domingo, septiembre 02, 2007

Contratar en base al prestigio: vender humo a largo plazo

Leyendo un interesante artículo en el blog de Ariadna y el hilo, titulado "A largo plazo, todos muertos" en el que se menciona que las decisiones humanas tienden a ser diferentes y más generosas mientras el horizonte temporal sea más lejano (ver el estudio de Harvard), me ha venido a la mente esa típica estrategia de las empresas de intentar contratar a gente en base al terrible "prestigio a largo plazo" que supone trabajar en tal o tal organización, aún cuando el salario que ofrecen es miserable.

Las empresas son listas: venden humo a largo plazo (que puede que nunca llegue a materializarse en nada beneficios para el contratado, como veremos luego). En el corto plazo, sin embargo, la empresa sale ganando puesto que ofrece bajos salarios intentando vender la moto de que se sale ganando en "prestigio". Y así la gente traga el humo, porque cree que a largo plazo eso le beneficiará, aún cuando a corto plazo se mueran de hambre y estén infravalorados salarialmente. Lo hacen porque se dejan engañar por esa perspectiva del "largo plazo" a la que alude el estudio, según la cual cualquier panorama gana puntos positivos cuando más lejano en el tiempo se ve.

Para empezar un ejemplo sobre cómo toman el pelo las empresas en las entrevistas de trabajo. Hablando con una amiga hace unos días precisamente me contaba la entrevista que tuvo recientemente en IKEA para ser Responsable de Departamento. El salario era miserable pero a cambio no dejaron de repetirle eso del "prestigio que supone para tí trabajar para una empresa tan conocida como IKEA". Y le prometían además numerosos "beneficios sociales", la misma cantinela de siempre, aún cuando en ningún momento fueron capaces de concretarle ninguno de ellos más allá del increíble beneficio que suponía comerse el menú de IKEA al mediodía al módico precio subvencionado de ... ¡2 euros!, cuando todo el mundo sabe que ese menú no cuesta más de 0.5 euros a la empresa. ¡Ya! El salario propuesto era un 25% inferior al que ella estaba percibiendo en esos momentos, y eso en una mediana empresa, sin tantas ínfulas de "empresa internacional", etc... Aunque como yo le decía: mal asunto intentar sacarle más dinero a una empresa como IKEA, cuando todo el mundo sabe que la filosofía de esta empresa es el máximo ahorro de costes, rayando en la racanería.

En fin, que me recordó ese tan manido discurso de cualquier empresa medianamente conocida a nivel internacional: "el prestigio". Pues lo siento, pero del prestigio no se come. Ni a corto ni a largo plazo. Porque lo que suele pasar, y lo que la gente suele ignorar (de ahí muchas desilusiones más tarde en la vida) es que empezar cobrando una m*** al principio de la vida laboral sólo por estar en una empresa con prestigio, pensando que luego ese prestigio le ayudará a uno a conseguir otro trabajo mejor pagado en otra empresa es una quimera.

Lo que suele pasar con mucha más frecuencia es que pase uno de estar mal pagado en una empresa conocida a estar peor pagado en otra, en caso de que quisiera cambiar. Porque contrariamente a lo que se suele creer, no es en las multinacionales donde mejor se paga (pero esa será materia de otro post). Y cuando cambies de trabajo a otra empresa serás un advenedizo que no empezará cobrando lo que cobran los que ya llevan tiempo allí. Así que date por jodido por partida doble: has sacrificado muchos años cobrando una gran M pensando en que eso que te vendieron en la entrevista de trabajo, a saber, el famoso "prestigio", te iba a ayudar a prosperar en la vida.

Falso (en un 90% de los casos). Porque muchas empresas no pagan por lo que vales, sino que pagan lo que les cuestas: es decir, no te van a pagar más por el prestigio. Tan sólo representará para tí una diferencia cualitativa para ser contratado, pero el salario es innegociable para tí.

¿Y por qué pica entonces la gente? Porque cuando empiezan ven el prestigio como algo muy a largo plazo, no se paran a pensar en lo que realmente quiere decir ni tampoco en si el prestigio tiene valor de cambio en el mercado de trabajo. En algunos casos, sí, pero en mucho otros no, como dolorosamente comprobarán más adelante...

Y así tragan los novatos: firman contratos miserables y precarios atraídos con el gancho del "prestigio" que les promete muchas cosas a largo plazo, pero sólo miseria a corto.

¿Es la ceguera del "largo plazo" a la que alude el estudio, que nos impulsa a creer en un mejor panorama a largo plazo de lo que lo haríamos si nos estuviéramos planteando el corto plazo? Probablemente. Y eso es algo con lo que juegan los responsables de RRHH, que de tontos no tienen un pelo y de mercenarios sí, y mucho.
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3 comentarios:

jabel dijo...

Hola de nuevo, se me acaban las vacaciones y mañana vuelvo a la empresa que me contrató con la cantinela que tu escribes hoy.

Un apunte a tu bien explicado y real texto:
- hay otra trampa detrás del humo y es que si has permanecido un largo plazo de tiempo en una empresa de "prestigio" al intentar cambiar a otra, siempre apareces como sospechoso y te preguntan ¿por qué quiere usted irse de la empresa "presitigiosa" después de tanto tiempo?.
Da igual la explicación que dés, siempre te miran con sospechas.

Si no te importa te linkaré desde mi blog y siempre digo esto antes, por si no queréis vinculación directa.

Un saludo.

Cebolla dijo...

Sí, señor. 200% de acuerdo. Así es y como dice Jabel, cuando descubres el truco y te quieres ir, a la siguiente entrevista te miran sospechosamente por estar buscando un nuevo empleo a los 6 meses. ¡Mátenme!

Erkemao dijo...

También de acuerdo. Son los futuribles, que desde mi punto de vista consisten en promesas de futuro paradisiaco, pero imposible de fijar. Te venden la moto de que con el tiempo (inconcreto) cobrarás tanto o alcanzarás ciertas metas. Era la cantinela de un par de empresas en las que he estado. Como bien dices, un engaño. Pasan los años y todo son excusas y las palabras se las ha llevado el viento.

Espero impaciente el post sobre lo que se paga en las grandes o famosas empresas.

Saludos.