domingo, noviembre 12, 2006

Se descubre el pastel: el porqué de la regularización masiva de inmigrantes

Leo con consternación la siguiente noticia del periódico Expansión en su sección de Empleo:
Todos los expertos coinciden: la reforma laboral que necesitaba la economía la han llevado a cabo los inmigrantes incorporados al mercado de trabajo tras la última regularización de ilegales en mayo del año pasado.
¡Ajá! O sea: que no regularizamos inmigrantes porque sea lo "humanamente comprensible" y porque nuestra moral sea la de la legalidad, sino porque queremos que los empresarios tengan de una vez lo que tanto pidieron en el pasado: menores costes laborales oficiales para el conjunto del mercado español, sin tener en cuenta para nada el desfase que pueda haber con el coste de la vida.

La CEOE llevaba mucho tiempo insistiendo en la moderación de los salarios españoles con las más diversas y pintorescas razones: que si hay que controlar la inflación (en la inflación española, desde hace 5 años, tiene más que ver el subidón bestial de precios con la introducción del euro que con otra cosa), que si es España va a perder competitividad (la competitividad se debería hacer, para un país de la UE como España, más en base al valor añadido que sean capaces de aportar sus empresas y a la calidad de sus productos, y no en función de mantenernos como uno de los refugios europeos de los bajos costes laborales para las empresas del exterior que vienen a invertir aquí), etc...

Y continúa el artículo:

Varios estudios recientes han apuntado a una importante moderación de los salarios. Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo, las retribuciones medias percibidas por los trabajadores habrían crecido en 2005 sólo un 2,3%, la mitad que en años precedentes.

Si bien es cierto que la mayor parte de los inmigrantes de nueva generación se concentran en los sectores de menor valor añadido y con escasa remuneración. Aunque el informe del BBVA también alude a las causas de los menores salarios de los inmigrantes, que se derivan de las dificultades de encontrar empleo "con independencia de los años de residencia y de participación en el mercado laboral", sin que se aprecie la influencia de su formación profesional en el empleo. Es decir: contratar biólogos para hacer de cajeras en el supermercado...

Esto no deja de ser preocupante, ya que los empresarios van a aprovechar las cifras oficiales para apretar todavía más las tuercas a los sindicatos en materia de negociación de convenios colectivos, cuyos mínimos se rebajarán irremediablemente, tal como lo indica el Banco de España:

El Banco de España alertaba en su último Boletín Económico de que el crecimiento de las remuneraciones en el primer semestre –del 2,7%–, "se encuentra por debajo de los salarios negociados en convenios colectivos", debido a la incorporación de los trabajadores extranjeros al mercado laboral.
Partiendo de la base de que yo considero que si los inmigrantes tienen entrada fácil en España, tengan o no contrato en el origen, es responsabilidad de la ley de inmigración hecha por las autoridades españolas, estoy por no apuntar con el dedo a los que vienen de fuera sino a los que gobiernan desde dentro en esta cuestión de retroceso de las condiciones salariales (y también laborales en su conjunto, pues cada vez hay más empresas donde exigen trabajar más horas al día de lo estipulado, e incluso los sábados, escudándose en el lema "si no te gusta, hay un montón fuera que esperan a coger tu puesto").

  • ¿Cómo hacer una reforma laboral encubierta del mercado de trabajo español, habida cuenta que la CEOE lo intenta desde hace lustros pero no lo consigue del todo y que los sindicatos españoles se opusieron a ella?
  • ¿Cómo conseguir bajar los costes laborales, dándole lo que pedía al lobby de los empresarios que financiaron campañas políticas, sin que ello suponga un coste político "a priori", posicionándose durante la campaña electoral y arriesgándose a perder votos fácilmente? (El que suponga un coste político "a posteriori", eso se verá en las próximas elecciones seguramente, pero, mientras tanto, "que nos quiten lo bailao".)

Pues con argumentos demagógicos de que hay que ser "humanitarios" al acoger a oleadas masivas de inmigrantes y de que el mercado español "lo necesita" para mantener las cotizaciones a la Seguridad Social por el envejicimiento de la población, lo cual, sin duda, "beneficiará a los españolitos"... Más demagogia no se puede hacer.

Mientras tanto, ésta es la realidad, confirmada ahora por un periódico de gran tirada nacional.

Para ser justos, hay que decir que se viene permitiendo la entrada de inmigrantes de forma ilegal incluso antes de que el PSOE (que ha sido el que los ha regularizado masivamente) accediera al poder. Es decir, aunque en menor medida, con el PP en el poder también entraban muchos de forma ilegal, y se quedaban aquí. ¿La diferencia? Que trabajaban en negro, con lo que aún mejor para los empresarios, que se ahorraban las cotizaciones a la Seguridad Social.

La pasmosa faciliada de entrada en este país es tanto así que la ley española contempla para muchos sudamericanos el derecho a entrada sin visado en territorio español, apoyándose en razones de proximidad cultural y lingüística, ¿Casualidad?

Por otro lado, el "efecto llamada" está cuidadosamente estudiado, ya que lógicamente, cuantos más entren, más presión a la baja se hará sobre los salarios. De esta manera, se introducen tensiones en el mercado laboral, pero de una manera indirecta, dejando en manos de los inmigrantes que atraigan nuevos flujos a España, y sin que el gobierno se "pringue" directamente en la refriega ("si vienen es porque quieren ¿no?, nosotros no los obligamos"...). Menuda doble moral del partido supuestamente "obrero y socialista". (Además, aunque esto les pase factura en las próximas elecciones, el daño ya está hecho, y los que están aquí de forma regular, dejándose explotar por los empresarios, se seguirán quedando aquí.)

Por otro lado, el tema espinoso de las "contrataciones en origen", no ha sido nunca un tema interesante para el Gobierno, ¿por qué? Pues porque lo que se quiere es tener el máximo número de gente disponible ya, presta para ser contratada en cualquier momento, y que ejerza mayor presión, tanto sobre los salarios como sobre las condiciones del empleo (horarios abusivos, falta de vacaciones remuneradas, sindicalización, etc...). Eso de la típica frase: "si protestas, hay 10 más esperando a coger tu puesto y contentos de que se les van a hacer los papeles de regularización por empezar a trabajar".

Además, si las autoridades están tan preocupadas por el envejecimiento de la población y las bajas tasas de natalidad, ¿no sería mucho mejor impulsar la natalidad pero dentro del país? Aunque desde luego mucho más caro...
  • Sería mucho mejor tomar consciencia y actuar sobre la inflación de los precios de la vivienda, que impiden a muchos jóvenes no ya independizarse, sino formar una familia, y aún en el caso de que la formen, muchos no pueden pasar de tener un único hijo porque los salarios no dan para más después de pagar la hipoteca...
  • Actuar sobre los salarios al alza, es decir, reformando el mercado laboral para no permitir que los salarios mínimos de entrada en las empresas bajen cada año para los recién licenciados, llegando a extremos ridículos de 14.000 euros como pasó recientemente en el Foro de Empleo 2006 en Madrid, y eso tratándose de grandes multinacionales.
  • Promover ayudas a la maternidad y facilidades para la conciliación de la vida laboral y personal, al igual que hacen otros países europeos, sin ir más lejos, Francia (otro día hablaremos de las condiciones laborales para las jóvenes mamás en Francia o Alemania, por ejemplo...)
Pero en lugar de todo esto, que es costoso de llevar a cabo, que exige una verdadera labor de Gobierno y "pringarse", las autoridades han tirado por el camino más fácil y más inmediato, y es el de la moderación salarial. Ya de entrada, los salarios en España han sido históricamente bajos respecto al resto de países europeos, y además ahora se está produciendo un desfase brutal con el incremento del coste de la vida (el triple respecto al de los salarios, según datos recientes), como para encima moderarlos.

Moderando los salarios sólo lleva a la triste situación de muchos jóvenes hoy en día, que no pueden independizarse fácilmente, y que dedican más del 60% de su renta disponible al pago de las hipotecas... para pisos de 50 metros cuadrados de media, que encima añaden la dificultad de ir ampliando familia por falta de espacio, por lo que baja la natalidad, por lo que dicen que hay que importar inmigrantes... La pescadilla que se muerde la cola.

Y no creo que a los inmigrantes les guste vivir hacinados en pisos compartidos por 10 o 12 personas, con salarios miserables para el coste de la vida local español, pero creo que no les queda más remedio... El principal atractivo por el que muchos están aquí no es tanto el cobrar los 600 euros que puedan hacerse al mes como cajeras o limpiadores, sino en las remesas de dinero que envían hacia sus países de origen, que son auténticas pequeñas fortunas para el nivel de precios de allí y el diferencial del valor monetario entre el euro y las divisas locales... España se está convirtiendo en exportador neto de divisas, y esta fuga de capitales está empezando a adquirir tal proporción que está poniendo en peligro el consumo interno y la reinversión de la masa monetaria en el propio país. ¿Tanto fallaron las cuentas de las autoridades?

En resumen: el fenómeno de la inmigración masiva y la forma en que se acoge en España da menos la impresión de ser algo de naturaleza propia que de ser promovido por intereses económicos más que discutibles, por una oligarquía de empresarios y políticos que benefician de esta manera sus posiciones de poder en este país. De ahí la facilidad de entrada en España y la poca precaución al comprobar antecedentes policiales. No hay interés. El interés es que vengan más y que se queden, que contribuyan a la regresión de las condiciones laborales en España, propulsada y cuidadosamente teledirigida por la cúpula empresarial. Regresión que es demagógicamente presentada por nuestros impresentables políticos como "mantenimiento de la riqueza" (¿la riqueza de quién? ¿de los de siempre?)

Si el objetivo fuese la riqueza, contratarían a los inmigrantes con contratos en origen, elevarían los niveles salariales en España y para todos, promocionarían la natalidad en el país y controlarían fenómenos como la burbuja inmobiliaria. Creo que es miserable, por el contrario, aprovecharse de la pobreza de algunos países y de las ilusiones de sus gentes para rebajar el nivel de vida en el propio...

¿Desde cuándo la explotación y la regresión en los derechos laborales es sinónimo de riqueza para todos?

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1 comentario:

Victor dijo...

Perdon por la expresion, pero ahora nos tocara jodernos a los demas. Mas mano de obra barata, mas paro para los de siempre, vamos nose...