Como me parece que últimamente ya no está el horno ni para bollos ni para andarse con tibiezas, hago referencia a este excelente documental de un conocido periodista de denuncia en EEUU:
Alex Jones. Un señor que habla con una voz muy fuerte y decidida, quizás pecando a veces de un exceso de nivel sonoro, pero que hace el mejor resumen que se puede encontrar en Internet sobre los planes mundiales de
globalización a los que nos someten
(con subtítulos).
Se denuncia lo que todos estamos observando cada vez con más frecuencia: una sociedad en retroceso en derechos humanos y beneficios sociales, que tiende cada vez más a la oligarquía y a un sistema feudal, donde el máximo derecho que tendremos será el de elegir entre trabajar 40 ó 65 horas a la semana, por el mismo salario. Y esto atañe a la
sociedad occidental, lo del genocidio perpetrado en el 3er Mundo ya se da por supuesto...
Aconsejo también el último libro -
"La doctrina del shock, del que ya he hablado en
otro post - de otra histórica en esto del análisis de las prebendas de la globalización,
Naomi Klein, la misma del famoso "
No logo: el poder de las marcas" de 2001. La explicación de la política del "
palo y la zanahoria", donde ahora el palo es el shock en forma de desastres/ataques/atentados que se aplica a las sociedades cuando son necesarios grandes cambios en forma de concesiones respecto a derechos ya ganados. Como ejemplo principal: el 11 de Septiembre y la implantación de las nuevas leyes anti-"terrorismo" que convierten en potencial terrorista a cualquiera a quien le dé la gana al aduanero de identificar como tal. Un 11 de Septiembre que fue un suceso creado para empezar una colonización de Oriente Medio y la apropiación de su petróleo a una escala desconocida hasta entonces, y justificar la cesión gratuita de los derechos civiles, lo cual hace posible ahora que se nos pueda detener sin mediar razón alguna en los aeropuertos, y que tengamos que ceder al gobierno de EEUU un centenar de datos personales, inclusive afiliación política, que sólo es un paso más hacia la
política de control masivo de la sociedad.
La
política del shock, aplicada cada día mediante la multiplicación exponencial de noticias alarmantes, crisis prefabricadas y cortocircuitos en los sistemas democráticos, que crean desasosiego y minan la confianza del propio individuo en su importancia y en la importancia de su papel en la sociedad.
Al que sepa de qué va el archiconocido
Club Bilderberg, esto seguramente no le sonará a chino, sino que aprovecha para ir profundizando un poco más en lo que ya se denunciaba en el libro de
Daniel Estulín. El que pueda, que escuche y el que quiera y se preocupe, que actúe consecuentemente.
Saber más:
Nuevas tecnologías de control políticoCrítica en El País de "La doctrina del shock" de Naomi Klein
Documental online "La doctrina del shock"