martes, febrero 26, 2008

¿Cuál es la mejor hora para irse del trabajo?

Las 5 y media. Comprobado. Más allá de esa hora aparecen los demonios, la mala leche, el histerismo, la gilipollez supina, la imbecilidad en grado sumo. Sobre todo en forma de mujeres, bien con síndrome premenstrual agudo, bien porque hayan nacido así: estúpidas y ridículas. Las únicas que gritan y se ponen agresivas tras esa hora son las histéricas, que creen que ahora les ha llegado la hora de crisparse y de crispar a los demás.

Más allá de esa hora se corre el riesgo de verse envuelto en escándalos que gente histérica y malpensada crea, busca y provoca. Quedarse significa meterse de lleno en la boca del lobo. Te lo digo yo, que trabajo en una empresa de locos y de salidos de madre: quedarse más allá de las 5 y media significa poner en peligro tu trabajo.

Lárgate, amigo trabajador que quiere conservar su trabajo, antes de quedarte a solas en la oficina, acorralado por alguna histérica que no sabe controlar sus nervios. Vete a tu casa, quítate los zapatos, pon los pies en alto y mira un partido de fútbol con una buena cerveza delante. Cualquier cosa, cuanto más soez mejor, será infinitamente superior al hecho de tener que aguantar a una histérica mal nacida, que quiere cantarle las cuarenta a alguien porque sufre de falta de importancia en su vida.

Desgraciada vida esta que nos obliga a prostituirnos por dinero. Ojalá la atropelle un autobús.

Y ahora a lo que importa: ¿quién ha ganado el debate?

domingo, febrero 24, 2008

Quién ganará las elecciones

La cosa está reñida: el PP del de los tomates (en los calcetines) sube y baja posiciones cada día, "propio" de un partido sólido y con buenas bases como es éste...

Por otro lado, es más que probable que el PSOE vuelva a alzarse con la victoria, aunque me da que tendrá que pactar con alguien para seguir gobernando.

Esto es más apasionante que el juego del parchís, habrá que esperar y ver qué desastres nos depara el futuro en cuanto a gobernación de España.

Sarkozy pierde los nervios e insulta

Menos mal que el francés es un idioma muy elegante, y que incluso un "lárgate, pobre imbécil" suena mejor que lo haría en cualquier otro idioma... Eso sí, Sarkozy está perdiendo los papeles y de qué manera. Víctima de sí mismo.

domingo, enero 27, 2008

La vida no tiene sentido

Lo han dicho los lectores de este blog...

martes, enero 08, 2008

Atardecer en Madrid

Esto es lo que se ve desde mi ventana... espectacular, ¿no?

domingo, enero 06, 2008

Cena de Navidad: a veces lo que bien empieza, mal acaba

En la vida real, suele ser cierto además: los buenos propósitos se los lleva el viento.

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sábado, enero 05, 2008

Oda a la generación "Y"


Keyword de búsqueda: "carrera corta con buena salida laboral y buen salario".

Y yo añadiría: "y donde lo único que haya que hacer todo el día sea tocarse las pelotas"

Probable sujeto emisor de este deseo para los Reyes Magos: uno de los de menos de 20 años, de la generación esa llamada "Y".

Perfil psicológico probable: vago o vaga redomado/a, acostumbrado a recibir la última Playstation o el último modelo de iPod con un chasquido de deditos, todo pagadito por sus papás.

Remedio para este tipo de sujetos: hacerse funcionario, pero por enchufe puesto que es poco probable que tenga la preparación y motivación necesarias para quedarse preparando las oposiciones. Como su papá probablemente será también uno de esos sujetos acostumbrados a tocarse las bolitas todo el día en un puesto bien pagado y de influencia, no tendrá demasiados problemas.

Así va el país, señores.

Leer más: Nace una generación de vagos
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El placer de no integrar a los nuevos

Dentro de los más grandes y más perversos placeres de la Humanidad debería contarse éste: el no aceptar a sus nuevos compañeros de trabajo. Y hacérselo sentir a conciencia. Experimentando un placer sublime. Sobre todo cuando el que es "antiguo" no sabe idiomas, es un carca, de derechas rayando en extrema derecha (resulta que son mayoría en esta empresa, esto no lo sabía yo), no ha salido nunca de los confines de su pueblo y sólo sabe que existen países extranjeros y gente con mentalidad internacional porque de vez en cuando ve llegar pateras a Canarias con gente con otro color de piel y que hablan un idioma que no entienden.

Además de ser bastante histéric@s y soeces en mi empresa, desde el minuto 1 descubrí (yo y otros 3 compañeros que fuimos contratados el mismo día) que los antiguos se dedican a evitarnos todo lo posible. Y a evitar que podamos integrarnos en la medida de lo posible. Lo suyo es pasearse por el pasillo con aire de superioridad y evitar cuidadosamente mirarte a los ojos, no vaya a ser que les des los buenos días y tengan que contestarte, por Dios, y de esta manera ser obligados a establecer un contacto humano contigo.

Además, aparte de la absurda carrera que el 80% parece que lleva en interno en ver quién se queda hasta más tarde aunque sólo sea navegando por Internet, hay otra carrera en marcha: la de demostrarle al nuevo no solamente que no es bienvenido, sino que es odiado. Despreciado, ignorado, repudiado. Además de criticado y reprobado. Y ridiculizado. En público, a poder ser, que si no, el "antiguo" no haría honor a su condición de viejo del lugar y quedaría mal delante de sus otros colegas antiguos. Y anticuados.

Todo lo cual se traduce al final en un "mobbing" social a conciencia, que se puede ver cuando el nuevo (y peor todavía si va acompañado de otro nuevo) entra en la salita de café. O intenta organizar una comida. O se apunta a una. En el primero de los casos, la salita se vacía de repente, como si uno tuviera la peste. En el segundo, sólo recibirá críticas (!!) por intentar "dárselas de listo" organizando comidas para los compañeros ("¿pero quién se habrá creído éste?"). Y en el tercero, verá cómo cuando se presenta a la hora convenida a la puerta para ir a la comida, ésta se ha "suspendido". Sólo para encontrarse a sus "colegas" antiguos 10 minutos más tarde en el mismo bar de enfrente tomando sus pinchitos de rigor. Y cuando se lo dice, el nuevo recibirá un respuesta tipo: "pero es que eres torpe y tardón y no diste con nosotros, tonto, nosotros claro que no hemos anulado nada". Yo creo que lo que ha sido anulado ha sido su capacidad mental, pero ahí no puedo entrar a analizar más.

Y eso los días en que es posible salir a comer con alguien. Normalmente en esta empresa la costumbre dice que:

- la mitad de la plantilla se va al mediodía a jugar al padel. No comen, sólo toman un sandwich en el coche de camino de vuelta a la oficina. El que no juega padel o cuenta con hacer deporte por la tarde, lo lleva crudo para integrarse.

- un cuarto de la plantilla está en ETT en jornada intensiva o a media jornada, por lo que sencillamente no salen a comer porque se piran a sus casas a las 3 de la tarde

- un 15% de la plantilla sale "sola" (cada uno por su lado y evitando cuidadosamente de coincidir con otros compañeros, que también bajan solos) a comprarse un sandwich en el bar de en frente. A continuación cada uno vuelve solo con su triste bolsita de sandwich a comérsela solo delante de su ordenador en la soledad de su despacho. Esto lo hacen sobre todo los mega jefazos: el dire de RRHH (que debería dar ejemplo de integración, pero ya se ve que no es así) y el Presi de la filial. Bajan solos, se encuentran con otra gente igualmente de sola que ellos, se saludan embarazosamente y se vuelven a sus despachos.

- el restante 10% de la plantilla se apresuran solos también, cada uno por su lado, al comedor, donde no hay servicio de restaurante (increíble para ser una multinacional) sino unas cuantas mesas para comer cada uno de tartera. Como mucho, se forman dos o tres grupitos: uno el de las cotorras de RRHH, donde no se admite (obviamente) gente de otros departamentos por la "confidencialidad" de los cotilleos tratados. El otro de la gente del Call Center, que no tienen el más mínimo interés en integrar a nadie puesto que están empleados con contratos temporales, salarios miserables y explotados de mala manera, por lo que sienten un odio profundo por cualquiera que gane más que ellos. Y el que queda es variable cada día: algunas veces los de Ventas, otros los de Distribución, ..., pero más que grupos suelen ser parejitas.

Cada uno come en 15 minutos y se vuelve corriendo a la mesa a meter la cabeza de nuevo en su soledad y en la pantalla del ordenador, sin hablar con nadie. (Otro día hablaré del estilo de NO comunicación de esta empresa...).

Y en suma se trata de eso: de evitar integrar a los nuevos, porque ya de antemano los antiguos están muy mal integrados. Es un círculo vicioso, que ha ido absorbiendo a la gente en malas costumbres, donde cada uno se encierra en su caparazón para sufrir lo mínimo posible durante las 10 horas que se tiene que tirar en el trabajo.

Lo malo es que luego la tradición manda que uno de los mega jefes, que es el primero en anular comidas con los empleados y en irse a su casa a mediodía, manda emails a los nuevos recriminándoles su "escasa integración". Conste que somos los nuevos los que nos llevamos la mayor carga de trabajo brutal de la empresa, puesto que hemos entrado a sustituir cada uno de nosotros el trabajo antes realizado por 4 personas. Con lo cual, poco tiempo para cotilleos nos queda. Pero ya que la cosa está así y que se nos ha prometido sufrir "graves consecuencias" si no entramos en razón y nos tiramos cotilleando con los antiguos (que se tocan las pelotas todo el día en la oficina) al menos 1 horita al día o más. Que luego tengamos que salir a medianoche porque no podamos terminar el trabajo en horas normales por el deber de cotillear, eso no importa, asunto nuestro.
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martes, diciembre 25, 2007

Cómo dormir en la oficina ... y que no te pillen

Pues así...


O así si todavía no tienes edad para estar en la oficina...


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domingo, diciembre 23, 2007

Mentir es necesario para las relaciones sociales

La mentira siempre va dirigida a otra persona o un colectivo. Hay una política de la mentira, un intento de que el otro actúe o piense de una determinada forma. Lo que demanda un elogio es que la mentira nos permite relacionarnos con los demás. Si no, en las relaciones sociales estaríamos completamente expuestos a los demás, seríamos totalmente transparentes, y eso es invivible.


O dicho de otro modo: el que no miente es que no es social.

O de otro modo: el que no está dispuesto a mentir no tiene futuro en la sociedad.

O de otro modo: el que no es capaz de decirle a una pedazo de zorra que es un encanto y es una "guapísima" será despedido, o dicho de otro modo: "sufrirá graves consecuencias"... No sé, igual vienen a mi casa y me parten las piernas en la oscuridad del descansillo o me dan de ostias en algún callejón oscuro... Al más puro estilo mafia.

Esto es lo que me dijeron a mí el otro día en el despacho del mega jefe general - el que no come porque es incompatible con su trabajo - ... Traducido a otras palabras significa: "si no le comes el coño a la zorra que te está haciendo la vida imposible - y que sabemos que te está haciendo la vida imposible pero que nos da absolutamente igual - serás despedido". El caso es que sí le hago la pelota, la trato con respeto, paciencia y deferencia pero ella está empeñada en obviarlo y recurre a la provocación. Le encanta.

También me "recomendó" darle una parte de mis funciones (las mismas que mis jefes desde Central decidieron que fuesen las mías y de mi departamento) a la mega zorra y que me arrodillase y no me atreviese a exigir el trabajo hecho de un determinado proveedor (que son unos inútiles, creo que por lo menos le deben de chuparle bien lo que sea que le chupen para que no se dé cuenta de su inutilidad y que me pida a mí que me arrodille delante de ellos).

Increíble pero cierto. Seguiré otro día contando el porqué del gravísimo desequilibrio emocional y mental de la super zorra, pero de momento vaya por delante que ya he desempolvado el curriculum...

Más que nada porque desde RRHH ya me dijeron la semana pasada que en caso de conflicto con la zorra (a la que la mitad de la empresa no traga, pero les chupa el pito a sus jefes y así está a salvo), da igual la valía y las razones de la otra persona, que siempre se pondrán de lado de la zorra. En otras palabras: que si no me veo capaz de soportar el tremendo acoso al que ya ha empezado a someterme día tras día, con constantes emails, llamadas, gritos en medio de la oficina, malas palabras, acusaciones, etc... que aproveche y que me vaya buscando otro tema...

Esto es a lo que se le llama injusticia y mala suerte. El mundo es así...

PS: es una pena. Este blog empezó siendo una catársis tras haberme librado de una tremenda situación de acoso moral durante años, y ahora se ha convertido en la crónica diaria de otro acoso moral: presente, consentido y animado desde las altas esferas. Una pena, de verdad.
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viernes, diciembre 21, 2007

La última parida de otro de mis jefes

Esta vez es de otro mega jefe de estos, mafiosos con aires de grandeza:
"Yo no como porque es incompatible con mi trabajo."

Toma ya parida.

Yo diría que la estupidez es incompatible con la vida, pero ya ves que no...
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sábado, diciembre 15, 2007

¿Cuánto se besan los franceses?


En la mejilla, of course, y sólo como forma de saludo de cortesía... Es curioso que cuanto más al Norte, más besos, hasta llegar a la exagerada cifra de 5 besos. Eso sí, excluyendo cuidadosamente la zona de Paris, que ahí el cariño llega con cuentagotas.

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La gente perfecta, la empresa perfecta, la hipocresía perfecta

Por cómo hablan algunos aquí y la autoridad con que lo hacen ("pues yo trabajo en una empresa de tropocientos miles y nunca, NUNCA, me he encontrado con NADA de lo que tú dices" y sólo le faltaba añadir un "hala, y te chinchas") me da la impresión de que:

1. o la mitad de la Humanidad vive en otro planeta: son la gente perfecta y trabajan en la empresa perfecta y nunca, nunca, por Dios, se han encontrado en su vida con ningún elemento reprobable. Sin embargo, algo no cuadra en sus discursos, porque luego se pasan toda la vida hablando mal y poniendo a parir a toda vecina/vecino por la menor nimiedad. Pero eso sí: de cara a afuera, nunca, nunca han tenido el menor problema con nadie. Pero luego en cuanto se meten en el baño no paran de chismorrear sobre lo delgada que está la compañera de mesa, o las ojeras que tiene porque seguro que tiene una mala vida, o de lo tal que es cual, y Pascual y toda la gaita. Pero luego eso sí: en cuanto salen, el mundo (SU mundo) vuelve a un vomitivo color de rosa imaginario. Porque negar la evidencia para dárselas de más de lo que uno es, es un deporte. Y lo practica mucha gente. Pero luego en cuanto entran en casa empiezan a discutir con el marido, o la mujer, o a gritar a sus vagos hijos, o a querer estrangular al perro por cagar en donde no debe. Pero luego en cuanto salen por la puerta, ellos tienen el matrimonio perfecto, no saben lo que es una pelea, sus hijos son modélicos y el perro que tienen está mejor educado que una damisela de un colegio inglés. Y tienen vecinos perfectos, sí, sí, esos mismos que eran unos impresentables sólo unos minutos antes en la intimidad del hogar. Que los trapos sucios sobre todo no se laven fuera. Viva la Hipocresía y sus santos patronos, a los cuales hay que inclinarse todos los días con una reverencia.

2. o, lo que es más probable, esa media Humanidad no tiene ningún espíritu crítico y no se dan cuenta de lo que significa ser un HP, y si no lo hacen es seguramente porque pertenecerán a la categoría...

Yo siempre que estoy con gente trabajadora, honesta y buena, no me molestan. Me siento bien y no tengo necesidad de criticarles o de enfrentarme a ellos. Por contra, cuando estoy rodeado de imbéciles me molesta increíblemente y no tardo en dar cuenta de mi irritación por lo que yo considero es la imbecilidad suya.

Probablemente esa gente (imbécil en mi opinión, normal en la suya) se sentirá molesta a su vez por mi presencia y/o existencia, puesto que como ya lo he dicho, somos diferentes. Y aún asumiendo que yo soy el tío trabajador, honesto y bueno, los otros dirán de mí que soy el demonio. Cuestión del cristal con que se mire.

Y luego, suponiendo que uno de los que en mi opinión son imbéciles, hiciera una putada a uno del grupo de los honrados, dicho acto se vería con total normalidad desde el lado de los Hijos Putas y con absoluta extrañeza desde el lado de los No Hijos Putas.

El No hijo Puta lógicamente se quejaría de la cosa, y haría alguna reseña al respecto, probablemente en un blog personal suyo donde pudiera poner por escrito sus pensamientos y sus malestares, porque no hay nada que alivie más (tras quizás solamente el pegarle un tiro en la cabeza al Hijo Puta) que desahogarse en palabras y liberar la tensión.

Lo que ocurre es que luego ese blog es leído por una inmensa variedad de gente, que vaya Ud a saber a qué categoría pertenecen (bueno, algunos incluso pertenecen a la temida categoría de los RRHH, que suele ser otra abreviatura en general de HP), y esos mismos de la categoría que en la vida real te joden la existencia se reunen al otro lado del cyberespacio para soltarte ese contra-comentario que no estabas precisamente buscando puesto que para eso lo has puesto por escrito en tu vida personal, para alejarte del enfrentamiento en la vida real.

O sea que se cierra el círculo. O sea que a menos que escriba esto en una hoja de papel, luego haga una bolita con él, lo moje en zumo y me la trague lentamente, siempre habrá alguien de la "otra categoría" que me va a leer la cartilla de una manera o de otra.

Y sabeis qué, estoy taaan cansado de la otra categoría... Tan harto, que ahora mismo este mismo post me lo he escrito en una hoja de cuaderno y me dispongo a tragármela mojando en leche para evitarme un segundo turno de comentarios de la categoría "toca cojones" (y qué mejor que las mujeres para tocarlos).

A menos que le haya dado por equivocación al botón de "Publicar", que entonces es probable que el tema vuelva a empezar...

jueves, diciembre 13, 2007

El jefe loco

Siguiendo con mis descripciones de la fauna y flora de esta bendita empresa donde estoy ahora (porque uno tiene que comer, que si no...), procedo a "meterme" (porque aquí parece ser que decir que alguien es imbécil aunque sea verdad es simplemente "meterse" con esa persona... ¡qué gran error de interpretación!) con el que es nuestro Director General.

Este santo varón, machote ibérico donde los haya, 1 metro 90 aunque de andar destartalado y culo más que caído, procede de una conocida estirpe de "machito molón", es decir, de los que son más machistas que la Iglesia Católica y Musulmana juntas (aunque la musulmana no sea una iglesia propiamente dicha) pero que quiere ir de guay del Paraguay por la vida y de lo que no es.

Entre las rarezas de este señor:

- dice que nunca le ha puesto los cuernos a su mujer con la que se casó a los 19 años (aunque esto no es que sea una rareza: los machitos siempre lo niegan)

- contrata a la gente por la forma de los lóbulos de sus orejas (WTF??)

- dice que puede adivinar la personalidad de uno simplemente con mirar de qué manera ha dispuesto los trozos de pastel en una bandeja

- va a un vidente

- le gusta hablar de sus testículos delante de las mujeres y decir que "lo de ahí abajo" lo tiene lleno de pelos...

Es un soez, un vulgar y encima, ¡de derechas! Y como quiere Dios que en este país nadie es afiliado de una tendencia política sin caer en el enfrentamiento con los del "otro bando", pues este santo varón se siente con la obligación de hacer notar a sus empleados "socialistas" que les ha perdonado la vida y contratado "aún a pesar" de que son de izquierdas. Manda cojones y manda silvestres. Hasta ahí podíamos llegar. Tanta tontería junta la verdad es que es difícil de soportar. Pero peor es cargar con piedras en la mina. Así que valor y al toro. (Mañana volverá a hablar de sus cojones peludos, eso seguro.)

domingo, diciembre 09, 2007

Cómo reconocer a una zorra (bitch) en la oficina (las mujeres no están hechas para trabajar)


1. Sonríe falsamente. Cuanto más sonríe, peor es el augurio. Esta tipa te hará la vida imposible.

2. Se acuesta con el jefe. Sí, es un clásico, del que ya hablé en alguna ocasión, pero es que es cierto. Por el mero hecho de acostarse con el jefe se cree intocable y al margen de la ley. Nadie nunca le dirá nada porque se acuesta con el jefe. Y tú le tienes que chupar el c**o (o eso es lo que cree ella) porque se acuesta con el jefe. Pues ni hablar.

3. No hace más que repetir palabras vacías como "espíritu de equipo", "el bien de la empresa", "reactividad", para acto seguido hacer exactamente todo lo contrario. Y lo hace delante de todo el mundo, sin cortarse un pelo y con copia a todo Dios. Eso sí: cuando la "sacas de su error" carece de variedad de argumentos y se pone a hacer un campeonato para ver quién está más "en el mismo barco". Es mano de santo acudir a sus mismos argumentos y decir que tú más. O sea: que todo el mundo menos ella más. A ver si va a ser por repetir palabras vacías, por Dios.

4. Chismorrea y propaga falsos rumores intencionados a diestra y siniestra. Contraataque: contar algunas verdades de la zorra a personas elegidas, y esto sin demorar más tiempo, antes de que el fuego se extienda.

5. Se hace la víctima: ohhh, síii, otro gran clásico. Lo de poner cara de pasa arrugada y maltratada es lo que mejor se les da a las zorras. Pues sabes qué: pon tú cara de más víctima aún...

6. Siente celos enfermizos de todo lo que tú haces e intenta negarlo sistemáticamente delante de todo el mundo. Quiere pasarte por encima a toda costa. Es tan insegura que sólo vive para desacreditarte delante de quien sea y no dudará en escribir emails kilométricos donde más que evidenciar sus cualidades de trabajadora de equipo, etc..., evidencia un sufrimiento interno y una incapacidad manifiesta de tratar de una manera racional con los problemas diarios que aparecen (problemas, que en un 99,9% están creados por ella, para acabar de joderla).

7. Para ella trabajar en equipo equivale en dar órdenes a sus compañeros. Tiene complejo de fracasada (porque a sus 36 años todavía no es jefa de nada) y quiere erigirse en la "Directora" y "líder" del cotarro. Como si alguien se lo hubiera pedido. No respeta a sus compañeros y les roba funciones (como me está pasando a mí). Luego lloriquea y se hace la víctima por supuesto.

8. Suelta pullas y comentarios venenosos todo el rato: que si has engordado, que si te ha salido un grano, que si no sabes hablar correctamente castellano (WTF???), ..., sandeces como éstas que dan ganas de cogerla del pescuezo y estamparla contra la pared. Así con suerte se morderá la lengua esa envenenada que tiene. Pero lo que parece raro es que ese mismo veneno que le haría daño a una persona normal, a este tipo de zorras las alimenta, les da energía, se retroalimentan de él.

9. Cuando se queda sin argumentos (que suele ser la mayoría de las veces) grita y chilla literalmente a sus directores. Claro, como sabe que se acuesta con el otro... Y a saber a quién más no le estará chupando la polla.

10. Tiene un estilo barato, de barrio bajo, se agita, habla más alto que nadie, insulta más que nadie, se cree imprescindible, critica abiertamente a todo el mundo, y en definitiva es una ZORRA. Se la habrán cepillado por lo bajo más de 200 tíos en toda su vida. Como abra el coño con la misma frecuencia con que abre la boca, me da que incluso más.

11. Y sobre todo, donde más zorra asquerosa será es en su relación con otras mujeres. Se lanzan a la yugular literalmente, dedica el día entero a perseguir a la otra, a agotarse en luchas interminables de poder (¿poder? si eso es estar simplemente delante de una mesa de ordenador y enviar emails), se sacan la piel a tiras. Lamentable espectáculo.

Y hago una apuesta: para mí y en mi experiencia profesional, más del 80% de las mujeres que trabajan (¿trabajan?) son así. Algunas con las características más desarrolladas que otras. Pero son así de zorras todas. Para que luego digan que no tienen razón los que dicen que las mujeres no están hechas para trabajar. Donde hay demasiada mujer junta, el veneno fluye a raudales.

En resumen: que en mi nuevo trabajo me he encontrado frente a frente (porque se supone que tengo que trabajar con ella todos los días, Dios qué horror) a una zorra patética de éstas, ejemplo típico de acosadora moral y de mujer frustrada y mal follada. Una mini reedición de lo que ya pasé en mi anterior empresa.

¿Por qué el mundo está lleno de zorras asquerosas (y malas profesionales además) que no saben trabajar de otra manera que no sea saboteando al compañero (y sobre todo, a la compañera)?

BITCHES!!! Muerte a las zorras.
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