Tengo que confesar que cuando vi este anuncio, hace más de un año, vivía en un sitio diferente, donde casi, casi no oía ruidos de otras viviendas, así que sonreí sin más cuando lo vi, lo guardé en mis borradores, y ya está, pensando en publicarlo algún día más adelante.
Ahora que parece que ese día ha llegado - puesto que Porfineslunes ¡vuelve! -, me parece una inmejorable manera de retomarle el pulso a este blog.
Sufro - que no en silencio, porque mira que se lo tengo dicho varias veces - del amor al ruido de mis inestimables e inestimados vecinos, que se empeñan en demostrarme que sí es posible hacer más ruido del necesario para cualquier nimia actividad cotidiana de la vida humana. ¿Y eso por qué? Porque ellos lo valen, faltaría más. Tengo que decir que me da la impresión de que, por su caracter, España es el único país del mundo donde le dices a la gente que está haciendo algo que te molesta, que igual no se dan cuenta de ello, y que paren, y los muy cabritos - o las muy z*** porque hace unos días me pasó lo mismo con una chica algo histérica en un sofá de la Seguridad Social .... no preguntéis... - se empeñan en hacerlo más aún para demostrarte que a ellos nadie les dice lo que tienen o no que hacer... Tristísimo. En cualquier otro país, la persona a la que se lo dices se hubiese sentido un poco mal, o hubiera parado de hacer tanto ruido, o tanta molestia, pero aquí en España, no. Porque para eso tenemos cojones. U ovarios.
Para molestar al vecino.
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viernes, agosto 20, 2010
domingo, abril 04, 2010
Paletismo, brutalidad y estrechez de miras en España
Este comentario acerca de la noticia de esta chica que sufrió "bullying" en su instituto - para más tarde sufrir la idiotez de alguna funcionaria desgraciada, mal llamada "Defensora del Pueblo", que dejó sus datos íntimos al descubierto en Internet -, es de lo mejorcito que he leído nunca por la Red, donde parece que las personas verdaderamente inteligentes escasean, tanto como en la vida real...
Con respecto a los maltratos que sufrió, España siempre ha sido y siempre será así, es un país de gente envidiosa, brutal, ignorante, que además se precia de serlo. Y los que no agreden lo permiten, por su dejadez, por su irresponsablidad, por no querer molestarse, son la otra cara de la moneda.
Esas noticas que salen cada dos por tres de la poca financiación que se le da a la ciencia o a la cultura por parte del gobierno español no son más que el reflejo institucional de ese carácter español, que desprecia a la gente que es más inteligente o responsable, que detestan la virtud porque su soberbia no les permite que les restriegen por la cara lo despreciables que son. Y al que no se rebaja a formar parte de su piara le destrozan la vida sin compasión.
Y el ejemplo de la beca que no le dieron porque había recibido tratamiento psiquíatrico es otro ejemplo de lo mismo, de esa ley no escrita según la cual las víctimas molestan porque estropean la foto, así que mejor taparlas, porque lo que importa es quedar bien, la apariencia por encima de todo, un signo más de la vanidad y de la obsesión por las formas y los protocolos, algo heredado sin duda de la rancia sociedad caciquil, del respeto al amo que ya se lleva interiorizado, un espíritu que siempre ha envenenado y sigue envenenando a este país.
Es un puto asco ver como seguimos teniendo este carácter de paletos de pueblo, de asquerosos mediocres.Via
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domingo, diciembre 23, 2007
Mentir es necesario para las relaciones sociales
La mentira siempre va dirigida a otra persona o un colectivo. Hay una política de la mentira, un intento de que el otro actúe o piense de una determinada forma. Lo que demanda un elogio es que la mentira nos permite relacionarnos con los demás. Si no, en las relaciones sociales estaríamos completamente expuestos a los demás, seríamos totalmente transparentes, y eso es invivible.
O dicho de otro modo: el que no miente es que no es social.
O de otro modo: el que no está dispuesto a mentir no tiene futuro en la sociedad.
O de otro modo: el que no es capaz de decirle a una pedazo de zorra que es un encanto y es una "guapísima" será despedido, o dicho de otro modo: "sufrirá graves consecuencias"... No sé, igual vienen a mi casa y me parten las piernas en la oscuridad del descansillo o me dan de ostias en algún callejón oscuro... Al más puro estilo mafia.
Esto es lo que me dijeron a mí el otro día en el despacho del mega jefe general - el que no come porque es incompatible con su trabajo - ... Traducido a otras palabras significa: "si no le comes el coño a la zorra que te está haciendo la vida imposible - y que sabemos que te está haciendo la vida imposible pero que nos da absolutamente igual - serás despedido". El caso es que sí le hago la pelota, la trato con respeto, paciencia y deferencia pero ella está empeñada en obviarlo y recurre a la provocación. Le encanta.
También me "recomendó" darle una parte de mis funciones (las mismas que mis jefes desde Central decidieron que fuesen las mías y de mi departamento) a la mega zorra y que me arrodillase y no me atreviese a exigir el trabajo hecho de un determinado proveedor (que son unos inútiles, creo que por lo menos le deben de chuparle bien lo que sea que le chupen para que no se dé cuenta de su inutilidad y que me pida a mí que me arrodille delante de ellos).
Increíble pero cierto. Seguiré otro día contando el porqué del gravísimo desequilibrio emocional y mental de la super zorra, pero de momento vaya por delante que ya he desempolvado el curriculum...
Más que nada porque desde RRHH ya me dijeron la semana pasada que en caso de conflicto con la zorra (a la que la mitad de la empresa no traga, pero les chupa el pito a sus jefes y así está a salvo), da igual la valía y las razones de la otra persona, que siempre se pondrán de lado de la zorra. En otras palabras: que si no me veo capaz de soportar el tremendo acoso al que ya ha empezado a someterme día tras día, con constantes emails, llamadas, gritos en medio de la oficina, malas palabras, acusaciones, etc... que aproveche y que me vaya buscando otro tema...
Esto es a lo que se le llama injusticia y mala suerte. El mundo es así...
PS: es una pena. Este blog empezó siendo una catársis tras haberme librado de una tremenda situación de acoso moral durante años, y ahora se ha convertido en la crónica diaria de otro acoso moral: presente, consentido y animado desde las altas esferas. Una pena, de verdad.
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domingo, diciembre 09, 2007
Cómo reconocer a una zorra (bitch) en la oficina (las mujeres no están hechas para trabajar)

1. Sonríe falsamente. Cuanto más sonríe, peor es el augurio. Esta tipa te hará la vida imposible.
2. Se acuesta con el jefe. Sí, es un clásico, del que ya hablé en alguna ocasión, pero es que es cierto. Por el mero hecho de acostarse con el jefe se cree intocable y al margen de la ley. Nadie nunca le dirá nada porque se acuesta con el jefe. Y tú le tienes que chupar el c**o (o eso es lo que cree ella) porque se acuesta con el jefe. Pues ni hablar.
3. No hace más que repetir palabras vacías como "espíritu de equipo", "el bien de la empresa", "reactividad", para acto seguido hacer exactamente todo lo contrario. Y lo hace delante de todo el mundo, sin cortarse un pelo y con copia a todo Dios. Eso sí: cuando la "sacas de su error" carece de variedad de argumentos y se pone a hacer un campeonato para ver quién está más "en el mismo barco". Es mano de santo acudir a sus mismos argumentos y decir que tú más. O sea: que todo el mundo menos ella más. A ver si va a ser por repetir palabras vacías, por Dios.
4. Chismorrea y propaga falsos rumores intencionados a diestra y siniestra. Contraataque: contar algunas verdades de la zorra a personas elegidas, y esto sin demorar más tiempo, antes de que el fuego se extienda.
5. Se hace la víctima: ohhh, síii, otro gran clásico. Lo de poner cara de pasa arrugada y maltratada es lo que mejor se les da a las zorras. Pues sabes qué: pon tú cara de más víctima aún...
6. Siente celos enfermizos de todo lo que tú haces e intenta negarlo sistemáticamente delante de todo el mundo. Quiere pasarte por encima a toda costa. Es tan insegura que sólo vive para desacreditarte delante de quien sea y no dudará en escribir emails kilométricos donde más que evidenciar sus cualidades de trabajadora de equipo, etc..., evidencia un sufrimiento interno y una incapacidad manifiesta de tratar de una manera racional con los problemas diarios que aparecen (problemas, que en un 99,9% están creados por ella, para acabar de joderla).
7. Para ella trabajar en equipo equivale en dar órdenes a sus compañeros. Tiene complejo de fracasada (porque a sus 36 años todavía no es jefa de nada) y quiere erigirse en la "Directora" y "líder" del cotarro. Como si alguien se lo hubiera pedido. No respeta a sus compañeros y les roba funciones (como me está pasando a mí). Luego lloriquea y se hace la víctima por supuesto.
8. Suelta pullas y comentarios venenosos todo el rato: que si has engordado, que si te ha salido un grano, que si no sabes hablar correctamente castellano (WTF???), ..., sandeces como éstas que dan ganas de cogerla del pescuezo y estamparla contra la pared. Así con suerte se morderá la lengua esa envenenada que tiene. Pero lo que parece raro es que ese mismo veneno que le haría daño a una persona normal, a este tipo de zorras las alimenta, les da energía, se retroalimentan de él.
9. Cuando se queda sin argumentos (que suele ser la mayoría de las veces) grita y chilla literalmente a sus directores. Claro, como sabe que se acuesta con el otro... Y a saber a quién más no le estará chupando la polla.
10. Tiene un estilo barato, de barrio bajo, se agita, habla más alto que nadie, insulta más que nadie, se cree imprescindible, critica abiertamente a todo el mundo, y en definitiva es una ZORRA. Se la habrán cepillado por lo bajo más de 200 tíos en toda su vida. Como abra el coño con la misma frecuencia con que abre la boca, me da que incluso más.
11. Y sobre todo, donde más zorra asquerosa será es en su relación con otras mujeres. Se lanzan a la yugular literalmente, dedica el día entero a perseguir a la otra, a agotarse en luchas interminables de poder (¿poder? si eso es estar simplemente delante de una mesa de ordenador y enviar emails), se sacan la piel a tiras. Lamentable espectáculo.
Y hago una apuesta: para mí y en mi experiencia profesional, más del 80% de las mujeres que trabajan (¿trabajan?) son así. Algunas con las características más desarrolladas que otras. Pero son así de zorras todas. Para que luego digan que no tienen razón los que dicen que las mujeres no están hechas para trabajar. Donde hay demasiada mujer junta, el veneno fluye a raudales.
En resumen: que en mi nuevo trabajo me he encontrado frente a frente (porque se supone que tengo que trabajar con ella todos los días, Dios qué horror) a una zorra patética de éstas, ejemplo típico de acosadora moral y de mujer frustrada y mal follada. Una mini reedición de lo que ya pasé en mi anterior empresa.
¿Por qué el mundo está lleno de zorras asquerosas (y malas profesionales además) que no saben trabajar de otra manera que no sea saboteando al compañero (y sobre todo, a la compañera)?
BITCHES!!! Muerte a las zorras.
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