Leyendo el post de
Algo más que Recursos Humanos, me han venido a la cabeza las siguientes preguntas: ¿sirven para algo? ¿para vender, para hacer negocios? ¿para encontrar trabajo? ¿o para hacer nuevos amigos, influyentes o no? Hace casi dos años, prácticamente al comienzo de este blog (que en breve ya cumplirá dos añitos, ahí es nada, ya soplaremos las velas dado que el año pasado no lo hice)
traté brevemente el tan tema de las redes sociales:
Xing (que hace poco englutió a Neurona y eConozco en España), el famosísimo
Facebook, el prestigioso y más conocido anglosajón
Linkedin... y ahora la infinidad de los nuevos que van saliendo como
HI5 o
Sonico... la verdad es que uno ya pierde la cuenta.
Como con todo, tras los primeros, llegaron los imitadores, y algunas veces (muchas, como ya sabemos los que nos dedicamos a esto del Marketing) el que golpea primero no es el que se lo lleva todo, sino el segundo que llega.
Facebook parece ahora mismo el no va más, "the place to be" pero a mí me aburre. La cara de mis amigos ya la conozco y la forma de interrelacionarse a través de Facebook es más bien limitada, como no se quiera listar una red interminable de "amigos" (¿¿amigos??) y conocidos para mayor deleite de uno mismo y de ellos también, es algo que me recuerda a la actividad de coleccionar cromos: ¡a ver quién tiene más!. Especialmente llamativo me parece el caso de los que tienen 250 amiguitos y amiguitas en la cuenta y cuelgan el link a su perfil en su blog personal (con visos profesionales). Son, las más de las veces, los
coleccionistas de "amigos", los que nada más entrar ya están enviando invitaciones a todo el mundo, los "spammers", los frikies, los que en realidad son los que quizás menos amigos verdaderos tienen.
Y luego llega la inevitable
competición y comparación entre colegas de una misma empresa: ¿quién está mejor relacionado? ¿Quién tiene más "amigos" y conocidos? Al final todo se reduce a algo más bien ridículo: mucha gente pregunta a sus conocidos si ya están en alguna red, y si lo están se dedican a auto-añadirse, para luego seguir viéndose una o dos veces al año como máximo y mantener una conversación en vivo de 15 minutos acerca del "estado de las cosas" y si echan un vistazo a la red es sólo para comparar a quién de los dos les han ido mejor las cosas hasta el momento. ¿Es esto real? ¿Contriubuye a mejorar las relaciones, a hacerlas más cercanas, más verdaderas? ¿O sólo se hace por la moda, por "el estar", por competir en el éxito social? me recuerdan demasiadas veces a los que van dejando su número de teléfono a todo el mundo, tras únicamente unos minutos de conversación, diciendo aquello de"¡llámame!". ¿Para...?

Otras veces la gente piensa que estar en una red social le va a ayudar a
vender su producto/empresa/proyecto de consultoría, etc... Siento decir que no es así. Me he visto bombardeado por decenas de propuestas comerciales en mi perfil de Xing y nunca me interesaron lo más mínimo, porque no me puedo hacer una idea sobre la calidad de lo que me proponen sencillamente con un email. Y por lo demás, la técnica que emplean estos "vendedores de ideas" es muy similar a la del
spam: te mandan un email con un link, prometiéndote el oro y el moro, y esperan que lo pinches. Lo siento, pero me molesta que me envíen este tipo de cosas, porque yo Xing - la única red social que utilizo porque me parece la más seria - no lo considero como un medio para que me vendan cosas y de trabajar en mi tiempo libre.
¿Se pueden hacer entonces negocios por medio de estas redes? Depende: si se trata de que una consultora o agencia de publicidad desconocida te diga que existe y que quiere presentarte la última maravilla en ideas, lo siento pero no. Ya tengo bastantes potenciales proveedores, por supuesto maravillosos e innovadores todos ellos, llamando todos los días desesperados a mi puerta con la promesa de solucionarme la vida, a mí y a mi empresa, como para encima hacer más sitio donde no tengo en mi agenda a una empresa que no conozco de nada y que se limita a enviarme un link por el email asociado a mi perfil en Xing. Además, ahí concurre una segunda situación: para mí esa red es un lugar de semi-ocio y esparcimiento, que utilizo en mi tiempo libre, donde cotilleo más o menos discretamente de vez en cuando, pero me aburre estar pensando en hacer lo mismo que hago todos los días en la oficina a través de una red. Y, por otro lado, los negocios milagro no existen.
Ahora bien: hay gente que se dedica a vender cursos y seminarios, conferencias varias, que si son interesantes, pueden atraer a cierto público y constituir una posibilidad de negocio, pero es lo único a lo que veo viabilidad económica.
Y luego están las
oportunidades laborales: casi siempre es prácticamente mentira que consigas mejorar tu carrera porque contactes a alguien a través de una red social; si no se tiene un perfil espectacular, e incluso teniéndolo, los consultores de RRHH y profesionales de RRHH de empresas no parecen muy activos en eso de echarle un vistazo a tu perfil a menos que seas Director General de alguna multinacional conocida, en cuyo caso no hace falta evidentemente que les contactes tú, ya que ya te habrán contactado ellos antes. Pero parece mentira la cantidad de gente de RRHH que pulula por estas redes, se deja añadir como contacto, pero luego miras su perfil y resulta que tienen 10 ó 15 contactos como máximo. Me huele mucho a que
es una moda, a que "hay que estar" y por eso se abren un perfil pero realmente no lo trabajan. Siguen confiando en los canales tradicionales de reclutamiento. Mucha gente lo hizo así también en mi penúltima empresa, y luego dejaron abandonado el perfil, o pusieron como título de su profesión "Superman", lo cual da una idea de lo seriamente que se tomaron el tema... Así que:
¿sirve de algo estar en las redes sociales para encontrar un nuevo trabajo? Depende: si eres un alto directivo de una multinacional muy conocida, sí, pero si no te contactan por ese lado, te habrían contactado de todos modos por otro y parece mentira la de veces que los head-hunters sencillamente llaman a una empresa y preguntan por el nombre del responsable que les interesa, sin molestarse en hacer difíciles averiguaciones a través de redes sociales. Digamos que si en tu CV pone que has estudiado en Harvard y que trabajas de Director General de BMW, entonces sí es probable que la red social te bombardee con propuestas de trabajo. Si no, tendrás que buscarte las castañas por los medios tradicionales, y todos mis conocidos así me lo han confirmado por su propia experiencia también.
En conclusión: según lo que he podido comprobar, las redes sociales en España son más una moda que otra cosa, por mucho que se intente vender como una oportunidad profesional y de negocios. De momento, no estamos en esa fase... En todo caso, en los países anglosajones es donde esta posibilidad está más desarrollada y la gente es más activa - como
demuestra el Zeitgeist o ranking de términos más buscados en Google-, pero de momento por estos lares católicos se ve más bien como un medio de coleccionar amigos - reales o ficticios - mezclado con una vaga impresión de que si uno está en una red le van a llover ofertas de trabajo. También está el efecto "cotilleo": dónde estará tal o tal compañero/ex-jefe/novio-a, etc... En la
encuesta que puse hace dos años en el anterior post respecto a este tema (aunque con pocas respuestas de momentos) hay respuestas para todo.
Leer más en Por fin es lunes:
Falsear la popularidad