domingo, junio 22, 2008

Pan y circo: hoy más que nunca

Ayer se "meneó" mi último post el de las 65 horas, y han llegado algo así como unas 2000 visitas desde ayer... No creía que a tanta gente le interesara esta cuestión tanto como a mí, por aquello de la pasividad que yo venía a denunciar precisamente, por lo que ha sido una grata sorpresa el número de votos que ha recibido en el portal y los comentarios dejados por aquí, que demuestran que a la gente estas cosas le siguen interesando más que, por ejemplo, la aparición de una rana gigante en África (lo siento por la rana).



Dejando aparte este breve momento de auto-admiración, la verdad es que en algunos de los comentarios ya se apuntaba lo que iba a ser motivo de mi siguiente post: a saber, que las decisiones más importantes e impopulares se hacen casi siempre coincidir con acontecimientos deportivos o culturales que tengan la mente del pueblo en otra parte...

Ocurrió así hace 2 años exactamente en Alemania, cuando a una semana de empezar el Mundial de fútbol en aquel país, y con todos su conciudadanos enfrascados en el evento y en los barriles de cerveza que habrían de beberse, Angela Merkel hizo aprobar la polémica ley que elevaba el porcentaje del IVA alemán - un impuesto que, recordemos, grava por igual a ricos y a pobres, es decir, es tremendamente regresivo - pasando del 16% al 19%. La medida pasó por la aprobación del Parlamento sin aspavientos, y por lo tanto, hubo nula conflictividad social, sin grandes manifestaciones, o sin manifestaciones en absoluto, puesto que todo el vulgo pueblo estaba chutando mentalmente en el Mundial de 2006.

Y es que hay que mantener de alguna manera artificialmente la ilusión en el pueblo de que sigue participando en algo, aunque sólo sea votando en la patética Eurovisión o teniendo un simulacro de orgullo nacional o nacionalista cuando ve a su equipo enfrentarse al de otro país. Resulta que cuando acabamos todos de votar a Chikilicuatre desde nuestros móviles por SMS, o cuando hemos gritado hasta desgañitarnos animando a la selección, estamos tan cansados y satisfechos de haber podido "influir" en un trozo de Universo con nuestra presencia, que no nos damos cuenta de que se trata de algo totalmente inútil y superficial. Nos vemos ganadores en Eurovisión (es un decir) como nos veríamos ganadores de alguna Guerra Mundial... Lo que da idea del aborregamiento de los espíritus al que han llevado tantas décadas de inactividad social.

Ahora ha pasado lo mismo: en pleno fervor futbolístico y preparaciones varias, se lanza la ley de las 65 horas, amén de lo de los 18 meses de retención para los inmigrantes. ¿Casualidad o voluntad? Lo segundo, más bien. Esta táctica se conoce desde hace tiempo por parte de los primeros emperadores romanos (y Sarkozy y Merkel no iban ser menos que ellos) : al pueblo, pan y circo, y a callar. O a producir, más bien. Me da miedo la que se avecina... Sobre todo, porque España juega esta tarde.

4 comentarios:

anllogui dijo...

Yo ya estoy haciendo apuestas a ver que es lo que aprueban este verano. Es la época donde no se cortan ni un duro y se les ve resbalar un poco la máscara de progres preocupados por el pueblo que llevan siempre puesta.

Pero vamos, pasará lo de todos los años.

Yo, viendo como van las cosas por aquí y europa, ya estoy mirando algún terrenito perdido para ponerme a vivir de lo que críe.

alycie dijo...

Hoy hay consejo de Ministros:
Después del Rusia 0, España 3 y la final el domingo ¡Que nos cojan confesaos!
¡Saludos!

Cebolla dijo...

¡España campeón, Lunes!

No levantes los brazos para festejar porque te meten las manos en el bolsillo.

porfineslunes dijo...

Por supuesto que sí: ¡España campeona" oéoéoé... Los de la selección estaban bien cocidos ayer cuando llegaron al cuadrilátero e Cuatro en la Plaza de Colón, madre mía qué esperpento y qué lenguaje usaron para dirigirse a la multitud... (entre ostia, HdP, a cagar, etc..., todo perlas por el estilo).