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miércoles, enero 02, 2019

Padres y madres que tienen hijos para presumir

Papás y mamás que, literalmente, tienen un niño para poder "mostrarlo" a los familiares y conocidos, básicamente. Para ingresar en una cierta "clase" social: la de los papás y mamás que tienen un motivo para ir al parque a presumir y dejarse ver delante de otros papás y mamás, igual de vanidosos y superficiales que ellos.



Papás y mamás que ignoran todo acerca de ese niño: no le hacen demasiado caso cuando tiene frío, ni calor, ni descifran cuándo le duele algo, o tiene alguna angustia emocional... No, lo importante es poder jugar con él para satisfacción propia de los padres, que son padres porque la biología así lo ha decidido, que si no...

Tratan al hijo/a como a un tamagochi: ahora lo cojo para "jugar" con él, le zarandeo, le tiro al aire, le hago mimitos y cuando el padre o la madre SE HAN ABURRIDO, dejan al niño en la cuna exclamando un "ya" un poco hartos... El niño, confundido, empieza a llorar porque no entiende que le cojan cuando no le apetece y, sin más, incluso cuando el niño ya se ha metido de lleno en el juego, sus propios padres le dejen en la cuna, solo, porque se han aburrido ELLOS, no el niño... Los padres, en este caso, son los niños, los que pretenden que el bebé se adapte a los horarios de ellos, que coma cuando a ellos les interesa, que duerma cuando a ellos les conviene y que sonría y haga mimitos para la satisfacción de ellos... Sé de lo que hablo: tengo un par de treintañeros pared con pared, con un bebé de meses, y le tratan poco menos que como a un objeto... el niño berrea, claro. Se siente incomprendido y no acompañado. Juegan con él como si de un balón de baloncesto se tratara (literalmente: el padre es entrenador de baloncesto y cuando agarra al bebé, éste berrea y se quiere soltar porque le estruja y le trata como a una maldita pelota. El niño quiere zafarse y entonces papi empieza a juguetear más aún con él, el niño agarra una crisis de llanto y entonces el papi le suelta con rabia en la cuna, el único sitio donde el niño está tranquilo.)

En el caso de mis vecinos, además, su niño recién nacido tiene un problema de salud al que no acaban de encontrarle solución, por lo que el niño berrea aún más. A lo cual los padres responden zarandeándole más, pretendiendo que se comporte como un bebé "normal", de esos que han visto en los anuncios, que nunca lloran, que sonríen a la voluntad y comanda de los papis y que son fantásticos y maravillosos, y que nunca hacen nada que los padres no quieran o no les apetezca que hagan... en fin, ¡como un objeto! Como un móvil, un aparato, un instrumento, como la tele o la PlayStation, que le das a un botón y enseguida se pone a hacer lo que a ti te gusta. Para estos "padres", el niño es como un objeto recién adquirido, "a ver si hace todas esas monerías que hemos visto que hacen ... ¡¡EN LA TELE!!". Pues no. El niño no las hace. Ni mucho menos a voluntad.

El bebé sonríe cuando él quiere, porque EL se siente feliz y con ganas, no porque a los papis de juguete estos les apetece pasar el rato con él, apretando un botón y que se comporte como le dicen que lo haga... Ignoran que el bebé es ... un ser humano. Increíble, ¿verdad? La generación de papis milennials. Qué asquito, madre.

martes, septiembre 01, 2009

La psicosis de la gripe A

Casi nadie la tiene, muere un 0.000001% de todos los que se infectan, y siempre es por otras causas añadidas, pero los telediarios no hacen más que macharnos con la misma noticia una y otra vez, y las autoridades están decididas a que todos acabemos absolutamente majaretas a cuenta de tanta gripe imaginaria.

El negocio es grande, está en juego nada más y nada menos que el dinero de las arcas públicas del Estado, es decir, el dinero de los contribuyentes, a los que nos van a robar en la p*** cara (otra vez), pero esta vez en nombre de las grandes farmacéuticas. Y me pregunto yo: ¿para qué quiere alguien que ya tiene trillones de millones de eurodólares, como es el caso de las farmacéuticas, otros trillones de billones sacados de los impuestos de todos los ciudadanos? ¿Es que acaso hay alguna diferencia entre un billón de billones y un trillón de lo mismo...? ¿Qué cosas se puede uno comprar con tantísimo dinero? ¿Por qué esta carrera loca y acelerada que intenta reducirnos a la nada depauperizada a los ciudadanos, en nombre de la crisis financiera, de las hipotecas basura, de una gripe imaginaria creada en laboratorio,..., etc, etc, etc?

Estamos en un mundo loco, con gente loca dirigiéndolo, paren el mundo que me quiero bajar como dijo alguien alguna vez.

miércoles, diciembre 03, 2008

Película "La Ola": ¿sería posible que volviera el fascismo?

¿¿Que volviera?? Pero... ¿es que no estamos viviendo ya en él? (con todo lo que los gobiernos han hecho últimamente por los bancos, que no han hecho durante tanto tiempo por el pueblo... a eso sólo se le puede llamar fascismo y del bueno).

La verdad es que el fascismo es una tendencia natural del ser humano. Una segunda naturaleza. Un espíritu escondido dentro, disfrazado por la civilización y la educación humanista. La naturaleza del hombre tiende a buscar el poder, a imponérselo a los demás, lo que pasa es que el "marketing" que impera la actualidad disfraza las peores intenciones con las mejores apariencias...

¿Cómo puede ser? ¿Cómo puedo ser yo o cualquiera tan fascista como el más fascista de la Historia, pongamos Hitler para ser originales? (y eso que Hitler no era realmente fascista nazi, sino sólo fascista de sí mismo, de su propio poder, lo del nazismo la verdad es que se la traía al pairo). La mísera verdad es que no somos tan inteligentes como creemos, o no somos inteligentes de verdad y sólo poseemos una inteligencia superficial, que nos sirve para saber a qué botón de la máquina del café darle para que salga el líquido chorro. Solemos confundir eso con la "inteligencia", pero inteligir significa tener poder para discernir, y francamente, esta capacidad es de lo que más falta hoy en día en nuestra sociedad de tarumbas de Operaciones Triunfo y Grandes Hermanos.

La verdad es que nos encanta formar parte de un grupo, compartir la responsabilidad por las decisiones más difíciles, esconder nuestra cobardía e ignorancia personal en la masa, amparados detrás de la capacidad de liderazgo de algunos: "mira, es él quien me dijo que lo hiciera..." Como los niños. La verdad es que caemos con mucha facilidad al oír los cánticos de sirenas alrededor de nosotros. Y la razón oculta es el poder: en nuestro fuero interno nos gusta el poder que nos da la multitud, por supuesto que nos gusta el poder que nos confiere creernos (en lugar de "sabernos") mejores que los demás, nos embriaga el olor a victoria cuando imponemos nuestros puntos de vista sobre los de los demás. ¿Acaso no es eso la esencia misma del arte de la Política?

Todos en el fondo somos fascistas en potencia, y en su mayor parte sólo escapamos de milagro a sus perversos efectos gracias a la casualidad, o al hecho de vernos rechazados por alguna razón por el grupo. Es solamente a raíz del rechazo que muchos se rebelan contra alguna tendencia, pongamos el fascismo en este caso. No lo hacen por el conocimiento auténtico de los efectos nocivos de esta tendencia. Si pudiéramos, nos gustaría estar en ese grupo, pero como no lo estamos, como no estamos integrados, sólo nos queda demostrar a nuestro turno nuestro poder mediante la oposición de ideas: eres feo o fea, pero defiendes "la belleza del interior" aunque a ti mismo/a te atraigan ante todo los guapos/as. Eres pobre, pero defiendes que "el dinero no da la felicidad". No, pero ciertamente ayuda a conseguirla... además, alguien muy sabio dijo alguna vez que eso sólo lo decían aquellos que nunca habían sido ricos de verdad. Eres tonto, pero los hay que defienden que "lo que importa es tener un buen corazón"... por supuesto, importa eso y muchas cosas más, una no es excluyente de la otra, pero los hay que hacen verdaderos movimientos de defensa de esas creencias.

Al final, poco importa quién gana y quién pierde: habrá vencido el que haya conseguido demostrar que tenía razón, y además poco importa que esta razón en verdad lo sea o no. Es sólo una cuestión de egos, una batalla de personalidades.

Al final, incluso los más grandes demócratas sólo quieren demostrar al otro que tienen razón, y el pueblo sigue una u otra tendencia, apoyándola o no según se acepte socialmente determinada creencia y el grupo al que pertenezcan. ¿O acaso no es lo que pasa con los pro-aborto y los que están en contra? ¿Quién tiene la razón? Todo depende del grupo en el que estén. Tanto unos como otros quieren demostrar a los de enfrente que tienen razón, desde dos puntos de vista totalemente diferentes. Hubo una época en que el fascismo político manifiesto (lo llamo así para distinguirlo del fascismo oculto que reina en nuestra sociedad sin que nos demos casi cuenta) era perfectamente aceptable, y el que no estaba de acuerdo con ello y lo combatía, estaba condenado a la marginación, cuando no al campo de concentración directamente. En aquella época, ningún fascista pensaba que estaba haciendo algo malo. No mucho más, desde luego que cualquier ciudadano de un país "democrático" de hoy en día, que sabe que si puede acceder a ropa tan barata o permitirse cien iPods, es sólo a costa de la explotación de la población africana y asiática y de la esquilmación de los recursos naturales. A casi nadie creo que esto le quita el sueño hoy en día... y no deja de ser más injusto y más incorrecto que lo que tradicionalmente nos parece el horror de los horrores y así hemos aprendido a aceptarlo: el fascismo. ¿Por qué uno y no lo otro? Porque nos hacen creer que creer determinada cosa es lo correcto.

Después del fascismo de los años 40, vinieron los "demócratas" que impusieron su punto de vista, diciendo que era mejor. Mejor en algunos términos, sí, pero sólo de cara a la galería para cierta población: la europea, la norteamericana, ... e incluso en el caso norteamericano todavía no está muy clara la cosa cuando la sanidad es totalmente privada y te pueden dejar morir a la puerta de un hospital por no tener la cartilla del seguro en el bolso para pagar primero... Mientras, como decía antes, a los africanos se les extermina, con el objetivo del control mundial de la población: esas mismas sociedades "demócratas" venden armas y sostienen en el poder a los dictadores de los países tercermundistas, porque les conviene el expolio de las materias primas y la inestabilidad política que mantenga la venta de armas. Que nadie se lleve a engaño: todos esos dictadores asesinos, que aparecen por la tele han sido puestos y mantenidos en sus tronos presidenciales por obra y gracia de EEUU, GB, la UE & Co, por muy duro que suene, sólo hace falta informarse un poco, son hechos bien conocidos que no interesa mejorar las condiciones de vida de los africanos, porque entonces ¡¡correría peligro el de los europeos!! Y entonces desaparecería la base social de apoyo a esos políticos, europeos ellos, que dirigen el negocio de la venta de armas, porque constituye una partida muy importante dentro de la Balanza de Pagos de un país y ayuda a enriquecerse a esos mismos que pagaron sus campañas presidenciales... Y qué no haría un político para mantenerse en el sillón, puesto que es un ser humano, y por lo tanto, como he dicho antes, le encanta el poder y la victoria...

Y sí: en apariencia todos somos demócratas, pero sólo porque es lo que "se lleva", así como en el pasado se llevaba la religión católica, la Inquisición, las guerras coloniales y el esclavismo, el decir que fumar era bueno para la salud y te volvía más atractivo como en los años 50, y que a JFK le había asesinado una bala mágica, como pretendió la Comisión Warren y mucha gente se lo creyó. Todo depende del momento histórico en el que vivamos para que un grupo acepte tal o cual creencia. Ahora mismo, está de moda aceptar que nuestra sociedad cada vez esté mas controlada en todos sus aspectos y los derechos a la intimidad y privacidad de sus ciudadanos pisoteados, con la sempiterna y cansina excusa del "terrorismo"... Con lo cual: que tire la primera piedra el que esté libre de toda culpa, nadie tiene toda la razón.

Conclusión: todos somos susceptibles de cambiar de opinión según la cantidad de información de que dispongamos, y de cómo nos la presenten. Nadie "es" categóricamente así o asá, puede convertirse a priori en casi cualquier cosa de manera mucho más fácil de lo que hubiera pensado.

Pues a eso viene la película "La Ola": a demostrarnos que podemos cambiar a ópticas a priori totalmente contrapuestas a nuestra ideas "inteligentes", que dentro de cada uno de nosotros habita un pequeño fascista, con ansias de desarrollarse si se le da cuerda y se le pone el abono adecuado. Un grupo que refuerce y un líder que dé las consignas es todo lo que se necesita. Y esto no es que sea más susceptible de pasar en países de pasado claramente fascista desde el punto de vista político, como Alemania, sino que esto puede pasar en cualquier sociedad, en prácticamente cualquier momento de la Historia, y es porque responde a unos resortes básicos del ser humano: la necesidad de ser aceptado y de diluir su responsabilidad dentro de un grupo. Amén de por la fascinación por un líder que les haga creer que ellos son "los mejores".


martes, julio 03, 2007

El empleado ideal: características, ventajas, manual de uso

¿Qué es lo caracteriza al empleado ideal, esa panacea para toda empresa que se precie de ser "líder en su sector", como clama curiosamente el 95% de las que se anuncian en las ofertas de trabajo y en sus websites corporativos (¿es que acaso puede haber tantos líderes a la vez?)?

Los jefes andan buscando esta tipología desde siempre, y lo que más sorprende es que casi sin excepción, el empleado ideal siempre tendrá que tener una cualidad básica: tener un carácter fácilmente moldeable, para poder ser manipulado por su empresa y sus jefes. No se quiere que "dé problemas", entendiendo esto como tener espíritu crítico, criterio propio e ideas. Se considera "desestabilizante" y que va contra el status quo de la empresa y eso puede ser altamente peligroso.

Peligroso para aquellos que quieren mantener su poltrona sin demasiados sobresaltos. No se quiere a alguien brillante porque haría sombra a su jefe y ¿qué jefe quiere tener a alguien en su equipo que le ponga en evidencia y le saque los colores? Algunas veces, en el colmo de la hipocresía y del sinsentido, ha habido gente "de bien" que ha llegado a justificar acosos morales porque "claro, el pobrecito - el acosador - se había sentido puesto en evidencia delante de todo el mundo". Pues nada: hágamosle sentir bien al acosador, no vaya a ser que se nos quede con algún trauma.

Curiosamente, a la inversa esta táctica no suele poner demasiados problemas: al subordinado se le pueden sacar todos los colores que se quiera y más y no tendrá derecho a protestar. En todo caso, se le da el derecho a suicidarse si es que "no puede aguantar la presión". Luego de despachar el asunto públicamente avergonzando al sujeto y diciendo de él que es que "no sabe admitir las críticas constructivas".

Lo que sí está claro, es que si habías pensado que para ser el empleado ideal tenías que ser:

- inteligente
- apuesto
- con ideas y capacidad de propuesta
- bien preparado

te has equivocado de cabo a rabo. Mejor siéntate tranquilito en tu cubículo y no levantes la vista de los papeles que te han dado para analizar. Así estarás seguro de mantener tu trabajo y tu salario, que corren tiempos malos para los revolucionarios.

Estamos en una época (quizás siempre lo estuvimos, pero claro, yo no vivía antes de la década de los 70 así que obviamente no lo puedo saber) donde lo que se premia es la mediocridad, la cobardía y el seguidismo. Se castiga, por el contrario, la brillantez y la capacidad de innovación, por mucho que las empresas más variopintas se llenen la boca con un montón de declaraciones institucionales sobre los "ejes estratégicos de actuación empresarial basados en la excelencia y en la eficaz gestión de nuestro activo más precioso: los recursos humanos".

Los así llamados recursos humanos sólo son borreguitos que saben callar y obedecer sin rechistar. Y no hay más. Afortunado el que sea así de nacimiento porque está claro que sufrirá muchísimo menos en estos tiempos raros que nos ha tocado vivir. Y los que no lo sean, que aprendan a serlo porque parece que lo de David contra Goliath sólo tuvo éxito una vez y fue hace muchos años.

domingo, mayo 13, 2007

La "fantasía" de Orwell se ha transformado en realidad


Lo que Orwell escribió ya en 1948 (invirtiendo las dos últimas cifras del año se obtiene el nombre del libro, qué oportuno) parece que ya ha dejado de ser una mera fantasía de un escritor más o menos visionario, y nos encontramos ya de lleno en los albores de un estado supra-nacional, controlador de los movimientos de sus ciudadanos.

Tras la difusión por todo Internet del mini-documental "The Google Master Plan" donde se alertaba de la inmensa capacidad de esta compañía de obtener un perfil de lo más preciso - e íntimo, ni más ni menos que lo que pensamos cuando estamos a solas y hacemos búsquedas por Internet para saciar nuestra curiosidad - de los usuarios de sus servicios (todo "free", como le gusta al ser humano), apareció hace unas semanas esta página web de la Universidad alemana de Augsburgo, donde se emite otro mini-documental titulado "Stop the Big Brother State" (subtítulos en castellano).



En él no se nos cuenta nada que no sepamos (o intuyamos ya), pero para mucha gente puede constituir un medio para abrir los ojos sobre las consecuencias que se pueden derivar de lo que está pasando actualmente.

Sabemos que cada vez se instalan más cámaras de vigilancia por las calles (GB ha elegido ser el conejillo de indias de esta operación a gran escala y avanzadilla en el retroceso del derecho a la intimidad básico del ser humano: 4.2 millones de cámaras de videovigilancia en su territorio, es decir, una por cada 14 ciudadanos - ver informe).

Sabemos que los datos biométricos que piden los EEUU para los pasaportes, junto con los 34 famosos datos que exigen sean rellenados una vez se está dentro del avión y sobrevolando el océano, pueden tan bien servir para detectar posibles terroristas, como para atentar contra la privacidad (ver noticia) y permitir poner en marcha por primera vez en la historia de la Humanidad un sistema de control de datos de la población a gran escala.

El pasaporte biométrico parece ser el preludio de algo más. El Gobierno planea crear una central de administración de documentos de viaje, una especie de banco de datos online donde se pueden verificar los datos de los pasaportes. Si es necesario, la policía y la justicia también podrán hacer uso de esta información. Los críticos manifiestan serias dudas sobre esta medida. Joris van Hoboken, quien trabajara para Bits for Freedom, una organización que se dedica a la protección de los derechos civiles digitales, considera esta propuesta como el comienzo del fin. Según Hoboken, tal propuesta hace surgir dudas sobre la manera en que el Estado garantiza los derechos civiles. (fuente)

Y también sabemos que se han querido aprobar leyes (o se las han saltado cuando así convenía) que intensifiquen el control sobre nuestras telecomunicaciones (teléfono fijo, móvil, email). Y esto se ha hecho tanto desde el lado neo-conservador estadounidense (ver noticia), como del de la Vieja Europa, antigua y tradicional socialdemocracia (con el Reino Unido a la cabeza, que no es que pertenezca a la socialdemocracia tampoco...: creación de bibliotecas que archivan emails privados, bases de datos de DNA de un millón de personas sin antecedentes criminales, un sistema de cámaras de vigilancia y control por GPS para monitorizar 35 millones de movimientos de vehículos diarios, etc...)

O se han sacado de la manga una novedosa idea de implantes de chips a personas con la tan misericordiosa función de tener un historial médico disponible las 24 horas por si nos pasa algo (alergias a medicamentos, operaciones, ver noticia) o directamente se quieren utilizar para combatir a un enemigo común (la inmigración, ver noticia). En ambos casos se han elegido dos causas nobles y muy demagógicas que pueden ser interpretadas por la población como aceptables, o incluso beneficiosas, y, por lo tanto, causar menos rechazo. Es como darle a alguien aceite de ricino disimulando el amargo sabor con un batido de fresa...

Y ¿para qué toda esta parafernalia? Pues para un control exhaustivo de la población.

Con el aumento exponencial del número de habitantes en el planeta, junto con los cambios climáticos a gran escala que se avecinan y empiezan a producirse ya, más la segura crisis del petróleo (ocurrirá en 10 años a lo sumo, según algunos expertos; ver este excelente documental "The End of Suburbia" aquí), el estallido de innumerables conflictos a escala planetaria se da por descontado. ¿Llegará un día en que una zanahoria valga más que un fajo de dólares? Probablemente, si esto sigue así.

Todos estos conflictos amenazan con producirse a nivel global y de manera global, invirtiendo la tendencia de que hasta ahora la globalización sólo traía cosas buenas... Lo global funcionará tanto para lo bueno como para lo malo. Por lo tanto, el control también tiene que ser global.

El mismo grupúsculo de poderosos de siempre, que se renueva en el tiempo con las generaciones, tiene decidido que ellos son la élite del planeta y que los demás sólo son los soldaditos, los proveedores de los brazos para trabajar. Y como toda mentalidad elitista tiene claro que el poder tiene que seguir quedándose de un solo lado y no ser compartido con los soldaditos, o éstos se les podrían subir a la chepa (véase la ilustración perfecta de este tipo de mentalidad en la archi-conocida, por otro lado, sociedad secreta nacida en la Universidad de Yale, EEUU: "Skull & Bones" - ver vídeo en YouTube aquí - que aparece al principio de la última película de De Niro: "El buen pastor". Miembros conocidos de esta sociedad son o fueron George W. Bush, George Bush padre, Harold Stanley - fundador de Morgan Stanley -, Russel Davenport - editor de la revista Fortune Magazine -, etc...)

Con todos estos datos en la mano, no queda más remedio que reconocer que ser objeto de un tracking tan detallado y continuo, todo ello "por nuestro bien", no puede sino hacernos sentir algo incómodos, por decirlo suave... A mí la verdad es que todo esto me recuerda extrañamente al experimento de la rana en la placa de Petri (que aparece en el documental de Al Gore, "Una verdad incoveniente"), a la cual le van calentando el agua cada vez más sin que se dé realmente cuenta de ello, porque se va adaptando, hasta que es demasiado tarde y acaba colapsando. Y aunque en esa ocasión se tratara de un tema relacionado con el medio ambiente, encuentro que la comparación es perfecta.

Relacionada: El mundo según Bush

viernes, mayo 11, 2007

El mundo según Bush...

... o del porqué Porfineslunes ha escrito dos entradas sobre política en la misma semana :)

Me escribe Cebolla en un comentario en la noticia sobre Blair:
Con esta entrada y con la de Sarkozy veo que te interesa la política internacional.
Bueno, me interesa lo justo, como a todo ciudadano al que le gusta estar informado. Y mira que no me gusta entrar en fregados de política en el blog, porque soy consciente de que por aquí pasan personas de todo tipo de ideologías y hay que quedarse neutral en este aspecto por respeto hacia ellas. Y además éste tampoco es el tema central del blog. Pero aún así hay cosas que sobrepasan el mero ámbito de la política y se vuelven de interés general, por lo que me permito citarlas y comentarlas aquí. Pero no me implico hasta el punto de tomar partido violentamente por unos o por otros. Más bien me inclino a tomar partido por una ideología u otra, pero sin personalizar.

Ahora bien, lo del tema de los tres mosqueteros estos y el follón que montaron los tres solitos manipulando datos, al margen de la ONU y otras pachangas con las que se nos quiere hacer creer que existe algo de control en este mundo frente al desbarre de los más poderosos, es que es épico.

Referente al tema de Blair y la guerra en Irak, no me parece que este sujeto hiciera lo que hizo creyendo cándidamente que estaba haciendo "lo mejor para el país". Hay pruebas (más allá de meros indicios) de que las armas de destrucción masiva nunca existieron, de que se invadió Irak por motivos de control de las reservas estratégicas de petróleo para afianzar la situación de EEUU en el mundo ante la próxima crisis energética que se avecina (lo que se llama "geopolítica"), de que numerosos responsables internacionales de organismos de control fueron apartados de sus funciones y vilipendiados en público por decir la verdad (Hans Blix, sin ir más lejos, el autor del informe sobre la NO existencia de estas armas), pero no la que Bush quería que se dijera, etc...

Para ilustrar brevemente el tema, voy a citar un párrafo sacado de la biografía de Hans Blix en la Wikipedia (él mismo aparece en el documental contándolo todo):

Pocos meses después el informe de Blix ante el Consejo de Seguridad recomendó la continuación de las inspecciones, que por el momento no habían hallado armas de destrucción masiva, pero éstas fueron interrumpidas por la invasión en marzo de 2003. Las armas no aparecieron, pero la administración norteamericana hizo lo posible por desacreditar a Blix y excusar su error de apreciación como inevitable.

El tema está suficientemente claro a la luz de las informaciones que han ido saliendo, y lo único que ocurre ahora es que estos políticos que impulsaron una guerra criminal sin justificación legal (invadir un país nunca lo es), tenían planeado desde el principio entonar el mea culpa cuando les llegara el ocaso de sus carreras políticas y ya el hecho no pudiera hacerles daño en sus carreras. Para muestra, la frase dicha por Blair ahora y la de Aznar hace unas cuantas semanas, cuando declaró (con su habitual "elocuencia"):

"Todo el mundo pensaba que en Irak había armas de destrucción masiva, y no había armas de destrucción masiva. Eso lo sabe todo el mundo, y yo también lo sé. Ahora. Yo lo sé ahora. Hmmm... tengo la problema (sic) de no haber sido tan listo de haberlo sabido... antes. Pero es que cuando yo no lo sabía, cuando yo no lo sabía... pues nadie lo sabía. Todo el mundo creía que las había, ¿sabes? Entonces eso es un problema, porque las decisiones hay que tomarlas... no a toro pasao, sino cuando está el toro sobre el terreno. Y es ahí cuando hay que torear [...]"
Lo mejor de todo es que NO todo el mundo pensaba que había armas de destrucción masiva, sino que los expertos precisamente NO lo pensaban y se hizo caso omiso de ellos, porque lo que pensaban no convenía a los que no pensaban como ellos (¿me se entiende? es que trato de imitar a Aznar, a ver si me sale...)

Me gustaría, por ello, recomendar encarecidamente un excelente documental, Le Monde selon Bush (El mundo según Bush), realizado por la cadena estatal France 2, probablemente el mejor y el más lúcido que se haya hecho hasta ahora sobre Bush, la mentira de las armas de destrucción masiva en Irak (porque lo fue), la guerra contra el terror como cortina de humo inventada por los EEUU para justificar intereses petrolíferos de los miembros del Gobierno estadounidense, próximos a Bush, y el papel jugado por éste como pura marioneta en los acontecimientos que siguieron al 11S.

Mucho se ha escrito sobre esto y llevamos años leyendo cosas por aquí y por allá, pero este documental lo resume todo y de una manera magistral. En él se puede ver a los propios norteamericanos que reniegan de la política de Bush y de sus motivaciones.

Dejo un extracto disponible en Dailymotion, pero desgraciadamente para los que no hablan francés, la voz del locutor se sobrepone por encima. (Para los que sí lo hablan, el documental entero está disponible en trozos aquí).

Aún así, he conseguido encontrar unos extractos que dan idea del documental aquí, donde hablan en inglés y está subtitulado en francés, por lo que se puede entender sin mayor problema (hay 10 segundos de publicidad al principio pero luego arranca en seguida).

Y pinchando aquí está disponible una sinopsis en castellano.

lunes, abril 16, 2007

Pues sí, la mayoría mentiría...

Ayer fue meneada mi historia acerca del "Mentir para conseguir un trabajo". No hace falta decir que el contador de visitas explotó entre ayer y hoy (3600 visitantes únicos) , ya que además de ser meneado, el artículo alcanzó la portada (sí, estoy emocionado porque ha sido mi primera vez con una historia mía ... ;) La anterior fue con la historia del mobbing en Carrefour, pero ésa era una noticia referida en este blog.)

En fin y resumiendo, que a cuenta de tanto meneo, y como quiera que había puesto una pequeña encuesta al final del artículo, con una sencilla pregunta: "Mentirías para conseguir un trabajo: sí o no", pues me ha venido de perlas porque he obtenido unos resultados totalmente significativos estadísticamente respecto a este dilema moral que (me) planteaba: cerca de 400 respuestas (...and counting), donde entiendo que se incluyen todo tipo de edades, sexo, perfiles profesionales, etc... con la característica en común de ser usuarios de Internet y lectores de medios de información masivos como Menéame.


La respuesta ha sido inesperada (al menos, para mí, que creía que el mundo era diferente, jaja):
una aplastante mayoría (71%) mentiría por un trabajo. La razón más esgrimida ha sido la del revanchismo:
si la empresa nos miente todos los días, ¿por qué yo a ella no?

(Para ver las respuestas en Menéame: click aquí.)

También hay que decir que los jóvenes y las mujeres (lo deduzco por sus nicks y por conocerlos un poco de Menéame) han sido los más duros respecto a mentir: ellos NO lo harían y además se permiten dar consejos al respecto...

Interesante, en todo caso, experimento social si he logrado obtener una respuesta estadísticamente tan contrastada por la cantidad de respuestas (con este número de respuestas el márgen de error es +/- 4%; además un estudio de este tipo debe de ser único en España, me imagino, por la naturaleza de la pregunta). La respuesta que yo buscaba (entre los escasos y tímidos 5 votitos del principio) ya la tengo: somos un país de mentirosos, así que ya puedo dormir tranquilo. Ahora sé que los de mi empresa, los que yo creía que habían mentido, en efecto, lo han hecho... Dulces sueños.

PS: También me gustaría decir que con mi artículo no pretendía decir en ningún momento que había que mentir para conseguir un trabajo o que la única forma de conseguir uno era no diciendo la verdad, como alguno de lectura demasiado rápida lo ha interpretado por ahí con titulares amarillistas. Lo que yo he hecho ha sido una reflexión en voz alta respecto a una opinón expresada por un colega (consultor él y bastante mentirosillo, por cierto; ¿los mentirosos abundan en esa profesión? con todo mi cariño por mis lectores consultores, por supuesto)

lunes, abril 09, 2007

¿Mentir para conseguir un trabajo?

Supongamos que estás sin empleo... o en un empleo que odias con todas tus fuerzas, donde el jefe te hace la vida imposible, y donde no ves la hora de salir y olvidarte (si es que puedes) de todo. Tienes cierta experiencia laboral, incluso te consideras un profesional competente (ahí está el fallo, muchas veces... bajando la cabeza te iría mejor, seguramente, pero no es lo tuyo). En tu cabeza surge la idea, que martillea cada vez con más fuerza, de que dejes ya de una vez tu desgraciada situación atrás, que empieces de nuevo en un nuevo sitio, con nuevos compañeros y jefes, donde el levantarse por la mañana tenga algún sentido...

Pero hete aquí que por H o por B tu CV no pasa las cribas de otras empresas. Mandas curriculums (o curricula...) y más curriculums, estás pendiente del Infojobs y del Infoloquesea, pero las ofertas no llegan, o no llegan las que tú quisieras. Y es que debes de estar haciendo probablemente tu búsqueda al revés de cómo deberías:

Ilustración: El Blog Salmón

Ocurre que en unas empresas el nivel de responsabilidad del puesto está muy por debajo del que tenías antes, en otras el salario no compensa, por último algunos de tus potenciales futuros jefes te dan miedo ya incluso antes de empezar a trabajar para ellos... entonces ¿cómo será después, cuando la fase de "seducción" se haya acabado? Temblando te quedas.

Y hete aquí que lo que se aventuraba como una opción lógica y medianamente fácil, no lo es en absoluto. Te apetece cambiar, irte, olvidarte, pero los puestos que quieres no te los dan por un montón de razones, todas excepcionalmente válidas:

- porque no conoces a nadie dentro de la empresa
- porque no te estás acostando con nadie dentro la empresa
- porque tu papá no es nadie de la empresa (¡ay!)
- porque no has ido a la mega escuela de negocios chupiguay del paraguay, donde hayas podido hacer esos amigos tan necesarios ahora...

¿Y qué es lo que te queda? Muchos dicen que no, que no mientas, que eso ya no se lleva, que te pueden pillar y mil cosas más. Ya, te pueden pillar, pero eso sólo si consigues antes que te contraten... para lo cual, se te ocurre que mentir no puede ser tan malo. Al fin y al cabo, las empresas mismas mienten y todos los días, eso está ya más que aceptado: que si menos días de vacaciones que las que te habían prometido, que si de formación naranjas de la China, que si el transporte te lo pagas tú que te traigas la comida en un tupper que es más sano porque no hay tickets restaurante, que si donde dije digo digo diego, que si esto, que si lo otro... Y luego no digamos cómo siguen mintiendo: en los aumentos de sueldo, en el reconocimiento de los méritos (tus méritos, que otro se llevó delante de tus narices en esa mega reunión donde importaba tanto marcar puntos), en la parte de variable de tu cifra global de sueldo, en el sistema de reconocimiento de méritos, etc, etc...

Con lo cual se apodera de tí una idea, una necesidad: ¡les voy a pagar con la misma moneda! Dicho y hecho: decides pasar a la acción, pero antes te preparas. Para ello, amigo valiente, estos consejos:

Cómo conseguir un empleo para el que realmente no estás cualificado

1. Prepara bien tu entrevista. Ir bien preparado es más importante que tus conocimientos o experiencia.

2. Adapta tu CV. Piensa en la manera en la que puedes utilizar partes de tu experiencia para adecuarlas al trabajo. Piensa creativamente.

3. Consigue la entrevista en sí. Sigue todos los buenos pasos de una buena entrevista para no dejar resquicio a dudas o "peros" por parte de tu entrevistador. Cuantas menos preguntas trampa le des oportunidad de hacerte, antes saldrás airoso.

4. Ten confianza en tí mismo. Sé proactivo, positivo, dinámico. Convencerás antes a tu interlocutor de tus cualidades profesionales globales, sin pararse a pensar tanto en los detalles.

5. Trata de caerle bien al entrevistador. Se suele contratar antes a gente que nos cae bien que a la que tiene más conocimientos objetivos.

6. Sé abierto a posibilidades de formación adicionales que puedan completar tus conocimientos relativos al puesto. Véndelo como una cualidad tuya en lugar de un hándicap.

¿Es lo anterior mentir? No, todavía no. Es "embellecer" el curriculum. Pero ahora surge la pregunta: ¿y si fueras más lejos? Mentir, por ejemplo, sobre los puestos que has desempeñado (suponiendo, claro, que al menos tengas una más que ligera idea de en qué consistían), ¿lo harías? ¿Y sobre el lugar de tu formación? ¿Te arriesgarías hasta el punto de poner una Universidad donde no estudiaste pero que es una de postín? Casos no han faltado últimamente de CV falseados de responsables importantes de instituciones como la mismísima ONU. Sobre la empresa ya es un poco más difícil, porque eso cantaría demasiado.

Pero... mentir sobre un puesto es lo que hace la gente continuamente... ¿o no? Basta echar un vistazo a redes sociales como Xing, y puedo ver unos cuantos perfiles de gente que ha hecho Universidades importantes pero que picaron Excel como el más mindundi de los curritos y luego ponen eso de "responsable de cuentas y de un equipo de X personas"... Sin cortarse un pelo. Sin entrar a considerar si está bien o mal (mentir sobre eso les sirvió para conseguir trabajo en otras empresas en otros países), la realidad es que se hace. Como saltarse los límites de velocidad: nadie va rápido, pero luego llegan unos papelotes a casa...

Todo esto se complementa fenomenalmente con el hecho de que la mayor parte de los consultores de RRHH e incluso responsables de RRHH en empresas (ya, ya sé que aquí habrá alguien que dirá que no, que no todos son así; por supuesto, estoy hablando de mayorías) no tienen mucha idea (por no decir algunas veces que no tienen ni p* idea de lo que están preguntando), así que con que les vendas la moto, hecho.

Y, ¿qué pasa si consigues el trabajo? ¿Y si llegas y no sabes de qué va el tema que te van a encargar? No te preocupes: a menos que se te pida ser un científico nuclear o trabajar en algo terriblemente específico, tus carencias podrán pasar más o menos bien los primeros días, e incluso las primeras semanas, bajo la excusa de que estás desorientado y necesitas adaptarte. Date cuenta de que en las empresas los listillos de nueva incorporación no suelen caer bien, así que cuanto más pidas la ayuda de otros para que te enseñen, mejor será para tu imagen social.

Aprovecha para informarte sobre aquello en lo que vas a trabajar a través de amigos, conocidos, cursos por internet, leyendo, etc... Cuando llegues a la empresa, el propio día a día hará el resto. Conozco a gente (mucha) que incluso después de años en su puesto no se enteran de la mitad de las cosas que se les piden. Y de todas maneras, lo que te pidan hacer en una empresa, a nivel general, será siempre inferior a tu formación o a lo que pone sobre el papel. Salvo que seas una auténtica calamidad y tengas nula capacidad de aprendizaje, el gran terremoto no debería pasar.

Y ¿por qué me estoy preguntando todas estas cosas y escribo este post? Pues porque un amigo me lo preguntó un día y yo le respondí con indignación que yo no haría nunca eso, que mentir está muy mal y que más tarde o más temprano te acabarán cogiendo. Después de surgir el tema más veces en la conversación empecé a pensar que en realidad, y dependiendo del área de trabajo donde estés, más o menos cualificaciones a priori no incidían fundamentalmente en el desempeño posterior del trabajo. Lo que cuenta es tener inteligencia y capacidad de aprendizaje. Y capacidad de supervivencia. Y eso se demuestra siendo más listo y sabiendo avanzar por el camino saltando de piedra en piedra. No por nada (aunque se trate de un hoax = historia inventada en toda regla, pero tiene su gracia) un empresario español se atrevió a confesar (aunque de mentirijillas) que el secreto de su éxito era robar. ¿El suyo y el de cuántos más en este país, porque yo sí que creo que muchos se hicieron ricos robando? (véase las grandes fortunas de los pijoricos de la márgen derecha bilbaína, la aristocracia de Las Arenas y Getxo, que fundaron los cimientos de su nobleza dineril en el contrabando de armas durante la Guerra Civil española).

Pues hasta aquí el post incorrecto del día. No entro en si es moralmente reprobable o no (mentir no está bien en casi ninguna situación, salvo en aquéllas de pura supervivencia, ¿o no es lo que hacen muchas madres por sus hijos?). Me parece que pasa. Y que si pasa, hay que reconocerlo. Estaré atento a cuántos llegan aquí por la búsqueda "conseguir trabajo mintiendo a la empresa". A saber cuántos de mi empresa no entraron mintiendo desde el CV, cuando aún hoy, muchos años después siguen haciéndolo... Y no les ha ido mal. Y tampoco pierden el sueño, todo lo contrario. Habrá que planteárselo.

jueves, marzo 15, 2007

De cuando la estupidez alcanza límites inimaginables

Este vídeo da miedo, repelús, provoca risa, pero sobre todo, te dejará con la boca abierta. Si no te lo crees, te reto a que lo veas sin que se te abra la boca por la incredulidad que te provocará tamaña sarta de tonterías puestas juntas.

Y pensar que éstos tienen derecho a votar...



domingo, febrero 25, 2007

Todo el mundo hace copy-paste

Al hilo del post del otro día sobre el talento donde hacía referencia al hecho de que sí es necesario el talento - ese rasgo diferencial - para tener éxito, leo este otro post en un blog de Marketing donde se hace mención a la falta de originalidad y escasa capacidad de inventividad que quedan hoy en día en el mundo de la empresa (yo diría que en el mundo, en general, pero sobre todo en el de la empresa).

El autor cuenta cómo cada día hay menos cosas que le sorprenden: los mensajes publicitarios siempre son los mismos, las cartas de los menú siempre están presentadas de la misma forma, las sonrisas de las azafatas en los aviones siempre son iguales,..., es decir, mucha uniformidad por todas partes en el mundo (basta con darse una vuelta por Paris, Madrid o Londres, cada vez más nos encontramos con la misma retahíla de tiendas uniformizadoras en todas partes: Zara, Gap, Sephora, Nike, Adidas, etc...). Lo original pierde fuerza y presencia, todo el mundo hace copy-paste.

No es de extrañar, entonces, que a poco que algo sea original e interesante, la gente se abalance a por ello enseguida. En realidad, no es que ya no queramos originalidad y cosas auténticas, es que cada día hay menos talento (y ganas de sacarlo) para aportar innovación.

¿Acaso tan difícil es tener ideas nuevas o es que, simplemente, en un mundo tan automatizado y "en serie" como éste, la inventividad ya no está de moda?

sábado, febrero 03, 2007

Nosotros somos el Gobierno y tú no

Aprovecho para decir que voy a ir abriendo un poco la temática de este blog, aunque siga siendo una bitácora esencialmente dedicada al mundo del trabajo, porque

a) me apetecía desde hace mucho tiempo abordar otros temas dentro de mi experiencia bloggera

y

b) no tengo tiempo para crear otro blog específico con el tema, mantenerlo, hacerle la publicidad, organizar el seguimiento, etc, etc... (que esto, a veces, se parece más a un negocio que a otra cosa)

Inauguro, por lo tanto, una nueva categoría titulada "políticamente incorrecto", que agrupe esas noticias que nos dan una visión distinta al "pensamiento único" que se nos quiere colar todos los días.

Para abrir boca, nada mejor que el siguiente vídeo (en inglés), donde se da una vuelta de tuerca a las típicas campañas políticas norteamericanas, en las que un señor con voz profunda desgrana una por una las cualidades del candidato de turno y los (enormes) defectos del contrincante. Aquí todo empieza muy patriótico para, poco a poco, tornarse más crítico con las realidades cotidianas.

Verdades como puños a cuenta de una frase "Nosotros somos el Gobierno, y tú no"... que exige a los ciudadanos que:

- no pregunten
- no se rebelen
- no piensen

y, sobre todo,

- ¡que consuman!

Recomiendo de verdad su visionado, porque es para morirse de risa en algunos momentos, y deja, por lo menos, una mejor imagen de los norteamericanos, sabiendo que entre ellos los hay que piensan de forma crítica y no se dejan engañar por las apariencias.