lunes, diciembre 11, 2006

Las cualidades de un buen jefe

¿Cómo tiene que ser un buen jefe? ¿Eres tú un buen jefe, más allá de un jefe eficiente? ¿Qué comportamiento del "gran boss" es el que le hace feliz al currito? El misterio de la Humanidad por fin desvelado. Aquí unas cuantas respuestas (según la consultora Otto Walter) diferenciando por sexos (pincha en la imagen para ver más grande):

















En resumen, ambos sexos coinciden en sus dos primeras preferencias: que el jefe sea coherente y consecuente (¡qué difícil tarea!) y que sea claro en sus decisiones y tareas. Pero a partir de ahí empiezan las diferencias y parece que los tan manidos clichés sobre los unos y las otras se confirman.

Así, las mujeres se revelan mucho más sensibles que los hombres en temas de interrelación social y emocionales, como son:

- el reconocimiento del trabajo bien hecho (45% vs 38%, ¿cuestión de inseguridad quizás?)

- la justicia y la equidad de su jefe ((39% vs 36%, probablemente más sensibilizadas por el tema de la discriminación sexual en el trabajo para según qué tareas, recompensas y ascensos)

- y un trato personal respetuoso (35% vs 26%).

Un factor especialmente revelador es el hecho de que las mujeres muestran mayor preocupación por que su jefe las apoye en el desarrollo de su carrera (40% vs 34% de los hombres). Puede ser por mayor ambición, pero lo más probable es que esta preocupación venga del hecho de que en muchas ocasiones las mujeres se ven relegadas a puestos de segunda y ven pasar los ascensos a sus colegas masculinos, por razones que muchas veces poco o nada tienen que ver con el trabajo per se (jugar al golf o al fútbol los fines de semana, por ejemplo, o compartir enormes cubatas a la salida del trabajo, suelen ser "pegamentos sociales" muy poderosos entre los hombres, y donde las mujeres salen claramente perdiendo por la propia idiosincrasia de estas actividades).

En cuanto a la parte masculina se diferencia de la femenina en que valora más temas más prácticos y de dirección, como en que prefiere que el jefe diga claramente lo que espera de sus "súbditos", así como que cumpla sus compromisos y que sea ejemplo de lo que predica (ahí se ve la imitación de roles).

Muy abajo del todo están, obviamente, las preferencias por que el jefe controle y exija.

A la vista de los resultados, parece deducirse claramente que el principal problema de los jefes es que no son suficientemente coherentes en su comportamiento, es decir, exigen demasiado a los demás y demasiado poco a sí mismos, entre otras cosas. Desgraciadamente, la coherencia suele ser una cualidad innata y no se puede aprender a partir de ciertas edades, así que poca solución le veo yo al problema, salvo mejorar los sistemas de promoción interna, que aseguren realmente que van a ser los mejores a quienes se van a encargar las mayores responsabilidades.

Como por H o por B este tipo de decisiones no se suele dar demasiado, esto no pasa de ser una utopía. Básicamente porque los mismos encargados de RRHH comparten muchas veces los mismos defectos que los expuestos antes, y, por lo tanto, no quieren dar paso a su restringida comunidad a elementos "perturbadores" que les puedan hacer quedar en evidencia. Esto, por supuesto, entre muchas otras cosas que se podrían enumerar, y, por supuesto, se trata de mi interpretación basada en la gente que he tenido la oportunidad de conocer: como siempre, habrá de todo en todas partes.

Mañana le daremos la vuelta a la tortilla y veremos las cualidades que un jefe quisiera tener en un buen empleado. Hmmm, ¡emoción, emoción!

4 comentarios:

Es lo de menos dijo...

Te garantizo que a mi si me gustaría "dar paso a mi restringida comunidad a elementos perturbadores como tu", aunque sólo sea por la frescura e ingenio que tienes al escribir.

Esperaré a tu vuelta de tortilla y seguiré aprendiendo...

porfineslunes dijo...

Hmmm, entonces es que tú compartes las cualidades de un buen jefe, y por eso no te da miedo dejarte "perturbar" por elementos como yo ;)

Seguiremos informando.

Antonio Arias dijo...

to por citar el link de la fuente. LLevo una hora buscando la web de esta consultora y nadie pone su link.
Gracias y felicidades por tan buena página.

cursos de direccion de empresas dijo...

Muy buen aporte. El liderazgo es un proceso que implica no solo la capacidad de tomar decisiones, sino la habilidad de desarrollar una cierta estabilidad emocional. Será fundamental adquirir la confianza pero al mismo tiempo el respeto de los dirigidos para que estos desarrollen tareas encomendadas de manera responsable y eficaz.