jueves, septiembre 02, 2010
Conseguir trabajo en tiempos de crisis ¿qué hacer?
¿Qué hacer para salir del paro? ¿Qué hacer para huir del desempleo? ¿Cómo consigo trabajar a mi edad, y teniendo cargas familiares que atender?
Todas son preguntas difíciles. En este blog llevamos años intentando animar a esas personas a enfocar de la mejor manera posible su carrera profesional una vez que han llegado a un punto difícil en su vida, que es el de encontrarse en desempleo.
Perder el trabajo es un trago amargo, es difícil sustraerse a esa realidad cada vez que los amigos te dicen: "pero sal un poco más, diviértete, no te quedes todo el rato en casa dándole vueltas a todo... cierto, fácil es decirlo, difícil es hacerlo.
¿Vamos a repetir aquí aquello de que tienes que planearte la búsqueda de tu trabajo como un trabajo más? ¿de que tienes que hacer ejercicio todos los días para poder mantener una imagen positiva de ti mismo y no caer en la depresión? ¿de que tienes que echar mano de tus contactos para ver si hay alguna vacante posible?
No aquí, no... Lo que te voy a decir es que dejes de engañarte: el mundo es un lugar difícil estos días cuando uno está sin trabajo, puesto que mucha más gente que antes se encuentra en la misma situación. Así que echar mano de tus conocidos probablemente te resuelva más bien poco porque la mayoría de ellos estarán en la misma posición que tú: sin trabajo y con una red de conocidos desempleados también...
Te voy a decir dos cosas que te podrían funcionar:
1- establecerte por tu cuenta, crearte una empresa que te dé de comer, donde todo el tiempo que emplees sea en ti mismo, pero eso siempre es difícil. Tienes que tener un talento especial, saber hacer algo mejor que nadie si es que estás en un mercado con muchos competidores (como suele ser el caso en el 90% de las situaciones) y tener constancia y ganas de trabajar. No todo el mundo tiene eso. Esto podría suponer una oportunidad para darte cuenta de hasta qué punto te estabas engañando a ti mismo acerca de tu propia valía, que tú creías mucha, pero que en realidad no dejaba de ser más bien mediocre. Enhorabuena si llegas a este punto, ya que te convertirá en una persona mejor, más organizada, más trabajadora, y con las ideas más claras.
2- Emigrar. Y esto lo digo escribiendo desde España, supuesto país "europeo del 1er Mundo"... Sí, quizás no tengamos que comer con las manos sentados en el suelo, pero este país está muy lejos de ser uno de los primeros en el mundo, básicamente porque no tiene el talento humano y político para hacer que las cosas funcionen. Al final, todo es cuestión de la gente que se tiene.
Pues eso: emigrar. Pero eso ya se le habrá ocurrido a un montón de gente más, así que no ganas mucho haciéndolo... Una vez más, tendrías que tener un talento especial, que no tenga rivales y que te asegure una pronta colocación allá donde fueres.
sábado, abril 04, 2009
Cómo despedir en tiempos de crisis
Por varias razones:
- muchas empresas han estado esperando una crisis así como agua de Mayo para poder justificar adelgazamientos de plantilla sin tener que dar mayores explicaciones. Cuesta muchísimo menos a los profesionales de RRHH enviar un email general a todo el mundo exponiendo la cruda realidad de un ERE que enfrentarse uno a uno con los empleados. También desde un punto de vista de coste en términos de imagen para las empresas: ahora se reduce. Todo es achacable a la coyuntura. Poco tiene que ver ahora ya la incompetencia de algunos directivos, todos se pueden escudar en la tan temida crisis. La Responsabilidad Social Corporativa no sufrirá.
- También ahora se pueden llevar a cabo venganzas personales. Hay Comités Ejecutivos enteros que se van a la calle de una patada en menos que canta un gallo. Los Directores Generales son eyectados de sus sillones con una facilidad pasmosa. Eso sí: la mayoría de ellos no antes sin llevarse a casita el sustancioso cheque. Ellos no son los que tendrán problemas de financiación en un futuro próximo para conseguir una casa o un coche. La han pifiado, se han visto apartados de sus funciones por colegas más poderosos, pero su vida no se acaba ahí. Eso sí: tendrán que aprender ahora a sobrellevar la "vergüenza" de verse en la calle, de haber tenido que pasar por el trance de ser "despedidos". Digan lo que digan, es uno de los tragos más amargos que hay, tanto sea para un empleado ordinario de a pie como para un ejecutivo. Con la diferencia de que éstos últimos tienen una red de cobertura tanto social como económica mucho más desarrollada que los primeros. Cuestión de haber nacido de uno u otro lado.
- También ahora es tiempo para muchos de descubrir que el tiempo libre tiene un peso en oro, y de serles facilitada la tarea de tener que despedirse ellos mismos y de salir de situaciones muchas veces inviables, como es el caso de acosos morales, sexuales, o de otro tipo. Los trabajos esclavizantes quedan atrás, bienvenidos al tiempo de ocio libre. Mientras el dinero del paro dé de sí, que cualquier día se puede acabar.
viernes, abril 03, 2009
La crisis actual cambiará el mundo
El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional Rodrigo Rato ha asegurado que "no estamos ante una crisis cíclica, sino ante una transformación de la globalización". "Vamos hacia una nueva globalización", que no tiene por qué ser necesariamente "peor, sino distinta" a la actual, ha añadido. Via
Claro: vamos hacia el Nuevo Orden Mundial que preconizó el papá de otro impresentable, allá por 1991.
Un "nuevo orden mundial está emergiendo", anunció el primer ministro británico, Gordon Brown, al resumir los acuerdos de los líderes del G20 alcanzados este jueves en Londres para hacer frente a la crisis económica. Via
¿Están todos compinchados? Por supuesto, pero esta sociedad excesivamente tecnificada ha anulado la capacidad de raciocinio de la gente y ésta cada vez presta menos atención a lo que se cuece en lo que respecta su vida, la gente está demasiado ocupada con la PlayStation y comprando cancioncitas en iTunes para su flamante iPod.
No os preocupéis: os despertaréis cuando será demasiado largo. La "nueva globalización" o NOM no es algo que necesariamente tendrá que gustaros, pero será demasiado tarde para entonces como para poder hacerle frente de una manera eficaz y organizada. Lo que se lleva hoy en día es ser "descreído" mientras que los que preparan la tragedia por detrás siguen creyendo a pies juntillas en su plan. No hay nada mejor que tener un plan en la vida, y estos impresentables lo tienen. Qué pena que no tengamos tiempo de darnos todos los de abajo cuenta de ello.
domingo, diciembre 21, 2008
Rezar para tener un trabajo: mejor poner los medios
En general, la gente pide trucos para rezar para conseguir un trabajo, o para mantener el que tiene, pero lo que deberían hacer es lo siguiente: preguntarse si cumplen con las siguientes condiciones.
- Conocen gente que trabaja en puestos de decisión, que les pueda echar un cable, lo que comunmente se llama "enchufar", pero en el buen sentido. Si sólo conocen al vigilante de la puerta o a la chica de las fotocopias, olvídenlo: esa gente, a pesar de su buena voluntad, no sirven. Sólo sirven los jefes, y los grandes jefes, no los medianos que están más preocupados por su propia supervivencia.
- Tienen una profesión de las de "difícil ocupación", como operarios, técnicos, etc... Los licenciados sobran estos días, y los que hayan estudiado cualquier carrera de Humanidades, Derecho o Administración de Empresas, los que más. Lo que más se demanda últimamente son, precisamente, los que han hecho Formación Profesional, no los que tienen 8 carreras y 4 masters. Estoy empezando a plantearme reconvertirme en técnico de instalación de placas solares, tal como está el panorama.
- Saben idiomas: y con el inglés, solamente, ya no vale. Hay que saber al menos 3, y mejor que sea alguno de los siguientes: chino, japonés, ruso, ...
- Tienen una confianza ciega en si mismos. Sí: lo que realmente funciona es creer que se va a encontrar trabajo y transmitir este entusiasmo en la carta de presentación y en la entrevista.
miércoles, noviembre 12, 2008
Nissan despide a un tercio de la plantilla porque el 7,85% ha faltado
La verdad es que Carlos Ghosn estuvo haciendo visitas a Marruecos desde 2006 y hablando con el Rey en persona (el de Marruecos), y nadie relacionó por aquel entonces esto con lo de ahora. Después de "trincar" 43 millones de ayudas públicas por parte de la Generalitat de Cataluña, haber comprado maquinaria nueva, etc... ahora se van a otro lado a explotar mejor, más intensamente y sin tantas restricciones a otros desgraciados. Porque, entre otras cosas, Nissan se queja de que 29.000 euros de costes laborales (que no quiere decir salario para el trabajador, ya que aquí se incluyen las cargas sociales) por trabajador es tremendamente excesivo.
Y a todo algunas reflexiones:
-los sindicatos no hicieron nada cuando había tanto absentismo ¿por qué? ¿porque estaban untados hasta la médula y la empresa les dijo que ni chitón, que si decían algo sobre ello no sea que la gente empiece a ir viniendo más al trabajo y se les fastidiaría la perfecta excusa que buscaban? ¿ahora vendrán los líderes sindicales a llenarse la boca de buenas palabras para guardar las apariencias? ¿queda alguien honrado en este tipo de organizaciones o son todos proletarios con ansias de nuevos ricos, y contruyéndose el chalé adosado a las afueras con las "ayuditas" que reciben?
- si la gente faltaba tanto, ¿quizás es que las maravillosas condiciones de trabajo en la fábrica de Nissan eran tan estupendas que la gente se quedaba en casa a descansar después de festejar lo contentos que estaban con estas condiciones?
- si falta el 7,85% pero el restante viene a trabajar, ¿la empresa tiene derecho a cogerse un rebote del mil y mandar a la calle a un tercio de sus trabajadores? ¿o es que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, las mentes brillantísimas que trabajan en esa empresa - a los que, por cierto, conozco - idearon la "tapadera perfecta"? Esto me suena a un estilo heredado de Renault que consiste en poner las excusas más absurdas e inverosímiles para justificar auténticas barbaridades, y eso sin tan siquiera ruborizarse, que para eso les pagan tanto a los caciques de RRHH.
- ¿las ayudas públicas no se devuelven o es que las autoridades olvidaron especificar un plazo mínimo de permanencia en la región a cambio de esa millonada - 43 millones de euros -? ¿se ha respetado este plazo? ¿están en el mismo saco los de las "autoridades" y los de Nissan? ¿habrán ido al mismo cole y estarán pasándose sobres por debajo de la mesa? Dios los cría y ellos solos se juntan...
En este caso, las protestas del otro día de ir a tirar vallas contras las puertas correderas de la torre de Nissan en Plaza Cerdá me parecen poca cosa, lo que de verdad hay que hacer es darles donde más les duele: en la cuenta de resultados. A partir de ahora, al que se compre un Nissan en España habría que identificarle con una pegatina que le advirtiera del peligro público que corre si se atreve a salir con su bólido a la calle... Habiendo tantos coches y mucho mejores que Nissan (pero Renault tampoco! que se trata del mismo grupo), ya sabéis lo que tenéis que hacer.
Boicot a Nissan.
jueves, octubre 16, 2008
Para conseguir trabajo mediante el networking hay que valer
- a la gente no le gusta que se la utilice para servir de trampolín a otros que son meros conocidos y no amigos del alma
- porque si no enchufarían ni a familiares propios, menos lo van a hacer con extraños
- porque tienen miedo de comprometer su propia posición laboral si el "fichaje" no sale bien
- porque temen la posible competencia por parte del nuevo
- porque sencillamente no le conocen lo suficiente como para poder opinar si serían buenos profesionales o no. Un par de cervezas en un bar y que te caiga bien un tío no significan que ese tío va a poder rendir en el trabajo o encajará en tu empresa
- porque ellos mismos están trabajándose ese networking para conseguir otro trabajo, por lo tanto, son demandantes y no "ofertadores"
- a la gente no le gusta deber cosas a nadie, y no utilizan ellos mismos el networking para eso
Y luego hay una verdad a mis ojos, irrefutable: para conseguir trabajo mediante el networking hay que valer. ¿Cómo? Pues consiguiendo que los demás hagan cosas por uno casi sin pedirlo. Y para eso hay que valer, de esos hay pocos en la vida. Es un talento natural, no aprendido, por lo tanto, si no se tiene, el networking nunca servirá para según qué cosas.
¿Y quién es aquel que hace que los demás hagan cosas por él gratuitamente?
- los que tienen encanto personal
- los que tienen éxito social
- los que ocupan ya una posición de poder
miércoles, octubre 15, 2008
¿Cómo conservar mi trabajo en épocas de crisis?
- Recuerda: uno sólo existe para los demás en la medida en que les resulta útil.
- La objetividad no existe: uno puede ser objetivamente el mejor profesional del mundo y subjetivamente para su jefe/compañeros la peor pesadilla del Universo.
- No tengas miedo de llegar a tu hora y de hacer todo tu trabajo en un tiempo razonable.
- Una sonrisa es la mejor carta de presentación.
- Saludar a tus compañeros e interesarte (discretamente) por su vida no daña la salud de nadie.
- Ser feliz en la vida privada es el mejor arma para enfrentarse al inevitable estrés diario.
- Gánate la confianza de la gente y serás insustituible para ellos.
- Los jefes no quieren gente que trabaje bien, sino gente que les aporte los resultados que ellos esperan.
- Hacerse el listo delante los compañeros no es una buena estrategia: mejor dejarlo para la intimidad del despacho del jefe.
- Piensa en ti como un producto al que continuamente hay que vender, no te duermas en los laureles. Si Coca-Cola sigue haciendo publicidad 100 años después de ser inventada y ser líder mundial para defender su posición, tú también puedes.
domingo, septiembre 21, 2008
Lo que más me fastidia de un jefe
- que no sepa nunca ni por dónde le da el aire
- que vaya por ahí dando consejos grandilocuentes que nadie le pide
- que se las dé de "super-star" y de "gran manager"
- que sea obsesivo en su control sobre los empleados
- que debido a su mala organización me tenga yo que quedar a hacer horas extra cuando en realidad el trabajo se podía haber hecho dentro del horario normal de trabajo
- que demuestre un comportamiento esquizofrénico en cuanto a dudar siempre de sus empleados, nunca de sus jefes
- que ponga su nombre en lugar del mío en MI informe que me llevó semanas hacerlo
- que coja mis llamadas
- que no haga caso cuando denuncio injusticias
- que se muestre paternalista
- que crea que la empresa le pertenece
- que crea que es absolutamente imprescindible e irremplazable
martes, agosto 26, 2008
Acongojadito
Y la verdad es que estoy empezando a acongojarme... no, a "acojonarme" directamente ante la magnitud de lo que se me viene encima... no, negociar en ruso no voy a tener que hacerlo pero en alemán sí... Ahora mismo estoy encerrado en una habitación como en los tiempos de la carrera, repasando el digno idioma de Goethe (que sí, que tengo certificados y hablo el idioma, pero para decir "fresadora" y algunos términos "la mar" de técnicos pues como que no nos los enseñaron en el Instituto Goethe). Y además, empollándome todo lo que encuentro por Internet sobre este nuevo negocio...
Cuando he realizado en qué proyecto me han metido, literalmente tuve que apresurarme al baño ya que por fin entendí el significado real de "mearse de miedo". ¿Tendré que negociar con mafiosos rusos, con una gruesa cadena de oro al cuello, la pistola a un lado y el tío de la KGB de guardaespaldas?
Todos los trabajos suelen plantear desafíos, pero éste va a ser, yo creo, el mayor de mi vida, porque en las multinacionales lo bueno que tienen es que los niveles de responsabilidad se suelen diluir... si no la caga uno, la cagará el otro, y al final, la cagamos todos en conjunto, y compartimos un poco la culpa. Pero aquí no: entre tan pocas personas, cada uno es responsable directo de sus éxitos y de sus fracasos. Al final, uno se acaba acostumbrando a los malos hábitos de su vida pasada, y trabajando en una multinacional, no todo podía ser malo... Y yo que creía que esta nueva época de mi vida se la prometía tranquila... pero ya se ve que no, que va a ser bastante movidita. ¿Alguna vez habéis tenido miedo de un nuevo trabajo?
viernes, agosto 22, 2008
Sexo en la oficina: comprar favores laborales
A cuenta de un comentario de mi querido colega bloggero cebolla - transgresor él como nadie, como corresponde a un buen Escorpio - donde sugería veladamente que las mujeres para ascender mejor harían en realizar la acción contraria a vestirse, me ha surgido la curiosidad de comprobar si entre mis lectores los/las hay que han tenido la fortuna (o la desgracia, dependiendo de cómo acabara el tema) de ser solicitados para prestar favores laborales a cambio de poder acariciar teta o culito, del sexo que sea.Sea como fuere que estamos en verano, que voy casi todos los días a la playa, que ahí hay más carne descubierta que en las pelis pornos de madrugada en el antiguo Canal + con rayitas de codificado, que hay calores, que hace un ratito que ya no estoy en el último campo de concentración que me tocó, el tema "sexo" aparece con más frecuencia entre las preferencias de conversación y/o temática últimamente... y que no por ser éste un blog "respetable" sobre el ambiente laboral hay que olvidar de dónde venimos todos (a dónde vamos, ya es otra historia...).
Pues eso: como a mí personalmente para ascender no me han pedido este tipo de favores, pero sí por pura afinidad físico-carnal, quizás algunas veces incluso emocional, me interesa saber si a alguno de mis contertulios esta oportunidad se les ha presentado, y cómo hicieron uso de ella, si es que lo hicieron. Sobre todo, ¿cuáles fueron las consecuencias? si las hubo.
Y no me sean tímidos, que hay que aprovechar el verano para tratar este tipo de temas, que luego con el frío la verdad es que como que se presta menos a ello, y seguro que entre la variedad de lectores de este blog alguno habrá que haya disfrutado de semejante honor...
miércoles, agosto 20, 2008
¿Cómo hay que vestirse para conseguir un ascenso?
Copiando las marcas que llevan los superiores (zapatos, bolsos, etc...)
Vistiendo con discreción, y renunciando a ir "cómodo" a la oficina, incluso los Viernes, en caso de que se aplique en tu empresa eso del "free style" el último día de la semana.
No vistiéndose nunca como si se fuera a ir a una cena de gala o, en su defecto, a una verbena (especialmente las mujeres, que hay alguna que para qué..., parece que no hubieran dejado ningún abalorio en su casa y lo llevasen todo puesto).
Todos me parecen consejos válidos; yo añadiría: donde fueres, haz lo que vieres.
martes, agosto 19, 2008
¿De qué sirven las redes sociales?
Como con todo, tras los primeros, llegaron los imitadores, y algunas veces (muchas, como ya sabemos los que nos dedicamos a esto del Marketing) el que golpea primero no es el que se lo lleva todo, sino el segundo que llega. Facebook parece ahora mismo el no va más, "the place to be" pero a mí me aburre. La cara de mis amigos ya la conozco y la forma de interrelacionarse a través de Facebook es más bien limitada, como no se quiera listar una red interminable de "amigos" (¿¿amigos??) y conocidos para mayor deleite de uno mismo y de ellos también, es algo que me recuerda a la actividad de coleccionar cromos: ¡a ver quién tiene más!. Especialmente llamativo me parece el caso de los que tienen 250 amiguitos y amiguitas en la cuenta y cuelgan el link a su perfil en su blog personal (con visos profesionales). Son, las más de las veces, los coleccionistas de "amigos", los que nada más entrar ya están enviando invitaciones a todo el mundo, los "spammers", los frikies, los que en realidad son los que quizás menos amigos verdaderos tienen.
Y luego llega la inevitable competición y comparación entre colegas de una misma empresa: ¿quién está mejor relacionado? ¿Quién tiene más "amigos" y conocidos? Al final todo se reduce a algo más bien ridículo: mucha gente pregunta a sus conocidos si ya están en alguna red, y si lo están se dedican a auto-añadirse, para luego seguir viéndose una o dos veces al año como máximo y mantener una conversación en vivo de 15 minutos acerca del "estado de las cosas" y si echan un vistazo a la red es sólo para comparar a quién de los dos les han ido mejor las cosas hasta el momento. ¿Es esto real? ¿Contriubuye a mejorar las relaciones, a hacerlas más cercanas, más verdaderas? ¿O sólo se hace por la moda, por "el estar", por competir en el éxito social? me recuerdan demasiadas veces a los que van dejando su número de teléfono a todo el mundo, tras únicamente unos minutos de conversación, diciendo aquello de"¡llámame!". ¿Para...?

Otras veces la gente piensa que estar en una red social le va a ayudar a vender su producto/empresa/proyecto de consultoría, etc... Siento decir que no es así. Me he visto bombardeado por decenas de propuestas comerciales en mi perfil de Xing y nunca me interesaron lo más mínimo, porque no me puedo hacer una idea sobre la calidad de lo que me proponen sencillamente con un email. Y por lo demás, la técnica que emplean estos "vendedores de ideas" es muy similar a la del spam: te mandan un email con un link, prometiéndote el oro y el moro, y esperan que lo pinches. Lo siento, pero me molesta que me envíen este tipo de cosas, porque yo Xing - la única red social que utilizo porque me parece la más seria - no lo considero como un medio para que me vendan cosas y de trabajar en mi tiempo libre. ¿Se pueden hacer entonces negocios por medio de estas redes? Depende: si se trata de que una consultora o agencia de publicidad desconocida te diga que existe y que quiere presentarte la última maravilla en ideas, lo siento pero no. Ya tengo bastantes potenciales proveedores, por supuesto maravillosos e innovadores todos ellos, llamando todos los días desesperados a mi puerta con la promesa de solucionarme la vida, a mí y a mi empresa, como para encima hacer más sitio donde no tengo en mi agenda a una empresa que no conozco de nada y que se limita a enviarme un link por el email asociado a mi perfil en Xing. Además, ahí concurre una segunda situación: para mí esa red es un lugar de semi-ocio y esparcimiento, que utilizo en mi tiempo libre, donde cotilleo más o menos discretamente de vez en cuando, pero me aburre estar pensando en hacer lo mismo que hago todos los días en la oficina a través de una red. Y, por otro lado, los negocios milagro no existen.
Ahora bien: hay gente que se dedica a vender cursos y seminarios, conferencias varias, que si son interesantes, pueden atraer a cierto público y constituir una posibilidad de negocio, pero es lo único a lo que veo viabilidad económica.
Y luego están las oportunidades laborales: casi siempre es prácticamente mentira que consigas mejorar tu carrera porque contactes a alguien a través de una red social; si no se tiene un perfil espectacular, e incluso teniéndolo, los consultores de RRHH y profesionales de RRHH de empresas no parecen muy activos en eso de echarle un vistazo a tu perfil a menos que seas Director General de alguna multinacional conocida, en cuyo caso no hace falta evidentemente que les contactes tú, ya que ya te habrán contactado ellos antes. Pero parece mentira la cantidad de gente de RRHH que pulula por estas redes, se deja añadir como contacto, pero luego miras su perfil y resulta que tienen 10 ó 15 contactos como máximo. Me huele mucho a que es una moda, a que "hay que estar" y por eso se abren un perfil pero realmente no lo trabajan. Siguen confiando en los canales tradicionales de reclutamiento. Mucha gente lo hizo así también en mi penúltima empresa, y luego dejaron abandonado el perfil, o pusieron como título de su profesión "Superman", lo cual da una idea de lo seriamente que se tomaron el tema... Así que: ¿sirve de algo estar en las redes sociales para encontrar un nuevo trabajo? Depende: si eres un alto directivo de una multinacional muy conocida, sí, pero si no te contactan por ese lado, te habrían contactado de todos modos por otro y parece mentira la de veces que los head-hunters sencillamente llaman a una empresa y preguntan por el nombre del responsable que les interesa, sin molestarse en hacer difíciles averiguaciones a través de redes sociales. Digamos que si en tu CV pone que has estudiado en Harvard y que trabajas de Director General de BMW, entonces sí es probable que la red social te bombardee con propuestas de trabajo. Si no, tendrás que buscarte las castañas por los medios tradicionales, y todos mis conocidos así me lo han confirmado por su propia experiencia también.
En conclusión: según lo que he podido comprobar, las redes sociales en España son más una moda que otra cosa, por mucho que se intente vender como una oportunidad profesional y de negocios. De momento, no estamos en esa fase... En todo caso, en los países anglosajones es donde esta posibilidad está más desarrollada y la gente es más activa - como demuestra el Zeitgeist o ranking de términos más buscados en Google-, pero de momento por estos lares católicos se ve más bien como un medio de coleccionar amigos - reales o ficticios - mezclado con una vaga impresión de que si uno está en una red le van a llover ofertas de trabajo. También está el efecto "cotilleo": dónde estará tal o tal compañero/ex-jefe/novio-a, etc... En la encuesta que puse hace dos años en el anterior post respecto a este tema (aunque con pocas respuestas de momentos) hay respuestas para todo.
Leer más en Por fin es lunes: Falsear la popularidad
sábado, agosto 16, 2008
Cuando no se tiene nada que hacer en la oficina
El caso de esta señora de Uruguay, que ha decidido demandar a sus empleadores por daño moral y sufrimiento al haberla dejado sin cosas que hacer en su trabajo de funcionaria, me recuerda en cierto modo una experiencia mía hace unos años (sí, parece que a mí me ha pasado de todo en mi corta vida hasta el momento, pero casi todo malo... podría escribir un libro con ello) cuando también por circunstancias varias me tocó estar en un puesto donde lo que tenía que hacer durante el día era llegar, hacer como que sonreía de felicidad y el resto del día tomar cafés con los compañeros. Eso sí: el aburrimiento era mortal, y sufría mucho.
Podría decirse que el que te paguen por no hacer nada (y encima, como en mi caso, que te paguen una cantidad de escándalo) es la situación ideal. No así cuando uno no está hecho de esa madera de vago redomado, de funcionario moral inactivo (que me perdonen los funcionarios que sí trabajan durante su horario laboral) que se lo pasa bomba dejando la mente en babia la mayor parte del día. Sobre todo, cuando eres joven y que estás al comienzo de tu carrera y que te quieres comer el mundo, esta situación es terriblemente dolorosa. Yo veía a mis compañeros de equipo tener trabajo, tareas, ciertas responsabilidades (eramos todos analistas de marketing por aquel entonces), ver cómo venía gente de otros departamentos a hablar con ellos y que su teléfono sonaba. El mío estaba en silencio la mayor parte del día, salvo cuando algún compañero me llamaba para bajar a tomar un café, nadie venía a verme y es más, cuando yo iba a ver a los compañeros de otros departamentos con los que se suponía que tenía que trabajar, me miraban "mal" por venir a molestarles con algo que no les interesaba porque yo intentaba "inventarme" trabajo ya que ellos no me lo daban. En el colmo de la desesperación, llegué incluso a llevarme libros al trabajo, poner los pies encima de la mesa y ponerme a leer con cierto descaro, sólo por ver si a alguien le importaba y si venían a decirme algo. Nadie... nunca.
Años después - y habiéndome tocado estar en el lado contrario, cuando la avalancha de emails que recibía al día era tal que no llegaba a tener tiempo ni para ir al baño - entendí que a la gente muy ocupada le puede llegar a molestar terriblemente la gente que intenta hacer algo por demostrar que existen dentro de la empresa. Pero por aquel entonces, yo no lo entendía y me frustraba muchísimo estar como un pasmarote en las reuniones, que nadie me preguntara nada ni necesitara nada de mí.
Que ¿cómo era posible una situación así? Por obra y milagro de un jefe inútil, al que no le gustaba trabajar, que había subido en la empresa por las relaciones personales - por una, en concreto, con su jefe, en una especie de relación casi homo - y que consideraba que me hacía un favor dejándome cobrar un sueldo sin hacer nada a cambio. Para mí, sin embargo, eso era el infierno. Llegué a decirle que o me daba más trabajo o me quería cambiar de departamento o incluso dejar la empresa, porque no podía seguir así. Me contestó que no tenía "ni idea" de que yo sufriera de falta de carga de trabajo... y eso que teníamos una entrevista semanal en la que repasar las exiguas tareas que me eran encargadas y que no le importaban a nadie... Al final, y tras mucho pelearlo yo, las cosas más o menos se arreglaron cuando conseguí cambiar de funciones unos meses más tarde, pero la depresión que me dio por tener que estar todos los días mirando las musarañas fue considerable.
No lo miro como un período bueno, más bien de sufrimiento y de una terrible sensación de pérdida de tiempo, de ahí que entienda perfectamente a esta señora que ha decidido denunciar, aunque en su caso se suman motivos también de politiqueo interno unidos a su condición de funcionaria pública. Veremos en qué quedará todo esto, pero cuando uno es trabajador de espíritu le gusta sentir que sirve para algo, que contribuye y que forma parte de un equipo y de la comunidad de la empresa. Sobra decir que los de RRHH jamás movieron un dedo por arreglar esta situación, ni entendieron nunca de qué les hablaba a pesar de haberles escrito varios emails donde detallaba mi situación y haberme entrevistado con ellos para "sensibilizarles" sobre lo de tener recursos ociosos en la empresa, en lugar de aprovecharlos de mejor manera.
miércoles, agosto 13, 2008
Empleo: ¿cambiar o no cambiar?
La respuesta, de primeras, parece clara: ¡cambia! ¿Para qué quedarse cuando uno lo único que hace durante todo el día es pasarlo mal - con la carga de trabajo, con los compañeros, con los jefes -? Fácil decirlo, difícil hacerlo. Excepto en algunos campos muy especializados (medicina, enfermería, informática aunque cada vez menos) el resto de áreas están sobresaturadas en España. Aunque se tenga un buen perfil. Porque en España también hay menos empresas que en otros países. Si exceptuamos los bares y las playas, donde ahí sí, se pueden encontrar trabajos, aunque con esto de la crisis ni eso. Por una miseria, siempre puedes trabajar de camarero, ahí tu carrera no tiene límites y te puedes cambiar las veces que quieras.
El problema es que España no es Inglaterra, o Alemania o Francia, donde el número de empresas medianas y grandes supera con creces al de aquí. En este país sobran los trabajos de administrativo, secretaria, camarero, obrero de la construcción, pero ya es más difícil encontrar buenas oportunidades en los así llamados "trabajos de carrera". Por una mera situación del tejido industrial y empresarial. Luego salen los políticos y los "expertos" quejándose de que aquí todo el mundo quiere ser funcionario, la movilidad geográfica es muy poca y la gente no "sigue" el modelo norteamericano donde la gente cambia de media unas 5 ó 6 veces de trabajo a lo largo de su vida.
Vamos a ver: para empezar son muchas veces las propias empresas las que limitan la movilidad geográfica. Porque descartan muchas veces candidaturas provenientes de otras ciudades o porque indican directamente en la oferta de trabajo como prerrequisito "residencia en la misma provincia". Incluso a veces, llegando a extremos increíbles donde llegan a especificar el radio máximo de lejanía de la residencia del susodicho respecto a la de la empresa. ¿Pero no querían talento ante todo? ¿O ahora prima el que dos sujetos vayan a la misma peluquería como ayuda en el curriculum?
Por otro lado, tal como está la política de alquiler en este país, donde te piden 1200 euros de alquiler en Madrid por un piso de 70 m2, más un aval de ¡1 año! y la fianza, ni un director de empresa estaría dispuesto a alquilar en esas condiciones.
Como los trabajos no crecen en los árboles, como desplazarse por la geografía española es un calvario cuando de encontrar casa se trata y como todo son "facilidades" para el trabajador, resulta que más vale pájaro en mano que uno volando (¡¡ojalá fueran ciento!!). Y así se dedica uno a aguantar indefinidamente en trabajos que no le hacen la menor gracia, pero como aquí encontrar un trabajo en tu campo, más o menos bien remunerado (o al menos que te dé para pagar el alquiler y la comida) y con cierta proyección de futuro es más difícil que el que te toque la lotería, tenemos servida en bandeja la reticencia de los curritos a complicarse la vida.
Y todo esto, a cuenta de un post que he leído por ahí que trata del "stop loss" - concepto importado desde el mundo de la banca - o cómo establecer una barrera por debajo de la cual decidir no seguir en un mal trabajo, cuando lo que te prometieron no se equipara con la realidad. Está muy bien leerlo, a mi incluso me ha gustado mucho, pero lo malo es cuando uno se topa de bruces con la realidad, que las mejores teorías no se sostienen porque lo primero es comer, y luego lo demás. Y más en estos tiempos, en que comer se ha puesto tan caro.
Al final no sé si con la edad o la experiencia, el caso es que me estoy volviendo más conservador, y me atengo al dicho de más vale pájaro en mano, que ciento "cagando".
miércoles, julio 09, 2008
Socorro, no tengo tiempo
La sensación de falta de tiempo recuerdo que era lo que más me agobiaba de mi último trabajo, y ha sido con diferencia la mayor dificultad con la que me las he tenido que ver. Bien es cierto que en mi caso particular se trataba de algo casi inhumano, al tener yo que hacer en España el trabajo que en otros países lo hacía un equipo de entre 4 a 12 personas (!), con lo cual estaba claro que a mí nunca me daría tiempo a hacer nada en condiciones ni mínimamente desahogado. Lo dicho: inhumano, y a pesar de haberlo reclamado yo muchas veces, se negaron a ponerme otra persona para ayudarme... Dios, cuánto me alegro haberlo dejado.
Esta sensación de constante falta de tiempo se fue haciendo tan acuciante, tan terrorífica, tan angustiante, que se me disparaba el ritmo cardíaco de la ansiedad incluso antes de llegar al trabajo, con sólo pensar la montaña de emails que me encontraría al llegar. Tener el corazón constantemente desbocado, no sólo de la tensión propia del trabajo, sino de la angustia derivada y del complejo de culpabilidad que acaba uno por desarrollar al no ser capaz de dar abasto, es de las cosas más terribles que me han sido dadas en experimentar. Me subía la sangre a la cara, tenía las mejillas ardiendo y había veces que casi no podía respirar por la ansiedad. Recibía 125 emails al día, TODOS los cuales eran con cosas para hacer, no cuento en esos los típicos chistes o vídeos que te mandan los compis para procrastinar un poco, ni tampoco los emails meramente informativos (no los había por otro lado, mi ex-empresa se distinguía por el nulo descenso de información, sólo éramos ejecutores de la cosa, no se nos tenía en cuenta para "pensar" o hacernos partícipes).
Recuerdo que mientras estaba hablando por teléfono veía caer un email tras otro a una media de 4 al minuto en ciertos momentos del día, como era la mañana, y especialmente algunos días como los Lunes. Y según veía aparecer otro email en rojo en la pantalla, a mí me subía un poco más la tensión... y un poco más, y un poco más, hasta que después de unos cuantos meses sentías asco verdadero por llegar al trabajo porque sabías que sólo iba a ser sufrimiento por la ansiedad.Ante esto, a mi jefe no se le ocurría decir otra cosa que era cuestión de falta de "gestión del tiempo" (mi jefe estaba en otro país, y llegó directamente de otra empresa a un puesto directivo, así que no tenía ni idea básicamente de las cosas que había que hacer todos los días). Me daban ganas de decirle que se gestionara él más bien las ideas, porque cuando se trata de hacer el trabajo de 12 por una sola persona, no hay gestión del tiempo que valga. Pero él, erre que erre, con tal de no ponerme a una persona a ayudarme, porque "no hay dinero". Hasta que yo reventara, me imagino. Llegué a trabajar 14 horas diarias desde Enero, y no es broma, de Lunes a Viernes (sí, los Viernes tenía que salir a las 10 y media de la noche si no me quería llevar trabajo a casa el fin de semana). Finalmente tuve que ceder en el mes de mayo, tras negarme durante meses a ponerme a trabajar los sábados y los domingos, y empecé metiendo 8 horas diarias también en fin de semana... Tampoco eso bastó. Por lo visto seguía "gestionando mal mi tiempo". Por supuesto, mi jefe nunca tuvo la menor idea de que yo también trabajaba 16 horas en fin de semana, hasta que no se lo dije al dejar el trabajo. Y entonces oí un largo silencio sorprendido al otro lado de la línea. El muy cabronazo...
Volviendo a la gestión del tiempo, como éste no se puede alargar, ¿qué se puede hacer para mejorar un poco, suponiendo que no os toque sustituir a 12 personas como me tocó a mí? Los expertos sugieren lo siguiente:
- empezar las mañanas realizando las tareas más importantes, y no pasárselas contestando cada email que entra. Cierto, yo intenté hacerlo, lo malo es que daba igual, como intentara meterme en alguna sala para poder trabajar tranquilamente durante unas horas, me perseguían por el teléfono y al final se montaban tantos pollos por no hacer las cosas inmediatamente como todo el mundo demandaba, que era imposible decirles que tenía que hacer caso omiso de los emails durante un rato. Al final, los líos que no tenías por la mañana los tenías por la tarde, con el agravante de que cada uno de los interlocutores se cree que sólo tienes tiempo para ellos en exclusiva y que no tienes otras cosas que hacer.
- desconectar el teléfono y ponerlo en contestador automático de vez en cuando. Volvemos al punto anterior, ¿de qué sirve desconectar el teléfono para poder dedicarse a otras cosas más importantes, cuando todo es importante, porque si no, luego se montan pollos?
- poner el contestador tras 10 tonos, para no ir desesperadamente a coger el teléfono en cuanto empieza a sonar. Dudo de la gran eficacia de esta medida sobre mi nivel de estrés, teniendo en cuenta que al final de todos modos vas a tener que coger el maldito teléfono...
- eliminar tareas "innecesarias" a lo largo del día, tales como "meter números de teléfono en la agenda o hacer una búsqueda por Internet". Me dan ganas de reír: cuando uno tiene que afrontar una carga de trabajo bestial, no tiene tiempo ni de ir al baño, mucho menos de perder el tiempo en meter números de teléfono en la agenda. Por otro lado, si no haces esto último y luego necesitas el teléfono de alguien en la mayor de las urgencias, lo de pasarse unos minutos metiendo numeritos se revela como una tarea de los más útil. No hablamos aquí de los funcionarios que en lugar de atender a la cola de 15 personas que tienen delante de la ventanilla se dedican a hacerse la reserva de las vacaciones por Internet, y con toda parsimonia. Que siempre ha habido clases.
- Asume que tu trabajo no siempre va a ser divertido. ¡¿¿??! Pero si con el tiempo y con las cargas de trabajo tan bestiales que tenemos todos, el trabajo acaba convirtiéndose todo él en todo menos divertido.
- Confecciona un plan del día con las tareas y limítate a seguirlo. Lo que te dé tiempo de hacer no será en muchos casos más que el 60% de lo que has planeado. Menuda recomendación. Por eso hay enfermedades por estrés, porque al cabo del día acabas acumulando ese 40% restante para el día siguiente, y así ad infinitum. Al final, ¿cómo acabamos tras unos meses? Con ese 40% elevado a la enésima potencia en progresión geométrica, y en muchos casos, con un posible infarto.
Solución (mucho más realista a todo esto): habiendo tanta gente en el paro ¿cómo es que no se contrata a más personas para poder ir todos haciendo el trabajo de manera más pausada, y probablemente mejor? Así nos evitaríamos muertes por infartos (en los escasos meses que estuve en mi anterior empresa, laa palmaron de infarto al menos 2 grandes directivos de la compañía, los dos con menos de 50 años... da que pensar, una empresa convertida en cementerio). Pero esto no puede ser, porque entonces habría que pagar la seguridad social a demasiada gente, y eso es incompatible con la rapiña de los empresarios. Así que ¡todos a reventar! Hasta que aguantes, aguantarás, y cuando ya no, no te preocupes que ya vendrá otro a reemplazarte.
lunes, junio 30, 2008
El trabajo equivocado
domingo, junio 22, 2008
Pan y circo: hoy más que nunca

Dejando aparte este breve momento de auto-admiración, la verdad es que en algunos de los comentarios ya se apuntaba lo que iba a ser motivo de mi siguiente post: a saber, que las decisiones más importantes e impopulares se hacen casi siempre coincidir con acontecimientos deportivos o culturales que tengan la mente del pueblo en otra parte...
Ocurrió así hace 2 años exactamente en Alemania, cuando a una semana de empezar el Mundial de fútbol en aquel país, y con todos su conciudadanos enfrascados en el evento y en los barriles de cerveza que habrían de beberse, Angela Merkel hizo aprobar la polémica ley que elevaba el porcentaje del IVA alemán - un impuesto que, recordemos, grava por igual a ricos y a pobres, es decir, es tremendamente regresivo - pasando del 16% al 19%. La medida pasó por la aprobación del Parlamento sin aspavientos, y por lo tanto, hubo nula conflictividad social, sin grandes manifestaciones, o sin manifestaciones en absoluto, puesto que todo el vulgo pueblo estaba chutando mentalmente en el Mundial de 2006.
Y es que hay que mantener de alguna manera artificialmente la ilusión en el pueblo de que sigue participando en algo, aunque sólo sea votando en la patética Eurovisión o teniendo un simulacro de orgullo nacional o nacionalista cuando ve a su equipo enfrentarse al de otro país. Resulta que cuando acabamos todos de votar a Chikilicuatre desde nuestros móviles por SMS, o cuando hemos gritado hasta desgañitarnos animando a la selección, estamos tan cansados y satisfechos de haber podido "influir" en un trozo de Universo con nuestra presencia, que no nos damos cuenta de que se trata de algo totalmente inútil y superficial. Nos vemos ganadores en Eurovisión (es un decir) como nos veríamos ganadores de alguna Guerra Mundial... Lo que da idea del aborregamiento de los espíritus al que han llevado tantas décadas de inactividad social.
Ahora ha pasado lo mismo: en pleno fervor futbolístico y preparaciones varias, se lanza la ley de las 65 horas, amén de lo de los 18 meses de retención para los inmigrantes. ¿Casualidad o voluntad? Lo segundo, más bien. Esta táctica se conoce desde hace tiempo por parte de los primeros emperadores romanos (y Sarkozy y Merkel no iban ser menos que ellos) : al pueblo, pan y circo, y a callar. O a producir, más bien. Me da miedo la que se avecina... Sobre todo, porque España juega esta tarde.
sábado, junio 21, 2008
Lo inexplicable: ¿cómo es que no nos movilizamos por lo de las 65 horas?
¿Retroceso en nuestros derechos adquiridos? Qué va... Los encantados empresarios y los políticos que están a su servicio, ya que de algún lugar han tenido que salir los fondos para su campañas, dicen que es que en Europa "tenemos que modernizarnos". Si "modernizarse" quiere decir deslomarse en toda regla al estilo de China y compañía...
El neo-conservadurismo y el liberalismo más salvaje, tipo siglo XIX, parecen ya no tener límites. Alguien decía recientemente que como el contrapeso histórico del capitalismo - esto es, el comunismo - había desaparecido de Europa, ahora el capitalismo ya no tenía que andar escondiéndose como hasta ahora, con medidas sociales para la población, tales como los beneficios sociales, los horarios regulados, etc... Ahora el capitalismo - entendido como su definición fundamental, que es ni más ni menos que la explotación del hombre por el hombre, o mejor dicho lobo - puede dar rienda suelta a sus verdaderos instintos y apetitos. Se acabó aquello de gestionar a través de la zanahoria, y ahora ya sólo queda el palo en la ecuación.
Y mientras tanto, yo me pregunto: muchos comentarios airados en todos los foros de internet de la gente mínimamente inteligente (no por parte de aquellos neo-con que sueñan con volver a la época pre-industrial y esclavista, claro está), pero nadie hace nada... Ni una manifestación convocada, ni un ir a pitar delante del Congreso de los Diputados, ni una queja formalizada por parte de la población... Se acabó el espíritu revolucionario y combatiente por parte de los agentes sociales, demasiado adormecidos por décadas de sobornos y PlayStation para el niño.... Nadie mueve un dedo, esperando siempre que sea el de al lado el que lo mueva. O quizás confiando en que a él eso de las 65 horas no le tocará, que siempre seré el vecino el perjudicado, y "pan para hoy y hambre para mañana". Suele ocurrir, sin embargo, que cuando la gente se moviliza por lo general suele ser demasiado tarde y la reconquista de las libertades se tiene que pagar muy cara, con sangre en muchos casos.
Y así es la Historia: como un acordeón, ahora conquistando derechos sociales, ahora retrocediendo en ellos. Una generación tiene que pagar con su sufrimiento (revoluciones, encarcelamientos, guerras civiles...) para que las siguientes dos se toquen las bolas a dos manos, disfrutando de lo conseguido.
Nuestros padres, los que nacieron después de la Segunda Guerra Mundial, y sus hijos - esto es, yo entre ellos - hemos disfrutado de los mayores logros sociales de la Historia de la Humanidad, y a fuerza de sentarse en un sofá cómodo y conducir un coche con aire acondicionado, se nos ha olvidado que hubo mucha gente que murió intentando conquistar esos avances... En eso también consiste el peligro y la inteligente maniobra del capitalismo: en adormecer a los borreguitos, para que cuando la placa petri empiece a calentarse, la rana no se dé cuenta de que el agua está demasiado caliente, hasta que no es demasiado tarde.
¿Soy el único que piensa que ya el agua está empezando a estar demasiado caliente, incluso para una rana como yo, que ha tenido que trabajar de manera oficiosa durante 12-13 horas al día y los fines de semana desde que empecé en este maravilloso mundo laboral?
¿Acaso soy el único que se huele que habrá una revueltas terribles a la vuelta de la esquina en una década o menos, cuando estemos todos hirviendo de verdad? O es que nadie ve que Europa se está convirtiendo en otro campo de esclavos, a la imagen de China e India, al servicio del capital de unos pocos. Lo malo es que en estos nuestros tiempos, ya no queda gente con capacidad real de revolucionarse y pensar, porque entre otras cosas, la capacidad de pensar y rebelarse se han encargado otros de domesticárnoslas.
jueves, noviembre 22, 2007
El Capitalismo y las grietas

El sistema en el que vivimos (al menos la mayor parte del hemisferio Norte, incluida China) se llama Capitalismo.
En el Capitalismo un día estás arriba y al siguiente puedes estar abajo. Por eso es importante aprovechar los momentos en los que estás arriba. Porque al siguiente puedes estar abajo. Y cuando estás abajo ya no le importas a nadie, ni nadie se acuerda de ti.
Y además, la diferencia entre estar arriba o abajo es muy pequeña. Ocurre en fracciones de segundo. De repente lo que iba bien empieza a ir mal. Y se acabó. En fracciones de segundo.
Además en el Capitalismo existe algo que se llama las "grietas", las "fisuras" del sistema, por donde la gente cae, se desliza hacia abajo y es expulsada por el sistema. De manera tácita y sin que nadie se dé cuenta. Son esa gente que vive debajo de los puentes y que pide en las esquinas. Nunca olvido esta pequeña diferencia cada vez que paso por delante de alguno así.
Hay que tener verdadera hambre para sobrevivir en el Capitalismo. Hambre de competir contra el prójimo, de eliminarlo si es necesario. De hacer las cosas mejor que nadie para asegurar la propia supervivencia. De luchar por uno mismo. Cueste lo que cueste algunas veces. Despertarse antes que nadie, llegar al trabajo antes que nadie, tener más ideas que nadie. Asesinar, masacrar, eliminar. Competidores en el mercado o en la inmensa arena que es la vida. Salvajes como los animales.
PS: todo esto a cuenta de que esta semana he estado en Londres y vi a uno de los (muchos) sin techo pidiendo en una esquina en medio de la City londinense. Fue una pobre sombra gris en medio de la oscuridad y del frío, sin inmutarse. Probablemente no mucho antes había sido una persona con una casa y una vida correcta.
sábado, noviembre 10, 2007
Sobre por qué Porfineslunes escribe menos que antes
Pues que acabo de empezar esta misma semana en una nueva empresa, donde evidentemente al principio se tienen que hacer méritos quedándose hasta tarde, según mandan los "cánones" españoles de la baja productividad y de la no conciliación de los horarios personales y profesionales. Es decir: que aunque no tenga ya nada más que hacer a partir de las 6 de la tarde, y aunque haya pasado ya las 8 horas de rigor trabajando, pues tengo que "hacer tiempo", porque de ahí nadie se mueve antes de las 19:30h. Es ridículo: todos se espían por el rabillo del ojo para pillar al "desertor poco comprometido con la empresa" que se atreva a abandonar la oficina a su hora para ir a casa a empezar una sana vida personal alejado de la luz artificial, la moqueta llena de bichos y polvo y miles de vibraciones eléctricas que producen migraña.
¡Ah! y eso sin olvidar que tras salir a la hora políticamente correcta (las 19h, por aquello de que soy nuevo y todavía me lo puedo permitir, aunque aún así me voy con un cierto sentimiento de culpabilidad, ¡manda coj...!), me quedan ni más ni menos que 45 minutos de tortura atasqueril, respirando humo de tubo de escape de coches y soportando frenazos y acelerones continuos. De tal manera que cuando llego a mi casa, estoy literalmente destrozado y no soy persona. Apenas si puedo cenar algo, arrastrarme hasta el sofá para ver algo por la tele y luego a la cama, porque a las 7 de la mañana el mismo ritual se repite. Qué vida.
Pero cuanto más te pagan, más horas tienes que perder al día (porque literalmente es perder, yo en 8 horas soy perfectamente capaz de organizarme y hacer las cosas que tengo que hacer), para no dar la impresión de "poco comprometido". No entenderé nunca esta ridícula mentalidad española, de quedarse hasta las tantas sólo con tal de "justificar el salario", que parece que aumentas la cifra de ventas de la empresa un 80% y no pasa nada, pero como te "pillen" largándote a las 6 de la tarde, pues se monta la marimorena...
En fin. Que seguiré escribiendo los fines de semana, que es cuando me queda tiempo para pensar en mis cosas y me recupero un poco del trajín de la semana.
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