objeto y víctima de tantos abusos que ya no soy capaz de llevar la cuenta. Mi vida se reduce, en definitiva, a llegar por las mañanas para que me pongan a sufrir como a un perro, y volver a casa por las noches a las 10, completamente agotado y dolorido. Y así de Lunes a Viernes. Todos los Domingos por la tarde tengo que trabajar unas 5 horas, hasta la medianoche para ir adelantando trabajo teniendo en cuenta que cuando estoy en la oficina no me dejan trabajar, puesto que me tengo que pasar todo el día respondiendo a emails con acusaciones, falsedades y a hacer frente a los 2-3 escándalos que se montan al día. Los sábados, sin embargo, soy afortunado, no trabajo, sobre todo, porque he acabado la semana tan agotado que me limito a dormir y a quedarme con la mirada perdida en el vacío, con un nudo en el estómago esperando con pánico y miedo el Lunes, que es cuando tocará a volver a ir a sufrir....

Esto es lo más parecido al infierno sobre la tierra, tengo problemas de salud, migrañas crónicas hasta el punto de que tengo que tomarme 3 pastillas al día contra el dolor de cabeza. El pasado miércoles me tocó ir a una cena de trabajo con la mayor de mis enemigas, y tenía tal dolor que me tuve que tomar una pastilla más para aguantar en la cena... Resultado: al día siguiente casi que no lo cuento, no me podía levantar de la cama, casi había hecho una sobredosis porque las pastillas eran muy fuertes y me había tenido que tomar 3 en menos de 3 horas...

La semana pasada quisieron formalizando el despido (que han estado preparando cuidadosamente durante meses, ...o no tanto, porque ni siquiera son inteligentes para despedir a la gente) por culpa de la histérica de la que ya hablé en alguna ocasión, se han pasado los últimos 4 meses haciéndome un acoso diario para ver si dejaba de buena gana la empresa, y cuando vieron que no me iba empezaron a amenazarme casi diariamente con el despido en la oficina del Presidente de la compañía, pero al final no tienen argumentos y no les han aceptado la "propuesta de despido" desde Europa.

Estoy harto, he vuelto a fumar hace 3 semanas tras varios años de haberlo dejado, ya no puedo comer, ni dormir, tengo ataques de pánico cada vez que tengo que entrar por las mañanas en la oficina, dolores de cabeza tremendos, y el corazón que me late a 1000 por hora la mayor parte del día. Además de una presión en el trabajo bestial, teniendo que hacer el trabajo de 5 personas (no exagero), porque han reducido tanto el personal que no ha quedado nadie para hacer el trabajo. He salido regularmente a las 11 de la noche del trabajo durante más de dos meses, llegando a tener que quedarme hasta la 1 de la mañana en varias ocasiones... Y tras todo esto, me dicen que bueno, que sí, que me quedo hasta muy tarde pero que eso no es lo que importa, sino que no llego a hacer todo lo que me piden... Hijos de puta.

Niños: no os pongáis nunca a trabajar, porque podéis acabar con ganas de tiraros por la ventana o de tener una sobredosis por tener que tomar pastillas para aguantar las migrañas que os provoca el acoso en vuestro trabajo.

Otro día contaré el porqué de esta situación (nuevas estructuras europeas que no se quieren aceptar en el país, un perfil bajísimo de gente sin educación y sin maneras, una histérica que se acuesta con el jefe para mantener su trabajo y que ha intentado por todos los medios echarme de la empresa, el ser yo responsable de un presupuesto de millones de dólares, cosa que no gusta ya que supone meter las narices en lo que los jefazos hicieron en el pasado - la mayor parte de las cosas fueron tráfico de influencias con sus amigos y cagadas mayores, con ROI tan bajos como el 0,05 y contribuciones negativas a la cuenta de resultados -, etc, etc, etc...)

Todo buenas noticias, como se puede ver. ¿Y vosotros qué tal?

martes, enero 08, 2008

Atardecer en Madrid

Esto es lo que se ve desde mi ventana... espectacular, ¿no?

martes, septiembre 11, 2007

Sin Internet ... otra vez

Pues de nuevo estoy sin Internet en casa, así que adiós actualización diaria del blog hasta que esto no vuelva a la normalidad.

Parecía imposible, pero pasó: Timofónica me ha vuelto a dejar sin línea de teléfono fijo en casa por segunda vez en menos de 3 meses, lo cual causa que para repararla sea "necesario" desconectar la línea de datos, o sea, la de Internet. Y luego a esperar 3 semanas a que se dignen en arreglarla.

"Necesario" es un decir: en realidad no es necesario, pero lo hacen para fastidiar al cliente porque no tienen nada mejor que hacer. Esto ya me lo habían advertido los de mi operadora la vez anterior: Telefónica está cogiendo como estrategia de "venta" el dejar regularmente sin línea a ciertos usuarios para forzarlos a pasarse a Internet con Timofónica. De hecho, hoy hablando por teléfono con el técnico, ya me dejó "caer", como quien no quiere la cosa, que los inútiles en realidad son los de mi operadora, que la que crea interferencias con la línea fija de teléfonos es la de línea de datos, y que esto "me seguirá pasando" mientras siga con cualquier otro operador que no sea Telefónica porque ellos tienen los mejores técnicos y esto me lo arreglarían en un pispas... Y que lo mejor que puedo hacer es darme de baja de mi operador y cambiar a Timófónica... Más claro, agua.

A todo esto, yo sonriéndome claro, acordándome de lo que me habían dicho los de mi operadora acerca de las "tácticas de captación" de clientela de Telefónica...

Es vergonzoso que esto pase en un país que se supone civilizado, pero así es España. En lugar de captar clientes con el mejor servicio se dedican a joder a los de la competencia, haciendo abuso del monopolio de la instalación telefónica...

En fins...

Por otro lado, como bien tiene razón cebolla al mencionarlo en un comentario, esta semana es mi cumpleaños, concretamente el domingo próximo, así que ya podéis aprovechar para irme felicitando, si es que no tenéis mejores cosas que hacer... 31 añitos que me caen, que estoy hecho todo un chaval, aunque con algún asomo de arruguilla por aquí y por allá...

domingo, agosto 26, 2007

Recuerdos de vacaciones (I)


Unas cuantas fotos de mis vacaciones para dar envidia, mucha envidia... Sobre todo a mí, que ya no estoy ahí. A ver quién adivina dónde he estado (aunque no es demasiado difícil), dando el nombre de cada pista, que corresponden todas a una ciudad diferente y a un monumento fácilmente reconocible que la caracteriza.

nº1

nº2

nº3

nº4

nº5

nº6

nº 7
_

lunes, agosto 20, 2007

Recuerdos de vacaciones (II)


El paraíso existe... y está a sólo dos horas y media de Madrid. Esto es donde he estado estos últimos cuatro días y de donde acabo de llegar hace escasos unos minutos: un mar absolutamente verde esmeralda, un agua a 28º, una playa inmensa y absolutamente desierta a sólo unos pasos de la civilización, una arena finísima menos justo en la orilla,... Cuando llegué no podía acabar de creerme que estuviera tan cerca de donde vivo y que lo hubiera desconocido durante tanto tiempo.

Como me resistía a perder esa maravillosa sensación de paz y desconexión total que me habían proporcionado las auténticas vacaciones, decidí tener una segunda parte, aunque esta vez en formato mini. Así que ésta ha sido la segunda parte; de la primera ya iré poniendo fotos en los próximos días... sólo por aquello de dar envidia, nada más. :-P


(click en las imágenes para agrandar)

jueves, junio 21, 2007

Resumen de noticias y reflexión personal sobre el desbarajuste de este país de telenovela


A pesar de que sigo sin Internet (y ya van 15 días) y mis emociones fluctúan entre resignado, amargado, defraudado, harto y a punto de tirarme de los pelos, voy a lanzarme y escribir mi primer post serio en dos semanas.

En este lapso de tiempo han pasado muchas cosas:

- el accidente, cuya peritación inicial arroja un resultado de 800-900 euros en daños a mi coche que el seguro del contrario de momenta se niega a pagar, ya que el contrario niega su culpa. Algún día colgaré aquí el croquis del accidente a ver si a alguien le queda alguna duda de quién fue la culpa, me cago en la leche con los cobardes que no admiten sus responsabilidades. Prometo personarme en la empresa del susodicho para poner en conocimiento de sus superiores los tremendos daños materiales ocasionados a mi coche por culpa de la imprudencia de uno de sus empleados y su negativa a reconocer su responsabilidad por miedo a lo que le dirán en el trabajo. A ver si se les cae el pelo un poquito a los cabroncetes esos...

- unas facturas de teléfono tremendas con eso de llamar al 902 de la operadora para intentar que me arreglen algo. Desde el martes parecen que se han olvidado de mí... otra vez.

- he perdido bastantes lectores habituales, que cansados de pasarse por aquí día tras día y ver que había poco pescado fresco, pues parece que han desistido algo (los comprendo, pobrecitos).

- pero lo mejor es lo siguiente: he tenido tiempo de leer mucho, mucho más y...

- ¡he redescubierto la televisión española!

Sí, ha sido mi reencuentro con la telebasura en 10 meses, tiempo durante el que desistí por completo de pulsar el botón del aparato de televisión, ni siquiera para ver Digital Plus, donde siempre dan las mismas pelis repetidas.

Ahora, a la fuerza, he redescubierto esa tremenda tele-manipulación y tele-adoctrinamiento que se llama TeleMadrid ("Espe-jo-de lo que somos", jaja), donde todo, absolutamente TODO es culpa del PSOE, que parece uno de los jinetes del Apocalipsis, nada menos.

Como lógica respuesta, el programa de Eva Hache ha dado un giro tremendo hacia la defensa a ultranza de todas las políticas socialistas, también con un tufillo a adoctrinamiento que tira pa'trás.

Pero bueno, podríamos estar peor: miren si no lo que pasa en EEUU, donde los informativos de la FOX por poco hacen vomitar por su xenofobia, racismo, homofobia y censura de toda crítica. Con la diferencia de que el ejército "libertador" de Bush no tiene nada que ver con nuestros cuatro soldaditos muertos de risa con el Perejil ese.

En mi recién redescubierto periplo por las parillas infames de esta telebasura nuestra, he entendido por fin por qué dicen que el clima político en este país es absolutamente irrespirable: Mariano dando caña a todas horas, y los medios pro-PSOE dando caña a Mariano. Aquí en este nuestro país balcanizado, ahora resulta que todo el mundo se pelea con todo el mundo, que el respeto al ciudadano se ha perdido completamente por parte de los políticos, que las mentiras ya no importan que sean obvias: todo vale con tal de proporcionar carnaza a las teles y a sus hambrientos tele-reporteros sensacionalistas.

Y hablando de sensacionalismo: ¡qué decir del culebrón Maite Zaldívar y la Operación Malaya! Qué caras, qué análisis profundos por parte de los tele-reporteros basura, qué cantidad de energía eléctrica gastada en iluminar los rostros de los carroñeros y de sus presas. Circo romano en directo, señores, y sin necesidad de pasar por la Plaza de Toros, como esta semana en Barcelona, donde se rindió culto una vez más al asesinato en público de almas y cuerpos inocentes.

Y así, entre routers de Internet que no funcionan, telebasura que abruma, crispación política que carga y Nafarroas-Bais y ETAs-NOs, y Mariano, y Zapatero, y Zaldívar, y el Real Madrid y por qué colgó la bandera de España en la Cibeles según reflexión irritada de Buenafuente, y el culebrón de Capello... entre todas estas cosas a mí se me ocurrió que quizás alguien nos podría dar una pandereta, porque el país ya lo tenemos.

Por suerte, existe algo que nos puede redimir de tanta caquita junta: los libros. Esos maravillosos tratados de la verdadera cultura y de la reflexión tranquila. He leído más que otras veces porque antes lo hacía más por Internet y ahora me he tenido que "conformar" con el soporte papel. Pero la ventaja de eso es que se puede hacer cómodamente sentado en un sofá, arropado adecuadamente: por la mantita que mantiene calentito - porque aunque estemos en Madrid y en junio, aquí un frío más bien invernal nos invade cada noche, gracias a Dios por otro lado - y por agradable compañía, que eso también cuenta, aunque a veces distrae...

Libros que he leído con pasión: No hay cielo sobre Berlín (sobre el final de la Segunda Guerra Mundial), Freakonomics (lo reconozco, llego algo tarde pero es hasta ahora me pareció el típico producto de Marketing hecho libro insufrible, pero la verdad es que merece la pena), El Cerebro femenino (magnífico libro de reciente aparición del que haré una reseña más detallada en cuanto vuelva a tener Internet plenamente disponible; le recomiendo este libro - y este extracto - especialmente a mi fiel lector y comentarista cebolla, que se pirra literalmente por estas cosas de las hormonas y más cosas).

- ¿El cerebro femenino es superior al masculino?
–En aspectos como la captación de matices emocionales y la empatía, claro que sí. En cuanto a los coeficientes de inteligencia, el promedio de hombres y mujeres es el mismo. Sabemos por la experiencia que todos podemos ser artistas, astronautas o políticos indistintamente." Cita: la autora Louann Brizendine


Y, por último, otro magnífico libro (nótese que todos los libros que yo leo son magníficos, ¡sic!) que incluso me hubiera gustado escribir a mí de lo increíblemente coincidentes que son sus conclusiones con mis ideas: Los Muertos Vivientes: la escandalosa verdad de la vida en la oficina.

Increíble manual para abrir los ojos ante las verdades universales de toda oficina de gran empresa, donde "la maniobra política y el padrinazgo y no la capacidad motivan el progreso individual en las compañías".

Conclusión: hay libros estupendos que han salido últimamente y que, por el módico precio de 20 euros each, suponen un verdadero placer para la curiosidad insaciable de algunos. Y si después quedan ganas, por supuesto siempre podemos echarle un vistazo al estado de la Zaldívar después de la carnicería en Antena 3...

jueves, junio 14, 2007

Las desgracias nunca vienen solas

Bueno, ya llevo más de una semana sin Internet en casa por culpa de una avería externa de Telefónica, ese magnífico monopolio que nos trata a los clientes como a bobos e intenta estafarnos por donde puede. La avería externa estropeó el tráfico de voz y unos días después el de datos. Al reparar la avería, Telefónica ha desconectado el tráfico de datos, por lo tanto, Internet se ha ido a freír espárragos.

A estas horas sigo sin conexión y lo peor es que, según la ley, Telefónica tiene hasta mañana para contestar a mi operadora de Internet que sí, que ha recibido la reclamación. A partir de ahí empezarán a hacer pruebas de "reenganche" y si todo sale bien, pues me devuelven mi conexión con mucha suerte para la próxima semana, y si no, pues cuando sea... Igual para el mes que viene tengo suerte y la Vírgen se apiada de mí y me devuelve Internet en casa, porque manejar el blog desde el trabajo, con la cantidad de tiempo que requiere, no es factible ni recomendable.

Pero como digo, las desgracias nunca vienen solas y tras la avería llega el posterior intento de estafa por parte de Telefónica que me había devuelto la conexión de voz en casa pero me había dejado enganchada la PTR (una cajita gris de pruebas para ellos), y por lo tanto la línea normal no funcionaba. Al ir a reclamar me dijeron que si no pagaba los 36 euros de desplazamiento del técnico de turno no me "arreglaban" la línea. Tras gastar como una hora en llamadas de teléfono y siendo pasado como una pelota de ping-pong de un lado a otro (del 1002 al 1004 y vuelta a empezar), consigo al fin poner como unas 5 reclamaciones por lo mismo a teleoperadores totalmente indiferentes a mi situación y situados a 6000 kms de distancia de España. Perdí la esperanza de que alguien me arreglara algo, pero hete aquí que me llama al día siguiente el mismo servicio técnico radicado en Madrid que me había pedido los 36 euros el día anterior, para decirme que desconecte la PTR porque por eso no funciona la línea normal. Voy, bajo la pestaña y ¡milagro! vuelvo a tener línea... El técnico, ufanándose al otro lado de la línea de mi ignorancia y de su acto heróico en averiguar cuál era el problema... Menos mal que había que ponerse como un energúmeno, hacer decenas de llamadas y negarse a pagar los 36 euros para tener derecho de nuevo a mi línea... Ahora ya sé en qué coniste ser un buen cliente: en hacerse mala sangre y patalear y patalear hasta la extenuación, todo con tal de que no te tomen el pelo. Vaya panda de...

Y siguiendo con la línea temporal de las desgracias: hoy he tenido un accidente con el coche. Uno de los obreros de la construcción que tanto abundan por Madrid, un chavalín español de 25 años acompañado por el inmigrante del Este de rigor - con tanta falta de civismo como grosor de cuello de toro - cambia de opinión en medio de la lluvia. Para más inri viaja en un coche de la empresa - por lo tanto él no paga seguro - y decide que él quiere cruzar una glorieta desde el carril de giro a la derecha. Dicho y hecho: desde la parte interior de la glorieta pisa el acelerador desde posición parada y ni mira si vienen coches, como el mío, y encima con el intermitente derecho puesto. No. El señorito ha dicho "ábrase el Mar Rojo" y ni se le ocurre que el retrovisor izquierdo o el freno existen para circunstancias como éstas: primero se mira cuando quiere uno salir de una fila y luego, cuando le das a alguien pisas el freno por lo menos. Pero como la generación Y tiene complejo de "aquí estoy y que se quite todo lo demás" y además el coche no es suyo, pues adelante. Resultado: todo el lado derecho de mi coche destrozado desde la punta al rabo, como se dice; la puerta delantera hundida, la puerta trasera rayada, la llanta tocada, la barra de protección lateral espachurrada,... etc. Mínimo 600-700 euros en daños y encima el bravucón representante de la generación Y decide que él no tiene la culpa. No firma el parte y se va. Ahora me voy a dejar otra pastita en llamar al seguro, poner la denuncia, peritar el coche, quedarme sin él quién sabe cuántos días (los de los talleres también se lo toman con una calma...). En fin, que no hay dos sin tres. Y espero que ya esto se acabe aquí. Si después de esto no me toca la lotería...

jueves, mayo 24, 2007

Verdades ¿irrefutables?

Hay ciertas cosas que, a fuerza de verlas repetirse, se acaban transformando en obviedades, más tarde en teorías y algo más tarde en verdades casi irrefutables. He aquí algunas que lo son para mí:


- Una reunión de ejecutivos se parece a un agrupamiento de pingüinos arrogantes trajeados en lugar de a uno de seres humanos. Ellos de traje-chaqueta baratillo pero con ínfulas, y ellas vestidas para matar o morir en el intento.

- A una reunión de éstas se va para ser visto, jamás para ver. A la mínima impresión de que la mirada de alguien se posa en tu persona, aunque sea accidentalmente y durante sólo unas milésimas de segundo, hay que girar en seguida la cabeza hacia el otro lado, con ínfulas, muchas ínfulas, y gesto nervioso, como "yo soy demasiado importante para que nadie me mire, te otorgo el derecho a que me admires, no a que me mires."

- Si eres hombre, tendrás que mirar con el máximo descaro el culo y las pantorrillas de las mujeres (sólo de las que estén buenas, se entiende). Si eres mujer, tendrás que cimbrearte en tus andares por los pasillos. Pero cuidado: siempre evitando el contacto visual con el objeto admirado o admirador. Eso es de losers.

- Las mujeres guapas y con falda, aunque ocupen el cargo que sea (¿a alguien le importa?) están para ser abordadas descaradamente por calvos con tripa, caspa en la chaqueta y conversaciones patéticas. Los hombres guapos están hechos para dejarse admirar con mucha conciencia de sí mismos, pero siempre sin mirar más que su propio reflejo en los cristales de las salas de reunión. Los hombres feos y fofos están para desnudar con la mirada a las mujeres guapas y con falda y entrarles de manera soez y bochornosa durante el tentempié. Las mujeres guapas, con falda y con cara de pocos amigos tienen que hacer como que ignoran estas miradas pero se dan otro paseíto por el medio del pasillo, ansiosas de mostrar su mejor perfil.

- Cualquier idea o enseñanza de un curso que implique una autocrítica, jamás hay que pensar tan siquiera en ponerla en práctica, no vaya a ser que te haga pensar. Eso no mola. Lo que mola, y mazo, es colgar en el CV otra línea con el titulito de relumbrón del curso. Es lo que te conseguirá un nuevo y mejor trabajo. Seguro. Como si lo estuviera viendo.

- Los niños y niñas de menos de 25 años saben más que nadie y que nadie se atreva tan siquiera a contradecirles o pedirles algo de humildad en su trato con los demás. Eso no mola. Y ellos, sí. Mazo, mazo, además. La autocrítica es para los losers.

- Axioma básico: a más gomina, más estupidez. Demostrado una y otra vez. Y a más gomina en el pelo, más barato el traje. Y cuanto más barato el traje, más cacharritos tecnológicos sobre la mesa. Y más caspa visible sobre los hombros. Y más casposos los comentarios, tipo Chiquito de la Calzada.

- Cuando más joven seas y más mindundi en la empresa, con más arrogancia tendrás que pasearte por los pasillos.

- Cuanto más insignificante seas en la organización de la jornada de reuniones, más "no"-es soltarás ante la simple pregunta de si se puede coger un croissant o de si se puede dejar el abrigo en el guardarropa o de si se puede subir a mear a los baños.

En estas reuniones de ejecutivos, se pueden distinguir varios comportamientos de fauna:

- las mujeres (la mitad más o menos) se visten de putas para demostrar quién vale más.

- los hombres se visten y peinan como imitaciones de rebajas de Gordon Gekko, para demostrar quién vale más.

- todos, hombres y mujeres, sacan todos sus artilugios sobre la mesa (PDA, Blackberry, móvil con caña de pescar y horno microondas incorporado, etc) para demostrar quién vale más.

- los niñatos y niñatas de menos de 25 años se cuadran, elevan la barbilla y hablan con mala leche y tono de voz autoritario, para demostrar quién vale más.


Conclusión de estas reuniones de ejecutivos: la autocrítica es para los losers.

...

Tengo ganas de vomitar. Otra vez. Pero esta vez en serio. ¿Y éste es el mundo al que se supone que pertenezco? Creo que me he equivocado de profesión. ¿O yo he cambiado tanto últimamente? Dicen que los golpes de la vida le vuelven a uno más humano. Si es así, a esta gente le hacen falta muchos golpes y de los tremendos.

No sé si alguna vez sus vidas les darán la "oportunidad" (porque lo es) para evolucionar un poco más como seres humanos. Yo soy imperfecto, siempre lo he sido, pero la diferencia es que ahora lo sé. Antes tenía 25 años e igual era tan arrogante como ellos. Lo que les deseo es que ellos también puedan llegar a tener una mirada más lúcida sobre sí mismos alguna vez. Y eso desgraciadamente se aprende parando el carro y bajándose de él un rato. A esta gente le hace falta bajarse del carro y de la parra. ¿Alguien los obligará a hacerlo alguna vez? Ojalá por el bien de los demás y por el mío. Dan auténtico miedo. Tanto que estoy pensando en cambiar de profesión.

Esto no mola. No mola nada.

domingo, abril 29, 2007

Una canción y una peli

Como estamos de fin de semana festivo, hoy toca un post más relajado: cine y música.

Primero: la canción. "Time out from the world" de un grupo de reciente descubrimiento por mi parte, Goldfrapp. Si no la has escuchado, no sabes lo que te pierdes. Una pequeña joya, aunque incluida desacertadamente en un disco en el que no pega ni con cola, "Supernature". Pongo el vídeo de YouTube, aunque el sonido no es todo lo bueno que quisiera, porque no he encontrado la canción sola en la emisoras de música on-line. Resulta que esta canción se utilizó para el videojuego Final Fantasy 8, de ahí la ambientación del vídeo, aunque a mí no me gusta ni un pelo y en mi opinión otro leit-motiv para el vídeo le hubiera venido mejor. Lo dicho, es una auténtica joya.

Y al que le guste el sonido y la voz de Goldfrapp, tampoco se puede perder esta otra obra maestra, Utopia.

(Por cierto, he añadido en la parte baja derecha de la página una mini-selección musical actualizada cada semana de lo que escucho, con extractos de cada álbum que se pueden reproducir directamente desde el mismo blog).




Segundo: una película. Me he visto varias este fin de semana, que ha sido de lo más cinéfilo. Muchas las tenía atrasadas y sin ver desde hace semanas, pero he conseguido ponerme al día, al fin. (Si es que el tiempo no da más de sí...).

Así que he tenido la oportunidad de ver:

- "El buen pastor" con Matt Damon. Me ha sorprendido la madurez con la que ha dirigido De Niro esta cinta. Muchas veces se hace demasiado lenta, pero es una película inteligente, no cabe duda.

- "Pequeña Miss Sunshine": sí, ya sé que todo el mundo la había visto hace ya mucho tiempo, incluso antes de los Oscars, y que se han hablado maravillas sobre ella. Al fin he podido redimirme y verla yo también, aunque por su aspecto indie e historia con niño, al principio no me llamaba nada. Pues sí, he de reconocerlo: maravillosa. Muy buena. Conmovedora. Es ver la vida desde el lado de los menos afortunados, - de los fracasados si nos dejamos de cosas políticamente correctas -. Increíble que alguien se haya atrevido a tratar el fracaso de esta manera, y que haya tenido tanta repercusión. Se ve que la era de los típicos héroes americanos que al final lo consiguen todo - el trofeo, la gloria y la chica -, ha pasado ya a la historia.

- "Notes on a scandal": con Judi Dench y Cate Blanchett. Buena, pero sobre todo por Judi, el resto es de calidad de cuasi-telefilme. Para "maravillarse" una vez más ante la vista de la crueldad y el cinismo de los que son capaces las personas cuando están cegadas por el amor y la envidia, a partes iguales. Otra mirada al lado fracasado de la vida.

- Y por último, mi favorita: "Little Children" con Kate Winslet (nominada al Oscar este año por este papel). Muy buena, la descripción de la vida de las personas que no triunfan, que viven a la sombra de triunfadores, y que, sin embargo, aún así ellas también tienen una vida que vivir.


Ya se ve que ahora la corriente predominante es la de hablar de perdedores, pero no de los grandes, sino de los de cada día, de personas anónimas que llevan vidas anónimas y que no resultan ser cómo ellas lo habían planeado, a pesar de los buenos augurios del principio (ella una licenciada en Filología Inglesa, él con una carrera universitaria de Derecho pero que no logra aprobar el examen estatal para abogado).

Si tuviera que elegir, aunque todas son muy buenas (y hay que verlas en VO, de eso no cabe duda), me quedaría con ésta última. Está excelentemente contada. (Y me quedo con las ganas de ver "El número 23" y "La fuente de la vida" para la próxima...).

jueves, abril 26, 2007

Inicio de un meme: ¿por qué escribes tu blog?

Venga, como esto de los memes se lleva mucho, y a mí el único que me pasaron consistía en poner una vista desde la ventana de mi casa (y por cuestiones de confidencialidad no lo hice), voy a iniciar yo uno: ¿por qué escribes tu blog?

¿Qué acontecimiento especial - o qué cadena de ellos - en tu vida te llevó a querer invertir preciosos minutos de tu tiempo en escribir líneas, más para tí que para otros, y lanzarlas al incierto éter de Internet?

Normalmente un blog empieza a escribirse porque:

a) uno tiene madera de escritor, le pica el gusanillo de analizarlo todo y hablar / divagar sobre ello. Incluso puede ser que al antiguo diario de tapas duras se haya convertido ahora en la experiencia 2.0 por excelencia.

b) porque ha habido un acontecimiento importante en su vida que le da pie a querer compartir con otros, a reflexionar sobre ello, a intercambiar opiniones con sus lectores sobre un determinado tema que interesa

c) por seguir la moda de "yo también quiero tener un blog à moi"

d) por motivos de imagen personal: tener un blog (aparte de ser una moda), puede ser una excelente carta de presentación tanto personal como profesional. Los hay que explotan a fondo esta posibilidad e incluyen su blog en su CV

e) por nada en particular. Quizás un día estabas dando vueltas por la Red sin saber qué hacer, y se te ocurrió "¡oye! y ¿por qué no monto un blog?"

En mi caso, fueron varios los factores: por un lado llevaba ya tiempo con varios intentos de blogs desde el 2005, escribiendo algunos textos difusos sobre temáticas muy diferentes, pero sin tener un nexo en común. Sobra decir que sin enfoque, esos blogs no fueron demasiado lejos...

Por otro, tanta web 2.0 que te da la oportunidad de comentar noticias, intercambiar opiniones (en un tono más o menos subido), comprobar la variedad de opiniones (y personalidades) diferentes, acabó por llevarme a abrir mi propio blog donde exponer tranquilamente mi opinión sobre ciertos temas de forma más extensa y razonada que en comentarios allí y allá.

Y, por último, y lo más importante: me di cuenta de que tenía bastantes cosas que decir sobre un tema muy particular - el mundo laboral -. En un principio no creí que el tema diera tanto de sí, pero a la larga veo que los posts se suceden con cierta coherencia (aderezada siempre de un poco de humor -negro, pero humor al fin y al cabo -).

Con la ventaja añadida de que siendo este blog anónimo, este anonimato me permite decir lo que pienso con más franqueza, sin cortapisas, sin pensar que tengo que ser políticamente correcto. Es la libertad que te da la Red, que te la quitan en las empresas, donde toda crítica y pensamiento contrario a "la Logia" se murmura por lo bajinis, con el miedo de que le caiga a uno la guillotina encima.

Y ahora viene la gran pregunta: ¿por qué este tema (a priori ciertamente árido) y no otro? Pues porque llevaba cierto tiempo (años) observando mi empresa (una gran empresa, de esas cuyos productos puedes ver con sólo mirar a tu alrededor), la gente que trabajaba en ella, intercambiando opiniones con colegas del trabajo sobre lo que ocurría en ella, sobre las injusticias, sobre el mal management que se daba todos los días, sobre la hipocresía, sobre la irrealidad de tantos buenos propósitos que nos habían metido en la cabeza y que luego resultaban desmentidos por esos mismos propagadores de buenos sentimientos y hábitos en la empresa.

Pero, sobre todo, por un motivo: yo fui una víctima de acoso moral en mi empresa. Un acoso largo, que duró dos años y medio y que, gracias a Dios, un día terminó, como todas las cosas en esta vida. Esta circunstancia, por encima casi de los otros motivos, me hizo replantearme muchas de las cosas de las que nos dicen y repiten todos los días ("sé bueno y serás recompensado") y que luego no se cumplen por la acción de las mismas personas que lo dicen. He visto demasiados "donde dije digo, digo diego".

En cierto modo, me sentía estafado: estafado por la empresa a la que había entregado tantísimas horas de duro trabajo, en la que había depositado mi confianza creyendo que "los mayores" saben lo que se hacen (¡y tanto, pero guiados por el más profundo de los egoísmos!), estafado por la vida misma que, desde que tengo uso de razón, está poblada por "benefactores" que cogen lo que pueden de tí mientras pueden y llegado el momento de la recolecta, de la gloria, prefieren guardarse el premio para ellos. En fin, qué no sabrán aquéllos que habrán pasado por una situación similar... a ellos no hace falta que se lo explique. Y a los demás, a los que han tenido la tremenda suerte de no pasar por ese infierno en vida, no quiero explicarles ni convencerles de nada, porque me consta que ésta, por encima de cualquier otra circunstancia laboral, es la que menos fácilmente es comprendida y la que menos empatía despierta. Por ser como el humo, muchas veces: las heridas existen, pero no son visibles. Al menos no en el corto plazo. Las contenemos, no queremos dejar que aparenten en el exterior, para que la cosa ahí fuera no empeore...

Pues aquí estoy, sincerándome por primera vez en mi blog acerca de mis motivaciones, en el que seguramente hay suficientes indicios que habrán hecho adivinar a más de un@ (sobre todo a aquéllos que me siguen desde un principio) de qué se trataba. No he querido hablar de ello hasta ahora, era demasiado íntimo para mí, pero por lo visto, ahora sí que puedo y quiero hacerlo público (aunque yo no sea Maradona y esto probablemente le importe un pijo a mucha gente...). Pero al fin y al cabo es mi blog, y escribo lo que quiero ;)

De ahí (aunque no haga falta decirlo) mi visión tan crítica con el establishment, con las corrientes tendenciosas de pensamiento "único", con los libros de tonterías para la empresa ("sea Ud mejor trabajando más y siendo el más honrado"). No dudo de que haya que ser honrado, yo quiero seguir siéndolo, es la forma de ser que he elegido o que me ha tocado, vaya Ud a saber, pero no por ello dejo de reconocer que en el mundo laboral actual al que es honrado y trabajador le llueven los palos y los problemas. Por querer hacer las cosas bien, por no querer dejarse pisotear, por reivindicar los derechos de uno mismo, muchas veces ni siquiera alzando demasiado la voz, sino de forma discreta, esperando que con ello la elegancia en la forma de actuar suponga un punto a favor de uno. Craso error. El mundo, una de dos: o ha cambiado sus valores de un tiempo a esta parte, o siempre ha sido así y en las películas (maníqueas) siempre se nos presenta el blanco bien separadito del negro...

Pues por eso. Por eso escribo este blog; así que voy a terminar este post como lo he empezado: proponiendo el meme, por supuesto sin necesidad de entrar en estas profundidades, a gusto de cada cual.

Lo dicho, paso este meme a mis comentaristas más activos:

- Cebolla
- Doctora Yvonne: ver su post de respuesta aquí
- Erkemao
- Sublibrarian of the Year
- Luis de Seta
- Zapatilla

y a los que les apetezca recoger el guante, que se animen, aquí no hay limitación de aforo (que me lo digan e incluyo un link a su blog).

miércoles, abril 18, 2007

De adultos ¿seguimos siendo niños?

Ayer leía una entrada en el blog de Sísifo, donde éste hacía "un repaso a las culturas milenarias" y lo relacionaba con las distintas tipologías de jefecillos que existen hoy en día (los grandes jefes, esos grandes desconocidos, están demasiado arriba para saber exactamente lo que hacen) y de cómo nos hacen la vida imposible cada día.

A propósito del tema, yo me atrevía a darle un consejo a mi amigo el de la piedra y la colina a propósito de técnicas de supervivencia válidas en el trabajo, cuando la realización de uno mismo o, sencillamente, la realización de un buen trabajo y en condiciones se vuelve imposible por la interacción de estos curiosos personajillos.

Yo le decía: haz como en el cole, piensa en otra cosa mientras realizas tu tarea, piensa en lo que te vas a comprar con el dinero que ganas (un buen libro, un fin de semana de descubrimiento por ahí, un regalo para alguien querido, una entrada a alguna obra de teatro, en fin..., tantas cosas). Cosas que te harán disfrutar de verdad. La clave quizás está en insensibilizarse, en sentir cuanto menos de esas cosas dolorosas que amargan el día cuando menos te lo esperas.

Como en el cole. Cuando éramos pequeños la avalancha de asignaturas y de actividades extraescolares nos hacía adquirir habilidades de autómatas cuando de sacarlas todas adelante se trataba. Indudablemente había materias que disfrutábamos más y otras mucho menos (en mi caso, eran las insufribles clases de informática de "programación" en DOS que a alguna alma caritativa se le había ocurrido plantar los viernes por la tarde a última hora). Obligados como estábamos a asistir a aquéllas clases de tortura donde el profe no tenía ni idea de lo que daba, donde reinaba el desconcierto más absoluto ante qué hacer con tanto c:dir, y árboles de ficheros horrorosos, uno acaba por aprender técnicas de supervivencia para tales suplicios: poner la mente en otra cosa, mientras se ejecutaban maquinalmente las instrucciones. Todo con tal de que esas dos horas pasasen cuanto antes y poder largarse a casa y al fin de semana (a seguir estudiando, por otro lado).

Creo que, dependiendo de la carga de actividades de cada uno, ha habido infancias tremendamente estresantes, donde el tiempo entre una actividad y otra se contaba por minutos, donde llegamos a ser capaces de memorizar páginas enteras de Historia en 5 minutos, mientras nos vestíamos de camino al colegio. Y luego tenías que rendir en el examen. Y luego salir corriendo para ir a otro sitio a seguir metiéndote cosas en la cabeza, tales como notas de solfeo, partituras de violonchello, y en todos esos sitios tenías que rendir. Al máximo. Si no, ya sabías lo que te esperaba en casa, porque la autoridad de los padres estaba ahí para hacerte una auditoría en continuo, nunca se toman vacaciones.

Comparado con eso, a veces la vida de adulto en el trabajo me parece un juego de niños. Ni la mitad de estrés, porque las cosas van más despacio. Y además, curiosamente, en el trabajo casi que es mejor no rendir al máximo, no vaya a ser que te cojan manía y la líes. Mejor tomarte muchos cafés, discutir temas profundos con los compañeros (como el caso de la chica de la mancha en el pelo) y luego volver con una sonrisa a hacerle la pelota al jefe. La carga de trabajo puede ser enorme según qué momentos, pero no sé por qué, el estrés emocional no parece ser el mismo que cuando éramos colegiales.

Total: que a cuenta de lo de volver al cole, se me acaba de ocurrir que en realidad tampoco estamos tan mal como pensamos muchas veces. Antes teníamos a los padres a los que no podíamos rechistar, ahora podemos tener a esos mismos padres, disfrazados de jefes paternalistas. ¿Dónde está la diferencia? No la hay.

Hay padres justos y padres injustos, padres que se responsabilizan y padres que escurren el bulto sin ninguna vergüenza y echan la culpa de todo a sus retoños, padres que sólo actúan de cara a la galería pero que en realidad son responsables directos del fracaso escolar y emocional de sus hijos, porque carecen de organización y estructura y ellos mismos no saben cómo afrontar las infancias de sus hijos. Acabo de ver un caso reciente este lunes. Una madre que no sabe ni por dónde empezar con su hija de 13 años y luego le echa la culpa a ésta en público de algo que la niña ha hecho porque su madre la ha obligado. Me ha parecido horroroso. Y muy elocuente de cómo debe ser esa misma madre en su profesión. Típica jefa que planifica mal, alguien se lo dice y lo primero que hace es recurrir a la humillación pública de su subordinado que no había hecho sino seguir sus instrucciones. Esa historia ya me suena...

Así que en todas partes cuecen habas. De pequeños sufríamos por unas cosas, y nos las ingeniábamos para tener nuestra técnicas de escapismo que nos permitieran divertirnos y endulzarnos la vida o hacerla más soportable en según qué momentos. Tomando la infancia por referente, tenemos que admitir que casi estamos mejor ahora: al menos un poco más de libertad personal sí tenemos. Si no te gusta el trabajo o el jefe, al menos puedes dejarlo y largarte a una isla a vender zumo de naranja en una playa, si te apetece. Cuando eras pequeño no podías dimitir, tenías que estar ahí aguantando el chaparrón.

Así que, así mirado, casi que me siento mejor, vuelvo a ser consciente de los privilegios que tengo y vuelvo a experimentar esa sensación de recién salido de casa a los 24 cuando me independicé por completo al acabar la carrera. Recién degustando los placeres del libre albedrío, de llegar a casa a la hora que quisiera sin controles, de recoger mi casa y mis cosas sólo cuando me apeteciera. De tomar mis propias decisiones. Aquélla fue la mejor época, sin duda. Voy a guardar esa sensación cada día porque, sin duda, es una buena sensación. Por muy dura que la vida de adulto pueda ser a veces.

La foto es una preciosa instantánea de uno de esos antiguos edificios de Paris, increíblemente bien reflejado en un mini charquito de agua (hay que decir que me extraña que el charco no sea más grande, teniendo en cuenta lo que llueve en Paris...)

domingo, abril 01, 2007

Esto es lo que pasa por comprometerse con una empresa

Pues sí, esto hasta el día de hoy no me había pasado, pero como mi vida por narices tiene que ser muy variada, esta vez ha decidido ofrecerme esta nueva oportunidad de ir descubriendo el maravilloso carácter de algunas empresas (por si hay alguna que se salva, pero no lo creo...).

Como espero que haya algún abogado o entendido en esto de la cosa legal en lo que concierne a lo laboral que se lea este blog, aunque sólo sea de vez en cuando, quisiera exponer mi caso, a ver si recibo alguna sugerencia interesante.

Resulta que hace más o menos dos meses llegué a un acuerdo con una empresa para incorporarme a su "valiosa" organización este día 2 de abril. La empresa incluso se ofreció a hacerme una carta de compromiso donde se especificaba la fecha de mi incorporación, las condiciones salariales y el nombre del puesto. Hace cosa de dos semanas fui a comer con uno de mis futuros responsables para ir conociendo los temas profesionales que iba a tratar, una toma de contacto más personal, digamos. En la comida, sorprendentemente, me extendió su nueva tarjeta corporativa con la nueva fecha de incorporación: ¡el 16 de abril! Bueno, eso me pareció un poco raro, bastante molesto y muy incorrecto, pero qué remedio, le dije que sí, que vale, que el 16.

La semana pasada, cuando estaba haciendo ya preparativos para incorporarme el 16, resulta que recibo un email con nocturnidad y alevosía (enviado a las 22h del miércoles, 28 de marzo) donde el susodicho responsable decía algo así como "no sé cómo decirte esto, pero por cuestiones de ajuste de presupuesto tu contratación no podrá hacerse antes del verano, blablabla"... Ah, ¿y eso de "no antes del verano" qué quiere decir? ¿Después del verano? Después será septiembre, es decir, estamos a 5 meses vista de ahora. Con lo cual, está claro que no voy a esperar a que ellos se decidan a dejar de marear la perdiz.

Llamo al responsable al día siguiente para aclarar el tema, le insisto que me concrete eso de "no antes del verano", me da largas, está claro que les ha pasado algo (o sencillamente son tan malos gestores que juegan con las vidas de las personas) y yo y la otra persona contratada para el mismo departamento estamos en el dique seco en lo que a este trabajo se refiere.

El tema, espinoso para la empresa sobre todo, es la carta de compromiso que ellos firmaron y me enviaron tanto por email como por escrito: el tío no dejaba de repetirme lo mismo a lo largo de nuestra conversación del jueves. Pero bueno, sí, es verdad, ellos firmaron una carta conmigo, pero pensándolo bien, ahora es papel mojado. Porque:

- si decido hacer uso de ella y forzarles a respetar el acuerdo, nada les impide contratarme y despedirme durante los primeros 6 meses de prueba, sin necesidad de indemnización ni nada, y perjudicándome a mí en el tema laboral. No puedo hacer eso, porque sería suicida, aparte de que no hace falta que te despidan, ya sabemos todos que las empresas tienen mil y una formas de hacerte la vida imposible para que te vayas por tu propio pie: de eso tengo miedo, temo que empiecen a hacerme mobbing a lo bestia y que acabe con un problemón añadido. Hors de question, pues, empezar a trabajar para estos mercenarios.

- si decido que no me interesa trabajar para ellos ya en estas condiciones, (está claro que no voy a esperar hasta después del verano y tampoco me parece serio que hagan esto dos semanas antes de la fecha acordada, anda que no han tenido tiempo para ver si tenían presupuesto o no...), pero creo que me han perjudicado de alguna forma (yo he renunciado a irme al extranjero entretanto porque me había quedado con esta oferta en España), puedo denunciarles. Evidentemente, eso cuesta dinero y tiempo, pero mi pregunta es ¿me es posible exigirles alguna indemnización a éstos, teniendo en cuenta que no han respetado la fecha que ponía en el acuerdo, el 2 de abril? Aunque ellos dicen que no es que no quieran contratarme más (claro, ¡lo quieren hacer después del verano!) sino que no pueden hacerlo ahora, está claro que esto incumple la carta de compromiso, y por lo tanto, me han perjudicado. ¿Cuánto podría sacarles, por la vía legal o por vía de un acuerdo amistoso previo al litigio? ¿Qué recomendáis que haga?

Teniendo en cuenta que tampoco me moría yo demasiado por irme a esta empresa por cuestiones de beneficios sociales, pero el ámbito de actuación de la empresa me interesaba. Y que tampoco se trata aquí solamente del dinero (aunque creo que estamos todos de acuerdo que el vil metal es lo que nos permite comer...), sino de la actitud incorrecta de esta empresa a sólo dos semanas antes de la contratación, de que han incumplido una carta de compromiso firmada por ellos y de que yo he perdido oportunidades profesionales por tener en mente ya el acuerdo con esta empresa.

Actualización: el nombre de esta empresucha habitada por incompetentes y mentirosos es la agencia de medios y publicidad Grupo R de Madrid.