miércoles, agosto 13, 2008

Empleo: ¿cambiar o no cambiar?

Cuando resulta que estamos en una época donde los trabajos (los buenos, los de tu especialización) no crecen en los árboles, ¿qué vale más: arriesgar un nuevo cambio o aguantar un poco para ver si esto mejora?

La respuesta, de primeras, parece clara: ¡cambia! ¿Para qué quedarse cuando uno lo único que hace durante todo el día es pasarlo mal - con la carga de trabajo, con los compañeros, con los jefes -? Fácil decirlo, difícil hacerlo. Excepto en algunos campos muy especializados (medicina, enfermería, informática aunque cada vez menos) el resto de áreas están sobresaturadas en España. Aunque se tenga un buen perfil. Porque en España también hay menos empresas que en otros países. Si exceptuamos los bares y las playas, donde ahí sí, se pueden encontrar trabajos, aunque con esto de la crisis ni eso. Por una miseria, siempre puedes trabajar de camarero, ahí tu carrera no tiene límites y te puedes cambiar las veces que quieras.

El problema es que España no es Inglaterra, o Alemania o Francia, donde el número de empresas medianas y grandes supera con creces al de aquí. En este país sobran los trabajos de administrativo, secretaria, camarero, obrero de la construcción, pero ya es más difícil encontrar buenas oportunidades en los así llamados "trabajos de carrera". Por una mera situación del tejido industrial y empresarial. Luego salen los políticos y los "expertos" quejándose de que aquí todo el mundo quiere ser funcionario, la movilidad geográfica es muy poca y la gente no "sigue" el modelo norteamericano donde la gente cambia de media unas 5 ó 6 veces de trabajo a lo largo de su vida.

Vamos a ver: para empezar son muchas veces las propias empresas las que limitan la movilidad geográfica. Porque descartan muchas veces candidaturas provenientes de otras ciudades o porque indican directamente en la oferta de trabajo como prerrequisito "residencia en la misma provincia". Incluso a veces, llegando a extremos increíbles donde llegan a especificar el radio máximo de lejanía de la residencia del susodicho respecto a la de la empresa. ¿Pero no querían talento ante todo? ¿O ahora prima el que dos sujetos vayan a la misma peluquería como ayuda en el curriculum?

Por otro lado, tal como está la política de alquiler en este país, donde te piden 1200 euros de alquiler en Madrid por un piso de 70 m2, más un aval de ¡1 año! y la fianza, ni un director de empresa estaría dispuesto a alquilar en esas condiciones.

Como los trabajos no crecen en los árboles, como desplazarse por la geografía española es un calvario cuando de encontrar casa se trata y como todo son "facilidades" para el trabajador, resulta que más vale pájaro en mano que uno volando (¡¡ojalá fueran ciento!!). Y así se dedica uno a aguantar indefinidamente en trabajos que no le hacen la menor gracia, pero como aquí encontrar un trabajo en tu campo, más o menos bien remunerado (o al menos que te dé para pagar el alquiler y la comida) y con cierta proyección de futuro es más difícil que el que te toque la lotería, tenemos servida en bandeja la reticencia de los curritos a complicarse la vida.

Y todo esto, a cuenta de un post que he leído por ahí que trata del "stop loss" - concepto importado desde el mundo de la banca - o cómo establecer una barrera por debajo de la cual decidir no seguir en un mal trabajo, cuando lo que te prometieron no se equipara con la realidad. Está muy bien leerlo, a mi incluso me ha gustado mucho, pero lo malo es cuando uno se topa de bruces con la realidad, que las mejores teorías no se sostienen porque lo primero es comer, y luego lo demás. Y más en estos tiempos, en que comer se ha puesto tan caro.

Al final no sé si con la edad o la experiencia, el caso es que me estoy volviendo más conservador, y me atengo al dicho de más vale pájaro en mano, que ciento "cagando".

2 comentarios:

nuasala dijo...

Buenas.

Le sigo desde hace tiempo a través de una suscripción de bloglines. Sus artículos siempre me parecen interesantes. Le felicito por el blog.

Leyendo su entrada me surge el deseo de leer el artículo al que hace referencia. ¿Cuál es?¿Me puede facilitar un vínculo? Me gustaría leerlo con mayor detenimiento.

Gracias y continue blogueando.

porfineslunes dijo...

Hola nuasala,

gracias por tu interés en mi humilde blog, intento siempre hacerlo lo más interesante posible tanto para mí como para mis lectores.

Aquí tienes la fuente del post que menciono como referencia: http://mccormickyasociados.wordpress.com/2008/07/03/el-riesgo-de-las-transiciones-y-el-analisis-fundamental/