domingo, junio 03, 2007

Tipologías de jefes: ¿es cierto eso de que las mujeres son peores jefas que los hombres? (Parte I)

Ufff, caliente tema. Ardiente. Al rojo vivo. ¿De qué pie cojea cada sexo?

¿Cuántas veces no ha salido esta pregunta en el ámbito laboral?

Voy a hablar desde mi experiencia propia. He tenido jefes y jefas, malos y malas, regulares, soportables, insoportables, quisquillosos, acosadores, idiotas, inútiles, de casi todos los colores, que parece mentira que en tan sólo unos años uno acabe conociendo a tanta fauna humana.

Empecemos con los jefes: ¿cómo son esos que son buenos y que les diferencia de los malos? En concreto, creo que hay varias tipologías de jefes hombres:

- los vagos y los inútiles, alias los trepas: esos que son trepas por naturaleza, que han entrado en la empresa por enchufe o por algún tremendo golpe de suerte. Van dando bandazos por la empresa, algunas veces presos de un ataque de buena suerte, otras relegados a los bajos fondos de algún departamento sotaneril. Los he visto desde meros vendedores aupados a puestos de Directores de Marketing de países europeos, a "fichajes estratégicos" traídos desde otras compañías, que una vez dentro de la mía, sufrían de la marginación lógica y normal que se da en esos casos, y que a veces puede durar toda la vida, cuando los de dentro no quieren reconocer y aceptar a los de "fuera". Cruel, como todo, pero cuando el jefe es realmente inútil, casi que te alegras de que acabe siendo marginado, así probablemente hará menos daño por ahí.

- los que no saben por dónde les da el aire, pero en el fondo son unos buenazos: esos que ponen lo mejor de sí mismos en el trabajo, pero que adolecen de una cruel falta de capacidad y de brillantez. Con un poco de suerte, pueden llegar a puestos más o menos importantes en la empresa, pero son capaces de ahogarse en un vaso de agua. Si cometen errores de management, la mayor parte de las veces no es por maldad, sino sencillamente por incompetencia. Hay que perdonarlos, pero hay que mantenerse alejado de ellos, puesto que no le benefician a uno nada en la carrera, como no saben ni siquiera dónde están ellos, menos van a saber dónde estás tú y a dónde quieres llegar. Inutilizables como referencias profesionales.

- los malos/crueles aka los acosadores: los auténticos hijos de puta de los que todo hijo de vecino quiere escapar. Más aún si ocurre que el subordinado es una buena persona. El abuso está asegurado. Son la tipología típica del acosador moral o sexual, o ambos reunidos en la misma persona (una joya, ya se ve). Lo malo de estos personajes es que sí tienen poder en la empresa, muchas veces mucho poder, por lo que interesa tenerlos como aliados. Aunque nunca como amigos, porque lo único que harían sería abusar de esta amistad. La situación ideal para conseguir hacer carrera sería caerle en gracia a alguien así en la empresa, por cualquier motivo que no sea sexual (ojito con los jefes a los que les caen demasiado bien algunas empleadas, muchas de ellas acabarán o de baja laboral por acoso, o despedidas de la empresa por denunciar los abusos). Estos son los que copan la mayor parte de los posts envenenados de la mayoría de blogs de empleados maltratados y abusados. Ellos solitos constituyen el leit-motiv de un porcentaje altísimo de los artículos de la blogosfera, compartiendo gloria junto con el último producto de Apple o los links de descargas de películas por Internet. Quizás porque el anonimato de un blog sea la única manera de desahogarse y denunciar estas actuaciones que suelen acabar con la mayoría de sus empleados en la consulta psiquiátrica o en la cola del paro.

- los guapos/afortunados/exitosos: los tocados por la varita mágica de las cualidades personales. Suelen ser el 1 o el 2% de los managers de todo el mundo. Son esos tipos apuestos, de buena carrera y/o familia, casados con una mujer preciosa y con un trío de críos dignos de portada de revista. Son deportistas, afables, con carisma natural, se las llevan de calle a ellas y a ellos los tienen dominados. Magnéticos, realmente eficientes, con ideas propias a veces, tienen carreras fulgurantes, con ascensos regulares cada dos años. Exudan optimismo y éxito. El tipo de jefe ideal, aunque siempre pueden tener sus defectillos: a veces meten demasiada presión, otras delegan en exceso, pero nunca se caen de la rama a la que están firmemente agarrados. Sobra decir que tener a alguien así como jefe directo es el pasaporte seguro al éxito y a la fama: el afortunado subordinado que sea eficaz y que le sirva como apoyo en interno, se verá recompensado con unas valoraciones y recomendaciones profesionales excelentes. Única pega: son bastante machistas, aún detrás de su cara de afables/amables/encantadores con las mujeres, y como se saben tan deseados, evitarán pasar demasiado tiempo en compañía femenina, aunque sea en el trabajo, por el qué dirán. De promocionar a alguien, lo harán de preferencia con alguien perteneciente al género masculino, para evitar levantar sospechas y en parte también porque piensan que las mujeres son menos eficientes, básicamente porque evitan pasar mucho tiempo con ellas. Así es la vida. Y este elemento pesa mucho más en sus decisiones de lo que a veces uno se pueda imaginar... Y es que en estos casos, las (guapas) mujeres que tienen en casa también están al acecho y podrían sospechar de cualquier maniobra semejante. Hay que mantener la paz en casa.

Más o menos estas son las tipologías de jefes hombres, con todas las variaciones que a uno se le puedan ocurrir resultado de mezclar estas características. Mañana la segunda parte con las tipologías de las mujeres.

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Seguir leyendo 2ª parte: Tipologías de jefes: Las Mujeres

Relacionada: Tipologías de jefes: ¿es cierto eso de que las mujeres son peores jefas que los hombres? (Parte III - conclusiones)

4 comentarios:

Fred dijo...

Me gusta tu blog. No lo conocía!

Doctora Yvonne dijo...

Sólo he tenido una jefa mujer y la he pasado muy mal. Era déspota, competitiva, injusta y tenía un problema con la ira. Además, tenía toda la banca porque se había acostado con el jefe máximo de esa empresa durante unos cuantos años, terrible.
Porfines, te felicito por el "chapa y pintura" que le hiciste a tu blog. saludos!

porfineslunes dijo...

fred: gracias! ya te dije que a mí el tuyo también me gustaba... :)

doctora: las mujeres suelen tener la mayoría esos graves problemas con la ira no controlada, qué le vamos a hacer.

Por cierto, gracias por lo del rediseño del blog, la verdad es que el anterior se había quedado algo desfasado y ya no me "inspiraba". Con este desde ayer las ideas me fluyen de nuevo con rapidez! ;)

cebolla dijo...

Lunes, también pasé por varios tipos de jefes y jefas. Siento que un varón es mejor jefe simplemente por la forma en que se relaciona con los demás: es más directo. No es que los varones sean más capaces, encaran las cosas de otra manera.

En caso de haber enfrentamiento, la mujer suele usar trucos en los que busca colocarse como la parte débil usando tácticas de manipulación más sutiles de las que puede emplear un hombre. Y las guerras entre mujeres suelen ser peores que entre los varones.

A mí también me gustó el cambio que le hiciste al blog. Se ve más claro.