miércoles, noviembre 08, 2006

Entrevistas de trabajo excéntricas “a lo Google”

Es lo que cuenta un informático que se presentó a una entrevista de trabajo para una empresa madrileña: parece ser que el “efecto Google” se está extendiendo también al área de RRHH. Google es muy conocida por hacer pasar a sus candidatos pruebas de selección muy vanguardistas porque “sólo contratan a los mejores”.

La verdad es que, aunque el informático se queje de la prueba que le hicieron pasar, a mí no me parece mal del todo.

Véamos que cuenta (cito textualmente según el artículo aparecido en Barrapunto que puedes ver aquí):

Llamo síndrome Google, a esa extraña obsesión que tienen ahora todas las empresas por parecerse a Google, aunque sea un kiosko o un puesto de helados de ferias.
Esto va a cuenta de lo que me acaba de ocurrir esta tarde en una entrevista de trabajo. En la oferta, reza algo tal que así: “Somos la agencia de viajes en Internet con más crecimiento de España y sólo contratamos a los mejores!”. Y yo me dije “¡genial! ¡trabajaré con profesionales de verdad!”. ¡Ay, inocente de mí!

Cuando llegué a la empresa, no había nadie para recibirme, y una chica que encontré por ahí, me dijo que tenía que ir dos plantas más abajo… dos plantas más abajo me dijeron que… que era dos plantas más arriba. Y bueno… esto es un dato de la profesionalidad de la empresa, que ya me llamó la atención, pero pasé por alto, porque parecía que estaban en expansión de oficinas.

Tras abrirse la puerta de la sala donde estaban mis entrevistadores, salío un chico joven bastante alicaído. Y eso me puso en alarma. “¿Qué le habrán hecho al chico?”. Pronto lo descubriría…

Volviendo al tema principal, muchas empresas están obsesionadas con parecerse a Google, y uno de los aspectos más llamativos de Google, es cómo hacen sus procesos de selección. Recordemos… “Google sólo contrata a los mejores”. Pero claro… una cosa es Google, y otra una pequeña empresa de emocionados que creen ser Dios, digooo Google.

La entrevista, con los dos jefes de la empresa, comenzó un poco extraña, no sólo por el extraño acento de uno de los dos “jefes” que me entrevistaron, al que no entendía nada, sino por la falta de interés en mi trabajo y mi capacidad profesional, excepto algunas preguntas “sospechosas” de qué tecnologías usaba y cómo trabaja mi actual empresa (esta empresa y en la que estoy actualmente son competencia). Es decir, ninguna pregunta técnica que demuestre mi valor profesional.

Sin embargo, lo bueno llegó al final… ¡un puzzle! que por supuesto nada tenía que ver con la informática. No suelo hacer semejantes imbecilidades en una entrevista, y siempre me niego a hacerlas (así como tests psicotécnicos, test de inteligencia, o demás chorradas, que si no las hacen psicólogos no tienen ningún valor y pueden malinterpretarse). Pero esta vez, lo de puzzle me hizo gracia, y me dije “¿por qué no?”.

El primer “puzzle” era “di las veces que la manecilla grande sobrepasa al minutero en un reloj”. “Vaya, qué ambiguo”, me dije. “¿Y si es un reloj digital? ¿Será una pregunta de pega? ¿Qué tiene que ver esto con la informática? Tengo mucha calor. Estos están flipaos”… y bueno, muchas más cosas se me pasaron por la cabeza, menos la respuesta. Aunque al final conseguí sacar la solución al “puzzle”.

El siguiente problema era algo tal que así: “Cinco piratas encuentran un botín de 100 monedas de oro, pero son muy avariciosos y todos quieren quedarse con el botin. El capitán, uno de los 5 piratas, dice que propondrá un reparto de las 100 monedas, y la someterá a votación; si obtiene menos del 50% de los votos, el resto de piratas se amotinará y echará al capitán por la borda. ¿Cómo debe repartir el capitán las 100 monedas?”. ¿No es espeluznante? ¿Qué diablos es esto? O como dicen en Microsiervos… WTF (What The Fuck!? - Pero qué coño!?).

Tras leer semejante parida, les miro a los dos, vuelvo a leerlo, vuelvo a mirarles, sonrío… Poco me faltó para levantarme de la silla y salir de allí echando pestes y maldiciendo a todo el mundo por haberme echo perder mi valioso tiempo. Tras leerlo varias veces, mientras cuatro ojos ávidos de respuesta me estaban mirando, seguía sin dar con la solución. La CPU la tenía al 99% saturada con varios procesos zombis de maldiciones varias a mis entrevistadores. Y decidí acabar haciendo un kill -9 al proceso de la entrevista, y a todos sus hijos: “no, no encuentro la solución”.

Después me explicaron que era un “problema de reducción”… o_O ¿Un problema matemático? Pensaba que era un “puzzle”. Y ahora entendí por qué el joven chico anterior había salido de la sala tan cabizbajo… seguramente esa habría sido una de sus primeras entrevistas de trabajo, si no la primera, y estando tan nervioso como toca estarlo en esas circunstancias, le sueltan semejante abominación.

En fin… que esta empresa tiene el síndrome de Google: sólo contrata “a los mejores”, porque tiene procesos de selección “excéntricos”.

Por si me llamaran, cosa muy improbable (mi cara es el espejo de mi alma, más que nadie en el mundo, por desgracia para mí), me estoy preparando un “puzzle” para que me resuelvan mis “sabios” entrevistadores… y a menos que lo resuelvan, no trabajaré con ellos: “Díganme todos los números primos impares que existen, que no estén escritos en un reloj, y que los piratas del caribe desconozcan”. ¡Ah! ¿que no saben contestar? Pues lo siento mucho, pero el menda no trabajará en su empresa.

En fin, qué pena de parque empresarial español…

Hombre, yo creo que esta prueba está bastante bien. No sé de dónde se la han sacado ni si son los más indicados ellos y no un psicólogo para juzgar los resultados, el caso es que a mí me parece una prueba muy interesante. Te obligan a pensar “out-of-the-box”, a demostrar tus capacidades de liderazgo y de mando al tener que ponerte en el lugar del capitán y pensar como él, etc…

En definitiva, lo que quieren las empresas es que demuestres que tienes capacidad de resolver nuevos problemas, una vez hayas demostrado que ya sabes programar, o hacer hojas excel, o lo que sea. Desde luego, los que pasen la prueba aportarán un valor añadido a la empresa que otros que no la pasen. Yo creo que la clave no está tanto en dar con la respuesta correcta (no creo que exista una única), sino en verte razonar el problemilla y argumentar tu decisión.

Yo tengo en la cabeza una posible solución a este “dilema”, y tú ¿cuál es la tuya?

3 comentarios:

Victor dijo...

hombre viendolo asi la empresa al fin y al cabo es la que decide.
Al ser el pirata uno de los 5 a repartir ya se asegura un 20% del 100% al votar, solo nesecita que otros dos piratas voten a su favor para no ir por la borda no?. Pues en vez de hacer un reparto en partes iguales, el y otros dos piratas se quedan con un porcentaje mayor asegurandose de que no voten en su contra ya que, como son tan avariciosos quedaran satisfechos con llevarse mas que sus compañeros. Podria ser podria ser…

Señor Anderson dijo...

Se sabe de sobra que no hay prueba de selección como la "prueba del algodón", una prueba de desempeño profesional, por pequeña que sea. Ni pruebas psicométricas ni grafológicas (ay, que me da la risa de pensarlo) ni hostias.

Pero si nuestra cultura empresarial todavía no se ha quitado la boina, pues qué le vamos a hacer.

Anónimo dijo...

Si no haces reparto equitativo, nada impide que los dos elegidos te echen después por la borda y se queden con el 50% cada uno.

Lo mejor, reparto justo, 20% para cada uno y esperar que al menos 2 de ellos sean "buena gente" y apoyen la propuesta. Si estás en un nido de víboras, nada te puede salvar.

Obviamente no hay una única solución, que no es lo importante en la prueba. Lo que interesa es ver cómo desarrollas el tema y qué soluciones planteas, entre las muchas posibles...